El hotel escogido este año por el Real Murcia para llevar a cabo la ya clásica concentración de pretemporada, el Meliá Balneario de Mondariz, está situado en el núcleo urbano del municipio de Mondariz, dentro del espacio natural del valle del río Tea. El entorno acompaña a encontrar lo que los entrenadores buscan en estos casos: tranquilidad, buenas instalaciones y temperatura agradable para trabajar. Tanto en el pueblo como en el establecimiento se respira tranquilidad y sosiego por todas partes.

El complejo hotelero integra dos majestuosos edificios del siglo XIX: el edificio de La Baranda y el edificio Antonio Palacios, donde los jugadores de la plantilla murcianista están concentrados y pasarán el día a día, hasta el próximo 31 de julio, fecha en la que Manuel Preciado y sus hombres regresarán a casa con, así lo espera el técnico cántabro, las baterías cargadas para afrontar la importante campaña cuyo inicio está fijado para el 29 de agosto.

Las tres sesiones diarias de entrenamiento dispuestas por Preciado se desarrollarán, salvo que el preparador murcianista diga lo contrario, en el campo de A Lagoa (La Laguna), situado en el municipio colindante.