En una mañana desapacible en cuanto a lo meteorológico pero con las buenas noticias para Capello de la recuperación de Fabio Cannavaro, Emerson y Antonio Cassano, la plantilla madridista preparó durante una hora y quince minutos el encuentro ante el Valencia.

Lo hizo entremezclando su presencia en el gimnasio con el trabajo de campo, donde había una orden clara de Capello: hacer gol. Desde la banda derecha fueron Sergio Ramos y Robinho y desde la izquierda Roberto Carlos y Reyes, los que sirvieron centros al área para los remates de sus compañeros.

Fue una sesión intensa para los porteros Iker Casillas y Diego López, que trabajaron a fondo para dejar buenas intervenciones a remates de sus compañeros.

Un día más, el inglés David Beckham trabajó fuera del grupo, y en solitario subió el ritmo de su carrera. A la conclusión del entrenamiento, cuando abandonaba Valdebebas, reconoció a los medios de comunicación que está entrenando con dolor.

Beckham indicó que en tres partes de su rodilla siente dolor pero se mostró esperanzado en su regreso al grupo, que cifró en cuatro o cinco días.

Así, con la baja segura de Beckham más Guti y Cicinho, Capello probará mañana desde las 11.00 horas y a puerta cerrada, con el equipo que tiene en mente para Valencia, pendiente de la evolución de Iván Helguera.