El Real Murcia quiere evitar que el próximo sábado, en el derbi que enfrente al conjunto grana con el Ciudad de Murcia (18.30 horas), se ofrezca una imagen que pueda afectar negativamente al club. Por ello, los dirigentes murcianistas han mantenido una reunión con la empresa que se encarga de la seguridad del club para que evite que los seguidores granas que acudan a Nueva Condomina muestren pancartas que puedan resultar ofensivas para el rival.

La afición murcianista, según lo detectado por esta redacción en algunos foros de internet, no quiere quedarse callada ante los últimos acontecimientos que han ocurrido en torno al Ciudad, desde que su dueño, Quique Pina, presentase un proyecto urbanístico que a las pocas horas fue calificado de "disparate" por el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara. Por ello, los seguidores granas están preparándose para mostrar su rechazo tanto a la iniciativa urbanística presentada por el conjunto rojillo como a las declaraciones realizadas hace unos días por Pina, en las que criticaba los favores recibidos por el Murcia.

Al contrario de lo que ocurrió el domingo en La Condomina, donde los seguidores rojillos apoyaron con distintas pancartas a su club y atacaron a las autoridades municipales, el próximo sábado la situación podría ser completamente distinta, ya que Nueva Condomina clamará a través de pancartas y de cánticos contra el Ciudad de Murcia y sus dirigentes.

En los distintos foros de internet dedicados exclusivamente al conjunto murcianista, un sector de la afición grana está crispada y ha dejado entrever, aunque todo se lleva con gran secretismo con el objetivo de que las iniciativas sorprendan a todos, que el sábado se manifestarán contra el rival. Por ello, desde el Real Murcia ya se están tomando medidas para evitar que se puedan producir algunos incidentes que afecten a la imagen del club. Como ya ha ocurrido en otras ocasiones, en las que en las gradas del estadio grana han aparecido pancartas ofensivas, la empresa que se encarga de la seguridad del estadio retirará cualquier mensaje que atente contra el Ciudad de Murcia. Otra de las preocupaciones de los dirigentes granas es que en Nueva Condomina se puedan escuchar gritos insultantes, como ya ocurrió en el último Real Murcia-Ciudad en La Condomina, donde se escucharon cánticos que insultaban directamente a Quique Pina, dueño de la entidad rojilla.

Por otra parte, la Delegación del Gobierno aún no ha determinado si el partido del sábado será de alto riesgo. El choque de la primera vuelta entre el Ciudad y el Real Murcia no tuvo tal consideración, aunque se extremaron las medidas de seguridad. De los cinco derbis que se han disputado hasta la fecha, salvo el ya mencionado y el primer enfrentamiento entre ambos, los otros tres han sido declarados de alto riesgo.