La esquiadora andaluza sufrió la tristemente célebre ´triada´ -rotura del ligamento lateral interno, el cruzado anterior y el menisco- en la citada rodilla al caerse mientras entrenaba gigante en la estación estadounidense de Loveland (Colorado) el pasado 18 de noviembre, motivo por el que no pudo competir la pasada temporada.

Rienda anunció a Efe que el viernes 11 de mayo se pondrá de nuevo los esquís en ´su´ estación de Sierra Nevada, con el único fin de "tomar de nuevo contacto con la nieve, si pasar palos" y que si la revisión que pasará en junio próximo en la clínica del doctor Richard Steadman de Vail (Colorado, EEUU) confirma que "todo está en orden", iniciará la pretemporada ese mismo mes "en algún glaciar europeo".

"Estoy muy contenta, porque todo ha ido, de momento, al cien por cien de lo esperado. Si el ´test´ final de junio en Vail sale bien, seguiré esquiando suave, recuperando las sensaciones, en algún glaciar. No sé cual, dependerá de los que mejor estén, porque aún no está cerrada del todo la planificación de la pretemporada", dijo.

"Luego, en septiembre, lo más seguro es que iremos a Argentina.

En función de las condiciones, es posible que a Ushuaia o a Las Leñas", explicó a Efe la granadina, de cuya operación (en Vail) se cumplieron ayer, viernes, exactamente cinco meses.

"Ahora estoy empezando a patinar (con patines en línea) y reforzando todo el músculo con ejercicios de más fuerza en el gimnasio. También he hecho mucha piscina y ya estoy en disposición de correr durante diez minutos seguidos. En la bici (estática) también estoy trabajando con más resistencia", dijo Rienda, que recordó la dureza, sobre todo, en el tramo inicial, de su recuperación.

"Especialmente duros fueron los primeros dos meses, ya que asimilar el dolor no fue nada fácil. Pero nunca tuve problemas psicológicos por culpa de la lesión. Desde el primer momento sabía que quería recuperarme a toda costa" indicó a Efe la andaluza. "Me obsesionaba, eso sí, la idea de poder tocar con el pie el glúteo.

Cuando conseguí la suficiente flexibilidad para hacerlo, me sentí muy aliviada y contenta", añadió.

"El próximo día 11 quiero ver en qué estado estoy en la nieve y, en función de eso, haremos un tipo u otro de trabajo, físico, en el CARD (Centro de Alto Rendimiento Deportivo) de Sierra Nevada", dijo.

Rienda, de 31 años, que la pasada temporada hubiese partido como favorita para ganar la Copa del Mundo y el título mundial de gigante -su especialidad- admitió que, su nueva situación, fuera del circuito de competición durante estos últimos meses, le ha permitido disfrutar de otras cosas.

"He disfrutado más de estar en casa, de mi marido y de mi familia. Pero esto es más duro que entrenar, porque los entrenamientos están estipulados y la recuperación es algo de lo que tienes que estar pendiente las 24 horas del día", dijo a Efe Rienda, que continuará trabajando con el mismo equipo, dirigido por el suizo Mauro Pini y en el que cambiará sólo la fisioterapeuta (será la suiza Karin Arnold, proveniente del esquí acrobático o ´freestyle´).

Seguirán, asimismo, el ´skiman´ italiano Walter Ronconi y el preparador físico vizcaíno Carlos Alvarez.

"De momento, todo ha ido al cien por cien y estoy muy contenta.

Volver a ganar no es un objetivo real en primera instancia", comentó a Efe la esquiadora de Sierra Nevada. "Primero hay que volver al sitio donde estaba, antes de luchar de nuevo por la victoria. Hay un tiempo de transición y todo dependerá de cómo responda la rodilla".

"Hay gente que lo coge enseguida (el ritmo de competición) y otra que necesita más tiempo. Pero soy optimista", explicó a Efe Rienda.