03 de junio de 2019
03.06.2019
Triatlón

La revolución de las minorías llega al triatlón

La sección femenina del Bitec Tri Impulso ha experimentado un gran crecimiento, pero aún necesitan más integrantes para competir a alto nivel

02.06.2019 | 20:38
La revolución de las minorías llega al triatlón

La sección femenina del Bitec Tri Impulso ha crecido como la espuma en los últimos dos años, pero quieren más para poder competir al más alto nivel nacional. Ascensión, Mercedes, Beatriz, Belén, Cristina, Ana y Carolina buscan nuevas compañeras en un deporte que a nivel popular ha experimentado un gran crecimiento entre las mujeres, que de una vez por todas han dejado de ser minoría.

Ascensión, Mercedes, Beatriz, Belén, Cristina, Ana y Carolina no son deportistas profesionales, pero en esfuerzo y dedicación no tienen nada que envidiar a un campeón del mundo. Ellas practican triatlón, esa disciplina que combina natación, ciclismo y carrera a pie, entrenando seis días a la semana, 'robando' tiempo al reloj después de sus jornadas laborales y familiares. Pertenecen al Bitec Tri Impulso de Murcia, un club que nació hace unos cinco años con solo sección masculina. Ellas entraron con fuerza hace un par de temporadas, pero aún quieren ser más para tener la oportunidad de competir en Campeonatos de España. Por ello, predican con el ejemplo, porque varias de ellas hacen un triatlón casi a diario, no solo los domingos, cuando se visten con sus monos de competición.

Trabajo, obligaciones familiares y deporte. Ese es el triatlón diario que realiza Mercedes Berenguer, eldense residente en Murcia madre de dos niños. Tiene 39 años y trabaja como hematóloga en el Hospital Santa Lucía de Cartagena. «Yo nadaba y corría en plan muy amateur, pero tenía unos amigos en este club y me convencieron para que me metiera en los triatlones y duatlones. Me quita mucho tiempo, pero me encanta», afirma.

Ascensión Blaya es muleña. Tiene 43 años y es arquitecta. Practicaba deporte de forma «esporádica», pero un día decidió «meter más intensidad» y encontró «un club muy majo, familiar, donde todas tenemos la inquietud de pasarlo muy bien. Ahora hago duatlones y triatlones, pero a mi ritmo. Son simplemente superaciones personales», afirma esta muleña que lleva solo un año competiendo.

Ascensión y Mercedes no han subido a lo más alto del podio de una prueba pero se sienten tan realizadas como el resto de sus compañeras, que acumulan ya bastantes éxitos de relevancia. Ese es el caso de Beatriz García, de 30 años y natural de San Pedro del Pinatar. Es profesora de Biología en un instituto de Torreagüera: «Llevo tres años practicando triatlón, pero de forma muy intensa. Empecé haciendo carreras populares con mi marido, pero él se metió en este deporte y me pareció muy divertido, más saludable que solo correr porque combinas diferentes tipos de ejercicios. El problema es que exige mayor preparación y tengo que sacar huecos de donde puedo para entrenar». Entre los triatlones y los duatlones, esta pinatarense prefiere los primeros «porque me gusta nadar. Los duatlones se atragantan más porque no hay natación», dice esta profesora que lleva toda su vida practicando deporte.

Belén Gil tiene 29 años, es de Murcia y trabaja como enfermera. Fue de las primeras chicas en llegar al Bitec Tri Impulso: «Me metí a raíz de conocer el club por un compañero. Yo corría, hacía medias maratones, pero empecé a nadar y a hacer ciclismo, y me enganché», comenta. Entrenar seis días a la semana, como hace esta murciana, se hace complicado, sobre todo «cuando a veces tengo que hacer guardias de noche». Pero con el tiempo, esta joven que empezó prácticamente sola, ha visto cómo ha crecido mucho la participación femenina: «Antes apenas nos juntábamos 15 o 20 chicas en un triatlón, pero el otro día, en Fuente Álamo, salieron casi 300. Pero este crecimiento ha sido en cuestión de poco tiempo», explica. Ese desarrollo se traslada también a las post carreras: «Lo que más nos gusta es la convivencia, ir juntas a unos Campeonatos de España, como el año pasado en Girona o Pulpí. Valoramos mucho el aperitivo después de entrenar juntas», dice.

Cristina Moreno Robles es la benjamina del grupo. Tiene 26 años, es graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y este año ya ha sido campeona regional de duatlón. Ha llegado a esta modalidad deportiva desde las carreras populares, donde se adentró de la mano de su padre y en la que aún sigue participando como complemento. Pero fue hace tres años, en Fuente Álamo, donde comenzó su idilio con el triatlón. «Yo corría pero no de una forma planificada, por mi cuenta. Pero vi a otras en el Triatlón de Fuente Álamo y me di cuenta de que yo quería ser como ellas. Fue un cambio. Busqué a mi primer entrenador, me compré una bici y empecé a nadar, que no sabía. Eso fue hace solo tres años». Ahora, convertida en una de las chicas con mejor palmarés de la Región, quiere más, sobre todo para competir por equipos: «Nos faltan. Ahora mismo solo somos once y tenemos las puertas abiertas a toda chica que quiera pasar a formar parte de nuestro club. Queremos competir en los Campeonatos de España y para eso nos hacen falta más compañeras».

Ana Lentijo Robledo tiene 36 años. Es natural de Valladolid pero desde hace muchos años vive en Murcia, donde trabaja en la Agencia Portavoz. Es otro de los recientes fichajes del Bitec: «Es mi segundo año compitiendo», cuenta esta ejecutiva de cuentas, que recuerda que «empecé corriendo, pero un día me enganché a la bicicleta y aquí estoy ahora. Me puse a buscar un club para no hacer deporte sola y encontré el Bitec», comenta una mujer que «muchos días me levanto a las cinco a las seis de la mañana para poder realizar los entrenamientos».

Carolina Alemán tiene 29 años y es, como Belén Gil, enfermera. «Hace cuatro años que empecé a competir porque unas compañeras de carrera me hablaron de este club y nos metimos. Hasta ese momento no había cogido nunca la bici y de nadar, cero. Fíjate que la primera vez que monté en bicicleta fue la semana antes de mi primera competición». Reconoce que el triatlón no solo tiene una exigencia física, sino también económica porque «tienes que realizar un desembolso económico», y que por ello se termina convirtiendo en las 'vacaciones'. No oculta que ha llegado a convertirse en un negocio y que «muchos organizadores han encarecido las pruebas», pero aun así, piensa que se trata de una excelente inversión, «ya que te permite mantenerte en forma, además de ser un perfecto vehículo para conocer gente nueva».

«Da gusto ver que cada día hay más chicas competiendo. Hace solo cuatro años, cuando empecé, no había casi nadie y no podíamos plantearnos hacer equipos porque no éramos suficientes. Poco a poco eso ha cambiado, pero queremos más», termina diciendo esta enfermera murciana.

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