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Artes escénicas

El Grupo de Teatro San Javier vuelve a sus raíces con ‘Carmen, la flor y la cuerda’

José Antonio Navas dirige una versión coral del clásico de Bizet que enfrenta la libertad de Carmen con un amor convertido en posesión

El Grupo de Teatro San Javier junto al director del festival y concejal de Cultura David Martínez Gómez.

El Grupo de Teatro San Javier junto al director del festival y concejal de Cultura David Martínez Gómez. / Ayto. San Javier

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J.M. Lax Asís

J.M. Lax Asís

El Grupo de Teatro San Javier regresará este martes al escenario que, de alguna manera, también forma parte de su historia. El 56 Festival Internacional de Teatro, Música y Danza de San Javier recuperará en el Auditorio Parque Almansa, a la compañía local con Carmen, la flor y la cuerda, una versión teatral de la historia de Bizet escrita y dirigida por José Antonio Navas.

Más de medio siglo después de que un grupo de aficionados de San Javier pusiera en marcha el certamen del que acabaría naciendo el actual Festival Internacional, la compañía vuelve a participar en él con una Carmen que mira al presente. La obra conserva el carácter apasionado del personaje creado por Bizet, pero sitúa en el centro una cuestión que atraviesa toda la historia: qué sucede cuando el amor deja de entenderse como libertad y comienza a confundirse con posesión.

Carmen sabe lo que quiere y, sobre todo, sabe lo que no está dispuesta a aceptar. Frente a ella, Don José convierte progresivamente el amor en una forma de pertenencia. De ese choque surge una tragedia que la compañía aborda desde un lenguaje que combina teatro, música, canto, baile, poesía y humor, sin perder de vista la violencia que termina imponiéndose sobre el personaje.

Una Carmen que no quiere ser atada

José Antonio Navas firma una adaptación que conserva la esencia del personaje de Bizet, pero desplaza el foco hacia la relación entre ambos protagonistas. "Hemos querido poner de relieve esa libertad de Carmen frente a ese amor mal entendido de Don José, frente a confundir amor con posesión", explica el director. La obra no busca instalarse desde el principio en el drama. El proceso de creación llevó incluso a modificar el planteamiento inicial. Navas comenzó trabajando sobre una propuesta más oscura y cercana al universo lorquiano, pero los propios ensayos le llevaron hacia una puesta en escena más fresca y luminosa.

El contraste resulta deliberado. La alegría, la música y el humor acompañan a una mujer que vive de acuerdo con sus propias reglas y que no entiende el amor como una atadura. Y precisamente por eso, cuando la historia se precipita hacia su desenlace, el golpe adquiere mayor intensidad. "Queremos que el espectador se divierta, que lo pase bien, pero que al final vea también el drama de Carmen, el drama de tantas mujeres que son asesinadas", señala Navas. Su propósito es que la función deje una idea clara: amar no significa poseer.

Laura Maestro García interpreta a Carmen y encuentra en ella, ante todo, a una mujer que conoce sus límites y no está dispuesta a renunciar a ellos. "Carmen es absolutamente contraria a entender el amor como posesión o como atadura. Desde el principio dice: quiero ser libre, el amor no es atar", explica.

La actriz evita, además, situar el espectáculo alrededor de una única figura. Con 30 personas sobre el escenario, considera que la verdadera fuerza de la producción está en el conjunto. "Aquí lo que realmente te llena es pertenecer a un proyecto y a un equipo", señala.

La voz colectiva de las mujeres

Ese carácter coral tiene una presencia especialmente significativa en el montaje. El grupo de mujeres que acompaña a Carmen no funciona únicamente como elemento escénico, sino como una voz colectiva que observa, advierte y trata de anticipar el peligro.

Para Navas, ese coro puede considerarse incluso "el verdadero protagonista" de la obra. Son mujeres que comparten la rebeldía de Carmen, aunque algunas intentan advertirle de las consecuencias de enfrentarse a determinadas convenciones.

Entre ellas está Frasquita, interpretada por Toñi Zapata, que define al grupo como «revolucionarias» y «guerreras». La actriz destaca además el trabajo de coordinación que ha exigido la propuesta: "Al ser un coro hay que estar todas a una, entrar al mismo tiempo y funcionar como una sola voz".

La dimensión colectiva se extiende al conjunto de la representación. Las 30 personas que participan en escena han obligado a la compañía a trabajar especialmente las secuencias corales y a construir una puesta en escena capaz de integrar diferentes lenguajes.

La música mantiene el vínculo con la obra original de Bizet. La adaptación musical corre a cargo de Rafael López y el espectáculo incorpora canto y baile junto al trabajo interpretativo. A ello se suma una dimensión poética que, según Navas, permite que algunos detalles puedan adquirir nuevos significados cuando la obra se contempla por segunda vez.

Volver al lugar donde empezó todo

La presencia del Grupo de Teatro San Javier tiene además un significado que trasciende esta Carmen. El Festival que hoy alcanza su 56 edición nació en 1969 a partir de la iniciativa del grupo aficionado local Óscar 69, que puso en marcha entonces un Certamen de Teatro Aficionado.

El alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, ha reivindicado precisamente ese papel y ha animado al público a acompañar a la compañía. "Tiene que venir todo el mundo a disfrutar del origen de este Festival, que es el Grupo de Teatro de San Javier", afirmó durante la presentación.

Horario

  • Fecha: martes, 18 de agosto, a las 22.30 horas
  • Lugar: Auditorio Parque Almansa de San Javier
  • Precio: Las entradas tienen un precio de 10 euros.
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