El FC Cartagena se congratulaba hace unas semanas porque el Ayuntamiento de la ciudad portuaria hubiera decidido destinar una partida este año de 50.000 euros para la Fundación de la entidad albinegra, como ayuda a la institución que forma parte del club cartagenerista. Desde hace tres temporadas el club no percibía ningún tipo de ayuda económica directa del Consistorio municipal, algo que los propios dirigentes actuales y anteriores no dejaron de reclamar por activa y por pasiva.

Pero para este 2016, las arcas municipales han tenido que desembolsar cerca de 300.000 euros para sufragar la gran cantidad de gastos que genera el Estadio Municipal Cartagonova, un recinto deportivo utilizado casi en exclusividad por el FC Cartagena. Tan sólo en una jornada de clausura de la Liga Local de Fútbol Base en el mes de junio es usado el Cartagonova fuera de los entrenamientos y partidos que juega el conjunto entrenado por Monteagudo y presidido por Paco Belmonte.

Son muchas las partidas que se destinan a que las gradas presenten su mejor aspecto -este año se ha procedido al repintado de todas-, los focos estén en perfecto uso y, sobre todo, la pradera del estadio se encuentre en condiciones ideales para la práctica del fútbol.

Cierto que no es nuevo que el Ayuntamiento asuma los gastos que provoca el estadio, ya que desde su fundación el club albinegro nunca se ha hecho cargo de los mismos, lo que supone un enorme ahorro en su partida de gastos. Sin embargo no ha sido hasta ahora cuando se han conocido cómo se distribuyen, y qué cuesta cada aspecto que engorda el mantenimiento del recinto hasta llegar a los 298.000 euros.

Con el nuevo equipo de gobierno municipal se ha arrojado algo de luz a este asunto y no deja de sorprender el hecho de que el dinero invertido en que el césped esté en buenas condiciones suponga más de 22.000 euros anuales, que los gastos de limpieza superen los 50.000 euros cada año o que la factura de luz alcance los 20.000 euros este 2016 que está a punto de finalizar.

Además, el Consistorio municipal se hizo cargo de los gastos de un grupo electrógeno en julio -992,45 euros-, mes en el que se celebró el concierto de Alejandro Sanz -gestionado por una empresa contratada por el FC Cartagena-, además del alquiler de unos aseos también en julio -fecha en la que no hay competición-, con un coste de 1.405,54 euros- o la seguridad privada también en julio para el concierto de Alejandro Sanz y por valor de 1.470 euros, según consta en la página portal de transparencia del Ayuntamiento de Cartagena.

El pasado año el concejal de Deportes de Cartagena, Ricardo Segado, firmó con Belmonte un convenio para el uso y disfrute del estadio Cartagonova que en este 2016 se ratificaba. En el mismo se indicaba que se ceden el uso de instalaciones específicas del Estadio Municipal Cartagonova, manteniendo el Ayuntamiento el control y la responsabilidad del mismo. El FC Cartagena tan sólo se debe comprometer a conservar en buen uso las dependencias e instalaciones que utilizará como sede del club y para la realización de entrenamientos y la disputa de partidos oficiales.

Además, el Ayuntamiento de Cartagena le otorga la potestad para utilizar el Cartagonova en la organización de determinados eventos, previa obtención de los permisos que sean necesarios en cada caso, tal y como ocurrió con el citado concierto de Alejandro Sanz en julio.

Los gastos generales de mantenimiento del terreno de juego, limpieza general de las instalaciones, y suministros de luz y de agua, corren por parte del Ayuntamiento, tal y como se puede ver en la partida de gastos anexa.

Una relación idílica

El FC Cartagena y el equipo de gobierno municipal mantienen una idílica relación y así lo manifiestan ambas partes cada vez que se les pregunta. El apoyo institucional ha supuesto un espaldarazo, no solo económico para la entidad que preside Paco Belmonte. El murciano ha sabido generar el caldo de cultivo adecuado para que en estos momentos el FC Cartagena sea la niña mimada por todos: políticos, empresarios, aficionados y medios de comunicación. Falta que con su gestión, la consolidación económica se convierta en una realidad y el club sea capaz de hacer frente a los pagos a sus acreedores en los próximos años y que el impulso que recibe desde todas direcciones se vea reflejado en el anhelado ascenso a Segunda División.