El Real Murcia ha abierto sus puertas y por ellas se han marchado hasta ocho jugadores. La entidad grana emitió ayer por la mañana un comunicado en el que explicaba que siete jugadores del primer equipo abandonaban el club. Daniel Toribio, Saúl Berjón, Albert Dorca, Iván Moreno, Juanto, Rafita y Hugo Álvarez dejaban de pertenecer a la disciplina del club de la capital del Segura tras resolverse sus contratos. Después era Tete el que dejaba el Murcia, pero esta vez con billete de vuelta ya que el extremo, que había renovado por tres temporadas a principios de verano, se marcha a la Ponferradina en calidad de cedido.

Muchos han sido los jugadores que han querido evitar pisar los campos de la categoría de bronce, y algunos firmaron sus nuevos contratos pocas horas después de marcharse de Murcia. Varios equipos se frotaban las manos con la posibilidad de hacerse con futbolistas que el curso pasado casi logran el ascenso a Primera División y, además, sin desembolso alguno ya que iban a llegar gratis. Al ya conocido fichaje de Hugo Álvarez por el Tenerife se sumó el de Albert Dorca por el Zaragoza y el de Dani Toribio por el Alavés. Además, Saúl Berjón jugará con el Eibar por las dos próximas temporadas y será presentado hoy.

Sin embargo, la operación salida ha coincidido con la de llegada. Porque casi a la misma vez que el club presidido por Jesús Samper comunicaba la marcha de Tete, anunciaba la llegada de los dos primeros refuerzos para jugar en Segunda B, categoría de la que proceden las nuevas caras del vestuario murcianista. Se trata de Xavier Marques y de Jaume Sobregrau, ambos procedentes del Reus, y que se han comprometido por una temporada. Xavi Marques es un centrocampista de 26 años que también juega como interior y Jaume Sobregrau es un defensa polivalente que puede actuar tanto de lateral derecho como en el centro de la zaga, un trotamundos del mundo del balompié que ha pasado por el Nástic de Tarragona, Huesca, San Roque, Lleida y Badalona.

El tiempo apremia, y las prisas por cerrar las salidas y las incorporaciones se deben tanto a la cercanía del cierre del mercado de fichajes como al hecho de que la Federación Española de Fútbol comunicase que el primer partido del Murcia será el próximo sábado a las ocho visitando al Racing de Ferrol, equipo del que llegó este verano tanto el defensa Fernando Pumar como el técnico José Manuel Aira. Y el entrenador grana va a tener mucho trabajo en los próximos días. Porque todavía faltan muchos futbolistas por llegar e incorporarlos a la dinámica del grupo y porque, además, el capítulo de salidas no está ni mucho menos cerrado ya que tanto Casto, cuyo destino parece que será Las Palmas, como Eddy Silvestre, que está buscando obtener la carta de libertad, serán los próximos en abandonar el club.

El club grana se encuentra en estos momentos en una situación, cuanto menos, inquietante. Y es que el Real Murcia cuenta, ahora mismo, con nueve efectivos -sin contar a Casto y a Eddy- para afrontar el encuentro ante el Racing de Ferrol, que se disputará dentro de tres días. El primer partido oficial de la temporada no puede llegar en peor momento, ya que sin llegar a formar un bloque compacto y con las salidas de ocho jugadores y de ´Chuti´ Molina, el club deberá iniciar la campaña en el pozo de la Segunda B, desterrado al grupo que lo enfrentará con los conjuntos del noroeste de España, y mientras se encuentra inmerso en un proceso legal que parece no tener fin.

El Real Murcia comunció ayer que se ha alcanzado un acuerdo para la incorporación de José Antonio Morga al staff técnico de la entidad grana. «Desde este martes, Morga iniciará el trabajo de preparador físico del plantel dirigido por José Manuel Aira, debido a la salida del club de Javier Reyes», informaba el club grana a través de su página web.

José Antonio Morga regresa por tanto al Real Murcia CF SAD, donde estuvo tanto en la primera plantilla como en el fútbol base. De esta formal, el Murcia también deja claro que la intención es la de competir el próximo fin de semana, salvo que alguien desde la Federación ofrezca una prórroga después de que la desbandada de jugadores se convirtiera ayer en oficial, dejando la plantilla en cuadro.

Si más o menos podía ser previsible la marcha de los pesos pesados de la plantilla grana, algunos parecen haber olvidado de dónde vienen. De todos, el caso que más ha sorprendido es el del manchego Tete, quien depués de debutar en Segunda gracias a la confianza del Murcia y declarar su amor incondicional a estos colores, ayer no se presentó a entrenar por la mañana y por la tarde se anunció su cesión a la Ponferradina, por lo que el futbolista sigue perteneciendo a la entidad murciana.

El extremo, que llegó procedente del Albacete y que pasó desapercibido en la segunda vuelta del campeonato tras una plaga de lesiones que lo llevaron a un segundo plano, ha sido uno de los encargados hasta de hablar con los aficionados en los días de incertidumbre después de los entrenamientos, donde ha permitido, con sonrisas cómplices, que se insulte a periodistas delante de las cámaras por parte de los hinchas más exaltados.

Ahora parece, después de las noticias de ayer, que el murcianismo del que tanta gala ha hecho Tete, ha comenzado a desvanecerse de inmediato, porque el señorito no quiere bajar de categoría. Su papel en Segunda B podría haber sido importante, pero el manchego no se merece ya ni desperdiciar ni una letra con sus movimientos.