24 de agosto de 2011
24.08.2011
El fútbol lorquino, a la gresca

La historia se repite veinte años después

La Hoya-Lorca, equipo de Tercera División que la semana pasada logró el visto bueno del Ayuntamiento para jugar sus partidos como local en el Artés Carrasco, denuncia un trato vejatorio por parte del presidente del Lorca Atlético

24.08.2011 | 06:00
La plantilla de La Hoya-Lorca posa antes del partido del domingo en el Artés Carrasco.

Los dos principales equipos de fútbol de Lorca andan a la gresca. La decisión del Ayuntamiento de ceder las instalaciones del estadio Artés Carrasco a La Hoya-Lorca, equipo que milita en Tercera División, no ha sentado nada bien a Cristóbal Sánchez Arcas, presidente del Lorca Atlético (Segunda B), al que los responsables del club hoyero acusan de trato vejatorio. Las rencillas entre conjuntos lorquinos se repite veinte años después.

La Hoya-Lorca ha emitido un comunicado de prensa donde denuncia un trato vejatorio por parte del presidente del Lorca Atlético, Cristóbal Sánchez, durante el partido que el conjunto hoyero disputó el domingo en el estadio Artés Carrasco. En dicho comunicado, los responsables de La Hoya explican el motivo por el cual no pudo funcionar el videomarcador del estadio lorquino el pasado domingo con el consiguiente prejuicio para el club de la pedanía lorquina, ya que los patrocinadores no pudieron ser expuestos.

El presidente del Lorca Atlético, Cristóbal Sánchez, se negó en rotundo a dejar el estadio Artés Carrasco para que La Hoya pueda jugar sus partidos oficiales hasta que el terreno de juego de los hoyeros cuente con césped artificial.
Tuvo que mediar el alcalde de Lorca, Paco Jódar, para que La Hoya pudiera utilizar la citada instalación que es municipal a pesar de que Cristóbal Sánchez había amenazado, incluso por escrito, de retirar al equipo si se permitía a La Hoya jugar en el Artés Carrasco.

El mandatario lorquinista siguió haciendo la vida imposible a los hoyeros incluso después de que desde el Ayuntamiento les diera permiso para jugar, ya que Sánchez Arcas no les facilitó las llaves para acceder al videomarcador. Tuvo que intervenir el concejal de Deportes, Agustín Llamas, quien decidió que un cerrajero rompiera el candado.

No se quedó ahí la cosa, ya que después hacían falta las claves para poder poner en marcha el videomarcador. El empleado del Lorca que las sabía comunicó a los dirigentes de La Hoya que había sido amenazado por su jefe Cristóbal Sánchez de despedirlo si facilitaba dichas claves. Por tal motivo, La Hoya pide disculpas a las empresas que les apoyan por no poder exponer sus anuncios el pasado domingo.

Vuelven las rencillas
En agosto de 1991 ocurrió algo parecido en Lorca con la presencia del Lorca Deportiva de Manzaneque, que estaba en Tercera División, y el Lorca Promesas, que acababa de llegar a la citada categoría y cuyo presidente era José Miñarro.

El Deportiva utilizaba el desaparecido campo de San José y se negaba a que el Promesas lo hiciera. Tuvo que intervenir el entonces concejal de Deportes, Antonio Vidal, para romper los candados de las puertas de la citada instalación municipal, ya que Manzaneque se había proclamado dueño y señor del campo de San José.

Curiosamente, en aquella ocasión, de la que han pasado ya veinte años, el actual presidente del Lorca Atlético, Cristóbal Sánchez Arcas, era directivo del Lorca Promesas.

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