Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Murcianos de dinamita

María José Ortín: enseñar a navegar en un mundo digital lleno de riesgos

María José Ortín.

María José Ortín. / Ana Martín

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pascual Vera

Pascual Vera

María José Ortín Ibáñez lleva casi tres décadas enseñando informática en la Universidad de Murcia, pero su trabajo traspasa aulas y laboratorios. Profesora del Departamento de Informática y Sistemas de la Facultad de Informática, Ortín combina la docencia y la investigación con una intensa labor divulgativa centrada en dos frentes que considera inseparables: la visibilización de las mujeres en la tecnología y el uso seguro y responsable de Internet, especialmente entre niños y adolescentes.

Ingeniera informática de formación, María José Ortín lleva 30 años vinculada a la Universidad de Murcia. Forma parte del grupo de investigación de Ingeniería del Software y, en concreto, del equipo MODELO, especializado en ingeniería del software dirigida por modelos y bases de datos. Imparte asignaturas troncales en los grados de Ingeniería Informática y de Ciencia e Ingeniería de Datos, disciplinas que —como ella misma subraya— "están en absolutamente todos los sectores de la sociedad". Desde la sanidad hasta la banca, pasando por la educación o la administración pública, las bases de datos sostienen el funcionamiento del mundo digital contemporáneo.

Pero Ortín no se limita a formar ingenieros. Desde hace años dedica buena parte de su tiempo a la divulgación científica y tecnológica, convencida de que el conocimiento no puede quedarse encerrado en la universidad. Uno de sus principales objetivos es fomentar las vocaciones tecnológicas entre niñas y jóvenes, un ámbito en el que detecta con preocupación un retroceso continuado. "Las mujeres siempre han estado en la informática, pero a menudo no se las ha visto", explica. Por eso participa activamente en charlas, talleres y actividades que muestran referentes femeninos en ciencia y tecnología y desmontan estereotipos que aún hoy alejan a muchas chicas de estas carreras.

En los últimos años, su labor divulgativa ha incorporado un nuevo eje: la educación digital y la prevención de riesgos en Internet. ‘Sexting’, ‘sextorsión’, ‘pornovenganza’, ‘grooming’ o ‘deepfakes’ son términos relativamente recientes que, sin embargo, describen realidades cada vez más frecuentes. Ortín aborda estos temas con un enfoque didáctico, accesible y basado en datos, huyendo del alarmismo, pero sin minimizar los peligros. "Internet no es malo en sí mismo, pero dista de ser un lugar aséptico".

En sus charlas —dirigidas tanto a adultos como a familias, docentes y estudiantes— explica qué prácticas forman parte de la libertad sexual de las personas y cuáles cruzan la línea del delito, cuáles son los riesgos reales de perder el control sobre la propia intimidad digital y qué hacer cuando se produce una extorsión o un abuso. Especialmente preocupante le parece la situación de los menores, que acceden a Internet cada vez a edades más tempranas y sin ser conscientes de las consecuencias de sus actos. "El cerebro adolescente no mide bien el riesgo ni anticipa el daño futuro", recuerda, apoyándose en estudios científicos y en informes de organizaciones como Save the Children.

Ortín defiende que la prevención pasa, sobre todo, por la educación y la implicación de las familias. Educar no solo a los hijos, sino también a los padres, que muchas veces desconocen el funcionamiento real de las aplicaciones que usan los menores. Configurar la privacidad, establecer límites, generar un clima de confianza y hablar abiertamente de estos temas son, para ella, herramientas clave para reducir la vulnerabilidad frente a los abusos digitales.

Con un discurso claro, cercano y riguroso, María José Ortín se ha convertido en una voz autorizada en la divulgación sobre tecnología y seguridad digital en la Región de Murcia. Su trabajo demuestra que la informática no es solo código y algoritmos, sino también ética, educación y responsabilidad social. Y que enseñar a programar es importante, pero enseñar a protegerse en la red resulta, hoy, imprescindible.

TEMAS

Tracking Pixel Contents