La sanción a Alejandro Valverde de dos años sin poder competir no ha pillado por sorpresa a su equipo, el Caisse d'Epargne, cuyos responsables tenían asumido desde el pasado mes de noviembre, cuando empezó Eusebio Unzue a planificar la actual temporada, que la Unión Ciclista Internacional y el Tribunal de Arbitraje Deportivo se saldrían tarde o temprano con la suya, como al final ha terminado ocurriendo.

Por ello, Unzue cambió sobre la marcha la planificación del muleño Luis León Sánchez. En principio quería reservarlo para la Vuelta a España, y así lo dejó claro en varias entrevistas, diseñándole un calendario enfocado para que estuviera fresco en el mes de septiembre. Sin embargo, pocos después, cuando comprobó que la sanción a Valverde era una realidad aunque no se había dictaminado la sentencia, dio un giro para convertir a Luis León en su gran baza para el Tour de Francia. Valverde, consciente también de la realidad, pasó a disputar casi todas las carreras de principios de temporada. Estuvo en el Tour Down Under a principios de enero, después corrió el Tour del Mediterráneo, Challenge de Mallorca, París-Niza, Vuelta al País Vasco, las clásicas Flecha, Amstel y Lieja, para cerrar en el Tour de Romandía, donde no estaba prevista su presencia. Es decir, un calendario excesivamente cargado para pensar que estuviera fresco para el Tour de Francia.

Luis León Sánchez, por su parte, pese a que también estuvo en Australia o en la París-Niza, cerró su primera parte del año en las clásicas y no volverá a competir hasta el próximo 12 de junio en la Vuelta a Suiza. Posteriormente correrá la Vuelta a España y a continuación, el Tour, donde ahora será el jefe de filas del Caisse d'Epargne tanto por la ausencia de Valverde como por los logros alcanzados este año, con un tercer puesto en la París-Niza, el segundo en la Vuelta al Algarve y la general del Circuito La Sarthe, además de triunfos de etapa en Australia, Portugal y Francia. La Vuelta a España, de todas formas, sigue entre sus planes, aunque dependerá mucho de su estado de forma y del desgaste que acumule en el Tour de Francia.

Valverde, por su parte, inicia ahora una nueva etapa en su vida. Sancionado hasta enero de 2012, tratará de llegar a un acuerdo amistoso con su equipo, con el que acaba contrato a final de la presente temporada, para finiquitar su compromiso. Sus abogados están preparando el recurso ante el Tribunal Federal Suizo, al que pedirá, en primera instancia, la suspensión cautelar de su sanción a la espera de una resolución, que no se conocerá antes de cinco o seis meses.