"Cuando vi todo el estadio de pie aprecié lo que había hecho", dijo Djokovic todavía emocionado. "Pensé que Tsonga iba a jugar muy agresivo y sin nada que perder, pero sabía que tarde o temprano mi estilo de juego se impondría y me daría resultado, como sucedió a la mitad del segundo set".

Djokovic dijo que en algunos momentos se sintió embargado por la emoción de la final. "Algunas veces puedes controlar tus sentimientos en la pista pero hay que aprender, sobre todo porque todo el mundo me daba como favorito. Había mucha presión, porque sentía la obligación de ganar mi primer Grand Slam", comentó.

Pero admitió que jugó el desempate de una forma especial. "Solo quería mantener mi concentración en esa situación, tenía problemas en el muslo y me dieron un masaje, quería mantenerme centrado, no estar nervioso ni negativo y por eso jugué tan bien el desempate".

"No sentía dolor, nada, y ahora estoy feliz", añadió.

Djokovic señaló que con esta victoria esperaba contagiar a sus hermanos, Djorjde y Marko. "Quiero dar motivación a mis hermanos que también juegan al tenis", y se mostró feliz por su país.

"No puedo imaginar lo que está sucediendo en las calles de Belgrado y en todo mi país", dijo, "es un país pequeño con poca tradición de tenis, pero ahora tenemos a Jankovic, Ivanovic, Zimonjic, Tipsarervic y la gente aprecia lo que estamos haciendo"

"No sé dónde voy a ir ahora, solo quiero estar tranquilo porque es el comienzo de la temporada nada mas", dijo el campeón del Abierto de Australia.