Han estado diecisiete días fuera de casa. Han subido a casi cinco mil metros, han sufrido temperaturas cercanas a los cincuenta grados y a los once bajo cero. Pero son de La Hoya de Lorca, son hoyeros, como a ellos les gusta presumir.

El padre, Domingo Fernández, de cuarenta y nueve años, empresario hortofrutícola, y el hijo,Carlos Fernández, de veinte años, estudiante de Ingeniería Química, han hecho historia en Lorca y en el mundo. Son el primer padre e hijo que terminan el mismo Dakar y, además, Carlos ha sido el piloto más joven que ha concluido la que está considerada como prueba del motor más dura del mundo. Salieron 170 motos, han terminado 80 y los lorquinos han terminado en el puesto 54 (Domingo) y en el 56 (Carlos).

Ambos, aficionados a las motos, han completado las trece etapas del Dakar a bordo de su KTM. Llegaron a Lorca a mediodía del lunes y no imaginaban lo que sus amigos de siempre le habían preparado. No querían que esos pilotos aficionados que habían sido capaces de tal proeza, se quedaran sin un recibimiento como los grandes campeones. A contrarreloj se pusieron manos a la obra y el ayuntamiento de Lorca también quiso sumarse al merecido homenaje. Por lo tanto, sin dormir, después de muchas horas de avión y con el 'jet lag', a su llegada a Lorca se encontraron a trescientas personas en el Restaurante Antonia Navarro, de La Hoya. Allí estaban sus familiares, sus amigos y también buena parte de la corporación municipal con el alcalde, Paco Jódar, a la cabeza. La primera autoridad comentó que «me quedo sin palabras con lo que han hecho estos lorquinos. Es una proeza digna de todo elogio. Estamos muy orgullosos de cómo han paseado el nombre de la ciudad en un prueba durísima».

La concejala de la Mujer, natural de La Hoya, Antonia López, fue la maestra de ceremonias en un sentido acto, en el que el Ayuntamiento entregó dos grandes diplomas a Carlos y Domingo.

Domingo, parco en palabras, dijo que «mis amigos están locos, tan poco es para tanto. Ha sido un Dakar muy duro, pero sabíamos a lo que íbamos. Ahora no podemos pensar en el año que viene. Esto cuesta mucho dinero y mucho esfuerzo. Hemos cumplido con una ilusión y después, ya veremos. Se ha demostrado que cualquier reto en la vida se puede superar. Lo hemos pasado mal, porque ademas de sufrir por la dureza de la prueba, también sufres como padre. Carlos sufrió una hipotermia y un coche de la televisión de Bolivia le rescató, le metió en el vehículo, dio calor y a la hora ya estábamos en la moto. Los viejos estamos mas 'curtíos'».

Por su parte, Carlos se mostró muy emocionado: «Todavía no asimilo lo que hemos hecho. Nosotros queríamos terminar, y así lo hemos hecho. No podíamos competir con los grandes, no tenemos ni el presupuesto ni el apoyo logístico, pero hemos ido a nuestro ritmo, durmiendo poco, sufriendo mucho y ha merecido la pena», decía.

En el acto recibieron todo tipo de felicitaciones en forma de regalos. Sus amigos de siempre les obsequiaron con dos réplicas de los campeones del Dakar argumentando que «ellos han sido los campeones para nosotros, y por eso deben tener este trofeo».

El equipo de fútbol La Hoya Lorca les obsequió con dos camisetas del brócoli y allí estuvieron su presidente, Luis Jiménez, y el director deportivo, Manolo Molina.

Sus amigos les prepararon un emotivo video con todas las imágenes que pudieron recopilar de su participación y no pararon de hacerse fotos, de firmar autógrafos y de ser agasajados por todos.

Otra pata de la mesa muy importante ha sido la madre de Carlos, Crisanta, y exesposa de Domingo, que no dudó en coger la maleta y junto con su hija Sandra, ha seguido el Dakar apoyando a su hijo y a su ex.

«No podía estar tanto tiempo sin ver a mi hijo, prefería sufrir allí con ellos y nos fuimos mi hija Sandra y yo. El último día, cuando subimos al podio, parecía un sueño. Todavía no nos creemos lo que ha pasado. Han sido unos campeones, nosotras solo hemos apoyado en todo lo que hemos podido, decía Crisanta.

A partir de ahora volverá la normalidad para estos aficionados a las motos, uno a trabajar en el campo y el otro a seguir estudiando. Eso sí, los fines de semana seguirán montados en sus motos.

Como colofón a los actos por su geta, La Hoya Lorca, que jugará el domingo ante el Lucena a las doce del mediodía en el estadio Artés Carrasco, ha invitado a Domingo y Carlos a realizar el saque de honor y ser homenajeados.