31 de agosto de 2017
31.08.2017
Copa del Rey
Real Murcia 31Cacereño
 

Curto descubre el camino más fiable

El Murcia, con tres goles del delantero catalán ante el Cacereño, pasa a la siguiente ronda de la Copa del Rey, donde el miércoles le espera el Racing de Ferrol en Nueva Condomina

31.08.2017 | 01:00
Curto descubre el camino más fiable

El último fichaje, David Mateos, se estrena como grana en una defensa que ha generado dudas en el inicio liguero

El Real Murcia cumplió ayer con el guión previsto y dejó en la cuneta al Cacereño, de Tercera División, en un choque que permite a los granas acceder a la segunda ronda de la Copa del Rey, una fase que se decidirá el próximo miércoles, también en Nueva Condomina, con la visita del Racing de Ferrol. Aunque el preparador murcianista, Manolo Sanlúcar, realizó numerosos cambios para probar nuevas fórmulas tras un arranque liguero en el que sus pupilos no han sido capaces de ganar en las dos primeras jornadas, la gran clave y la lectura del partido es que hay que hacer lo que sea necesario para que Víctor Curto tenga más ocasiones dentro del área, ya que ayer demostró que es un especialista y fue el héroe de la noche. El atacante catalán firmó los tres tantos de los murcianistas. Curto necesita mucha más gente alrededor suyo para que el balón llegue a estar dentro del área rival, donde el exjugador del Linares se mostró ayer certero e intratable.

Se esperaban con impaciencia los cambios en el equipo, a pesar de tratarse de un rival de Tercera y se notó que el técnico Manolo Sanlúcar sigue probando alternativas pensando en ajustar las piezas que parecen algo más flojas. Así, además del debutar David Mateos junto a Juanra en el centro de la zaga, Orfila hizo de lateral derecho para enseñar cosas distintas a Fede Vega, al tiempo que el centro del campo estaba dirigido por el canterano Juanma y, mas adelantado, Fran Carnicer. Dos extremos como Elady y Xiscu también recibieron el premio de la titularidad y Salva Chamorro y Víctor Curto suponía la primera vez que Sanlúcar apostaba de inicio por dos referencias ofensivas claras.

No fue extraño que el Murcia se hiciera dueño y señor del partido, aunque los extremeños no salieron con miedo ni mucho menos al césped de la Nueva Condomina. La prueba de que el Cacereño no llegaba de fiesta llegó en el minuto 25, tras una acción a balón parado, la única arma que se le permitía utilizar por entonces a los visitantes.

Pero un minuto tardaron los granas en hacerle sangre a un adversario que, de esa manera, no iba a aguantar mucho tiempo por mucho empeño que le pusiera. Una combinación entre Elady y Curto terminó de nuevo con el balón en los pies del catalán, quien no perdonó con un tiro complicado a un Jiménez que veía cómo su equipo recibía el primero la noche. Curto y Xiscu estuvieron acto seguido a punto de dejar el partido visto para sentencia, pero el último toque del lateral David Forniés no tuvo la precisión necesaria como para haberle regalado un tanto a cualquiera de los dos atacantes locales, que entraban como aviones esperando una asistencia que nunca llegó.

La capacidad de reacción del Cacereño fue nula y a tres minutos para el descanso, cuando los granas habían tenido un par de ocasiones muy claras, apareció otra vez al que se espera desde el inicio liguero, un Víctor Curto que aprovechó una gran jugada entre Carnicer y Elady que terminó con una asistencia del primero al catalán, quien evidenció estar fino de puntería ser el hombre al que todos esperan y que puede marcar las diferencias. Al descanso se llegó con un Murcia volcado sobre la portería de un rival que, entonces sí, no quería marcharse ya derrotado al descanso y apostó por replegarse para evitar una sentencia más prematura de lo esperado. El Cacereño puso gallardía e ímpetu, pero nunca demostró recursos de cierto nivel como para inquietar a los futbolistas granas, quien esta vez supieron madurar mejor el partido que en los dos coques ligueros, bien porque el equipo haya mejorado o porque se trataba de un rival de inferior categoría. La visita de El Ejido el domingo a Nueva Condomina en la tercera jornada será una buena prueba para que los jugadores de Sanlúcar demuestren que la derrota ante el Écija y el empate en casa del Recre han sido tropiezos que se pueden achacar a que la máquina grana se está engrasando, ya que de volver a los malos resultados en Liga la ilusión volverá a minimizarse.

El paso por los vestuarios y con el partido encarrilado no frenó el ímpetu de algunos, ya que el debutante David Mateos, que tiene ahora que probarse con jugadores de mayor nivel, derribó a López y el colegiado decretó el punto de penalti, desde donde Carlos López recortó diferencias y sembraba cierta incertidumbre entre el poco público que acudió ayer al coliseo grana.

Sin embargo, de forma curiosa, los mejores siete minutos del Cacereño, después de marcar de penalti, se vieron frenados en seco después de que en el minuto 55, tras otra buena jugada dentro del área, Curto sacara a relucir otra de sus especialidades con un tiro cruzado con el exterior al que solo pudo seguir con la estirada el meta visitante, ya que el balón se fue dirigiendo al lugar al que no llegan los porteros.

De ahí hasta el pitido final no se produjo nada más reseñable, de hecho Sanlúcar decidió retirar del campo a Víctor Curto para tener en perfectas condiciones al pichichi grana para el domingo y se permitió el lujo de seguir viendo jugadores con vistas a posibles cambios en el equipo titular.

Las acciones del canterano Juanma dejaron buen sabor de boca entre los aficionados, aunque parece complicado que ahora mismo la pareja formada por David Sánchez y Armando vaya a sufrir variaciones. La desafortunada actuación de Chamorro fue la única nota negativa para un equipo que ya sabe que, si le hace llegar balones a Curto, tendrá más opciones de ganar los partidos que tanto necesita para enderezar el rumbo.

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