Adiós a los nervios. Con la agónica victoria que en la noche de ayer cosechó el Polaris frente al Baloncesto León, el equipo de Hussein ha dado un gran paso hacia la permanencia en la ACB, de la que sólo una debacle le apearía, pues ahora son cuatro los partidos de ventaja con los que cuenta con el León y tres con el MMT Estudiantes. Pero para conseguir la victoria el Polaris tuvo que echar mano de la épica y lograr una remontada de 12 puntos a través de sus jugadores reservas.

Urtasun fue el primero en hacerle daño a la defensa murciana, logrando anotar y sacar faltas. La defensa leonesa supo desde el inicio cómo parar la conexión entre Thomas y Triguero, neutralizando al pívot y logrando hacerle perder balones al Polaris, que tuvo que pedir su primer tiempo muerto para desbloquear el ataque murciano, que sólo había sido capaz de anotar seis puntos en los primeros ocho minutos.

Con Kammerichs en pista y Roe asumiendo la responsabilidad ofensiva el Polaris fue algo más resolutivo y supo jugar a mayor ritmo, lo que le ayudó a impedir que el León cobrara ventaja en el marcador al finalizar el primer cuarto (15-18).

Subir el ritmo de partido le vino algo mejor al Polaris. Roe y Hunter anotaban, mientras Urtasun y Bulfoni daban la réplica por parte de los visitantes amparados en su acierto en el tiro exterior. El paso por el banco de Roe y Hunter limitó la fluidez anotadora de los de Hussein, quienes tuvieron que tirar del coraje de Kammerichs para mantenerse a flote y correr a la menor oportunidad, aunque no consiguieron ponerse arriba en el marcador durante toda la primera parte.

Los tres puntos de desventaja polarista se convirtieron en 12 en un santiamén (36-48) nada más iniciarse la segunda parte. El León se creció, signo de lo cual es el lujo que se permitió Urtasun de lanzar un triple desde más de ocho metros con toda tranquilidad y sin oposición. Un tiempo muerto de Hussein logró parar momentáneamente la sangría.

En el ambiente empezaba a mascarse olor a final, situación en la que los leoneses llevan jugando media temporada, lo que les hizo no perder el ánimo. El Polaris apelaba a la defensa total y casi a la épica en busca de la remontada, pero a duras penas lograba recortar unos pocos puntos de ventaja.

Se iniciaba el último cuarto con la losa de ocho puntos de desventaja para los polaristas (43-51). El equipo local apostó por poner todas las cartas sobre la mesa y lanzarse a defender con todo su arsenal usando los jugadores de banquillo, lo que le permitió un acercamiento a cinco puntos (46-51).

Un poderoso mate de Kammerichs en penetración situó a su equipo a tan sólo un punto de desventaja (50-51) y puso a la grada en pie. Faltaban cuatro minutos cuando consiguió el Polaris darle la vuelta al marcador, merced a un triple de Robles (55-53).

El pundonor de Fajardo se sumó al trabajo de Kammerichs en estos últimos minutos, en los que el marcador se movía en un pañuelo y los corazones de los al borde del infarto. León falló un triple prácticamente con la bocina y el Polaris respiró tranquilo.