19 de diciembre de 2018
19.12.2018
Segunda División B

Pillan a García Franco robando en la caja fuerte de las oficinas del Real Murcia

Una cámara oculta colocada por los responsables del club tras percatarse de que faltaba dinero graba in fraganti al coordinador de las bases, que en las últimas semanas habría sustraído unos tres mil euros

18.12.2018 | 21:26
Pillan a García Franco robando en la caja fuerte de las oficinas del Real Murcia

El funcionario devuelve lo usurpado y la PARMU, que silencia el tema, no acudirá a la justicia.

Víctor Gálvez dejó la caja fuerte de Nueva Condomina vacía. «No es que no hubiera dinero, es que solo había deudas», decía José María Almela en una entrevista a este diario. Pero, tras la salida del oriolano, las cuentas del día a día seguían sin salir en la entidad grana. En esta época, alejada de la campaña de abonos y del inicio de la temporada, las cantidades que se ingresan en metálico son mínimas, sin embargo, lo poco que se recaudaba en taquillas y por otros conceptos pocas veces cuadraba cuando tocaba hacer números. Por eso, al ir viendo que semana tras semana faltaba dinero, los responsables del Real Murcia decidían hace unos días colocar una cámara oculta en el despacho donde se encuentra la caja fuerte en la que se van guardando los euros que ingresa la entidad diariamente.

Con todos bajo sospecha, y con acusaciones de unos a otros, la colocación de la cámara de seguridad hizo que la incógnita apenas tardase en resolverse. Según ha podido saber esta redacción, en la última semana, José Antonio García Franco, coordinador de las bases del Real Murcia, ha sido grabado sustrayendo dinero de la caja fuerte instalada en las oficinas de Nueva Condomina. El murciano, despedido en 2010 por Jesús Samper tras el descenso a Segunda B y contratado de nuevo por Deseado Flores en su llegada a la entidad de la mano de Raúl Moro, habría hurtado más de tres mil euros en las últimas semanas.

Nada más comprobar las grabaciones -hay varias en un periodo corto de tiempo-, el consejo de administración presidido por José María Almela decide tomar medidas, optando por la vía más pacífica, y es que desde la PARMU no dudan en avisar por teléfono a Franco de lo ocurrido, convocándole este mismo lunes a las oficinas para comunicarle su despido y proponerle un trato: si devolvía el dinero, los responsables granas no tomarían ningún tipo de medidas.

Con tiempo para preparar su defensa, el coordinador de las bases se presentaba en el estadio con el discurso preparado. Ante las acusaciones, el funcionario justificó sus actos presentando distintos informes médicos, y es que en estos momentos se encuentra de baja por depresión en el ayuntamiento de Murcia, aunque eso no le ha impedido en este mismo tiempo seguir acudiendo habitualmente a las oficinas del club grana, donde ejerce desde el 2017 como encargado de la cantera, pese a que habitualmente, como explican distintas fuentes, carga todas sus tareas a otros empleados de la entidad, no atendiendo ni a los padres que intentan contactar con él por algún problema.

Desde la reunión del lunes, José Antonio García Franco ha dejado de pertenecer a la estructura del Real Murcia. Ese será el único castigo que recibirá el murciano, ya que el consejo de administración no tiene previsto, salvo cambio de última hora, tomar medidas legales contra el funcionario, que ya ha devuelto el dinero requerido por el club. Es más, el objetivo de la Plataforma, que de momento tampoco ha movido un dedo para denunciar la mala gestión de Víctor Gálvez, es silenciar lo ocurrido.

Gracias a la cámara de seguridad se ha podido aclarar un misterio que en las últimas semanas había enrevesado el ambiente en las oficinas del club grana, donde nadie sabía por qué no cuadraban las cuentas del día a día. No se sabe desde cuándo García Franco venía sustrayendo dinero, aunque algunas fuentes indican que la actuación del murciano era premeditada, ya que primero había conseguido hacerse con la llave del despacho donde está la caja fuerte para posteriormente empezar a sustraer pequeñas cantidades que se iban ingresando de taquillas y otros conceptos. El murciano, que tiene su sueldo como funcionario del ayuntamiento de Murcia y que pertenece a una familia acomodada, no tuvo reparos en actuar de esta forma, olvidándose de la grave situación económica del club y de las mensualidades pendientes a trabajadores, jugadores y gente de la cantera.

José Antonio García Franco ocupaba desde el 2017 el cargo de coordinador de las bases del Real Murcia. Sin dejar su cargo de funcionario, pese a que la ley no le respalda, había acudido a la llamada del consejo presidido por Raúl Moro. Siete años después de ser despedido por Jesús Samper -en julio de 2010 tenía que abandonar el club por el fracaso de su proyecto deportivo, que acabó con descenso a Segunda B-, el murciano no perdía la oportunidad de regresar a Nueva Condomina. La salida del extremeño no cambió las cosas. Se mantuvo en su cargo con Víctor Gálvez. El pasado domingo, poco después de ser grabado robando dinero de la caja fuerte el club, se dejaba ver en el partido del Imperial, donde no dudó en acercarse a Pedro Cordero, nuevo director deportivo del Real Murcia.

Confirmación del club
En un escueto comunicado de prensa, el club ha confirmado la noticia avanzada por este diario sin entrar en los detalles que han provocado la salida de García Franco. El mismo dice lo siguiente: "El Real Murcia CF SAD informa que D. José Antonio García Franco se ha desvinculado voluntariamente, con fecha 16/12/2018, de este club, con el que venía colaborando desinteresadamente en el desarrollo de sus bases, debido a razones personales y de salud. Desde la entidad queremos agradecer su trabajo y su profesionalidad".

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