Todo volvió a la normalidad en el ya tradicional partido de los domingos por la noche en el Staples Center después que el escolta Kobe Bryant y el ala-pívot español Pau Gasol se combinaron para 47 puntos que permitieron a los Lakers de Los Ángeles ganar por 109-87 a los Knicks de Nueva York.

Como se esperaba, los Knicks siguen siendo un equipo de lo más mediocre en el apartado defensivo, y ante los campeones de liga que la tienen y muy buena, se encontraron sin argumentos que aportar en el campo para superar a un rival que fue superior en todos los aspectos del juego.

Bryant asumiendo que no es la única opción ofensiva de su equipo, lideró el ataque con 27 puntos, pero fue Gasol el que de nuevo estuvo dominante bajo los aros en el duelo con el ala-pívot Amare Stoudemire y con un doble-doble de 20 tantos y 14 rebotes iban a dejar a los Lakers (27-11) con el cuarto triunfo seguido.

La recuperación y reencuentro de Gasol con su mejor juego de equipo lo demuestra el hecho que el entrenador Phil Jackson le dejó de nuevo 41 minutos en el campo.

El jugador de Sant Boi anotó 5 de 13 tiros de campo y 10 de 11 desde la línea de personal, capturó nueve rebotes defensivos de los 14 que aportó, puso cuatro tapones, repartió cuatro asistencias y recuperó dos balones para cometer sólo una falta personal.

El pívot Andrew Bynum, antes que fuese expulsado en el cuarto periodo, aportó 18 puntos con siete rebotes, mientras que el alero Lamar Odom también reivindicó su condición de sexto jugador al conseguir un doble-doble de 13 tantos además de capturar 18 balones bajo los aros.

El escolta Shannon Brown completó una excelente labor ofensiva al conseguir 16 puntos después de anotar 5 de 8 tiros de campo, incluidos 3 de 4 triples para ser factor sorpresa ganador.

El poder de los hombres altos de los Lakers fue decisivo para que los campeones de liga lograsen 61 rebotes por tan sólo 42 de los Knicks, que perdieron el séptimo partido consecutivo en los duelos con los Lakers.

Ambos equipos tienen otro partido que disputar en lo que resta de temporada, que será el próximo 11 de febrero en el Madison Square Garden.

Stoudemire con 23 puntos, incluidos 18 en la segunda parte, fue el líder del ataque de los Knicks (21-15), que tampoco estuvieron acertados en el juego de ataque al quedarse con sólo un 36 por ciento de acierto en los tiros de campo y el 32 (8-25) de triples.

La estrategia del entrenador Mike D'Antoni de superar la defensa de los Lakers con los triples desde fuera del perímetro no resultó porque su ataque no estuvo inspirado y falló casi todo.

Además en la segunda parte el juego violento y agresivo por parte del alero Ron Artest y Bynum tampoco hicieron posible que los Knicks encontrasen la manera de superar a la defensa de los Lakers.

El alero Wilson Chandler aportó 19 puntos, mientras que el escolta-alero novato Landry Fields y el base Raymond Felton sólo pudieron conseguir 12 tantos cada uno.

Los Knicks, que llegaron al partido con nueve triunfos consecutivos ante equipos de la Conferencia Oeste, incluidos los 128 puntos que le anotaron hace cinco días a los Spurs de San Antonio, que poseen la mejor marca de la liga, mostraron su peor versión ante los campeones de liga.

Tampoco reivindicaron su condición de mejor equipo encestador de la liga, mientras que Stoudemire, su líder encestador no consiguió su primera canasta hasta cuando faltaban 4:56 minutos para concluir el segundo cuarto y se fue al descanso con 1 de 10 intentos.

Los Knicks no han podido ganar a los Lakers desde febrero del 2007 y ahora deberán esperar al próximo 11 de febrero para tener otra oportunidad, en la que tendrán que estar más inspirados en todos los apartados del juego si quieren tener opción al triunfo.