13 de octubre de 2018
13.10.2018
Real Murcia

Del muro económico a otro reto deportivo

El Murcia, en plena tormenta por los impagos, visita mañana a un Marbella que ha ganado todos los partidos ante su público y que tendrá que lidiar con un conjunto grana que lejos de Nueva Condomina firma mejores números que en casa

12.10.2018 | 22:18
Del muro económico a otro reto deportivo

Aunque el Real Murcia actual está atravesando por uno de los episodios más delicados de su centenaria historia teniendo en cuenta que apenas dos meses comenzada la competición ya han aparecido los primeros problemas de impagos, el equipo de fútbol está casi obligado a seguir cumpliendo con sus obligaciones sobre el terreno de juego tal y como vienen demostrando desde que comenzó el torneo. Los pupilos de Manolo Herrero están siendo uno de los equipos más destacados en este arranque tanto por resultados como por sensaciones, pero mañana en Marbella les toca dejar de pensar en el muro económico que ha levantado el consejo de administración para tratar de conseguir otro reto deportivo, hacerle doblar la rodilla en su campo a un Marbella que ha ganado los tres encuentros que ha celebrado al calor de su público.

Al Murcia de esta temporada le está pasando justo al contrario, ya que de las tres victorias que tienen en su casillero los granas, dos de ellas han sido lejos de la capital del Segura y la otra, ante el Ibiza, llegó por medio de un penalti más que dudoso en el minuto 90 de partido el día que regresaba Víctor Curto. Los andaluces son como visitantes tan poco eficaces que en cuatro encuentros celebrados lejos de su estadio solo han sido capaces de conseguir un punto, empatando en casa del Badajoz sin goles, lo que le otorga si cabe más importancia a la trayectoria que tienen como locales los jugadores que dirige Padilla desde el banquillo, ya que si se encuentran a tres puntos de los granas es porque en este sentido han sido capaces de hacer los deberes en casa contanto sus intervenciones por victorias. Así, Malagueño, Sevilla Atlético y Sanluqueño han salido escaldados del campo marbellí, en lo que suponen nueve de los diez puntos que tiene el equipo.

La visita del Murcia, por si fuera poco ya que vienen de empatar, va a suponer como en todos los campos un plus extra de motivación por parte de un Marbella que, con los refuerzos de este curso, la idea es la de clasificarse como mínimo para el play off de ascenso aunque asumen que delante van a tener uno de los proyectos más caros posiblemente de toda la Segunda División B, al margen de los problemas de que los actuales dirigentes han demostrado no tener capacidad económica y han llevado al club a una situación como la actual, cargada de dudas y de incertidumbres llegando incluso a tambalear a la institución deportiva más importante de la Región.

Y es que el lío institucional y la grave crisis que afecta a la directiva grana que preside Víctor Gálvez está siendo como un terremoto que está sacudiendo la estabilidad de un club que podría estar viviendo os últimos coletazos de la 'era Gálvez', quien además de haber decepcionado al murcianismo al provocar el caos con los impagos en los dos primeros meses de competición con el dinero de la campaña de abonados recién ingresado tampoco está encontrando el apoyo que esperaba en otros estamentos, lo que ahora mismo mantiene en el alambre al empresario oriolano.

Además, desde hace mas de un mes sobre la figura de Gálvez aparece casi por encima la de Mauricio García de la Vega, ya que el mexicano, con el espaldarazo del Tribunal de Arbitraje Deportivo y con el visto bueno del Consejo Superior de Deportes, se ha convertido en el máximo accionista de la entidad, aunque se le tenga prohibido el acceso a Nueva Condomina. Al parecer, antes o después tendrá que dar explicaciones el anterior propietario del club, un Raúl Moro que firmó un contrato privado con De la Vega mediante el que mexicano pasaba a ser dueño, como así ha sido, si ejecutaba una cláusula del mismo, mientras que por otro lado, Moro le traspasó el club a Gálvez Brothers por 300.000 euros en lo que podría tratarse como un caso de presunto fraude por una doble venta, un delito recogido en el código penal y que se uniría a la numerosa lista de asuntos pendientes que tiene Raúl Moro con la justicia.

Dento de toda la gravedad del asunto, lo mejor que pueden hacer los jugadores es, en la medida de lo posible, tratar de mantener el nivel deportivo que han exhibido desde que comenzó el campeonato, aunque como el propio entrenador reconoció el pasado jueves, cada vez la situación se vuelve más insostenible. Los aficionados son los primeros que saben que cada día que pasa y por muy profesionales que sean, cada día que pasa a los jugadores les cuesta más aguantar esta situación.

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