Galería regional | Cuadros para una exposición (Sala tercera)
Esteban Linares: Vivir la ciudad desde su proyección en el lienzo

TRES PUENTES. / L. O.
Pero no hay nada más grato que ser dueño / de los templos excelsos, guarnecidos / por el saber tranquilo de los sabios, / desde donde puedas distinguir a otros / y ver como confusos se extravían / y buscan el camino de la vida. / Vagabundos, debaten por nobleza, / se disputan la palma del ingenio, / y de noche y de día no sosiegan….
Imaginemos, por un momento, que pudiéramos extender esta u otras obras de Esteban Linares, de semejante temática, hasta cubrir una sala por entero y quedáramos nosotros, meros espectadores, dentro del espacio, envueltos en la pintura… Casi podríamos sentirnos inmersos en la vida y el bullicio de la ciudad. Algo así le ocurriría al que contemplase el ciclorama La Batalla de Gettysburg, pintado en 1883 por Philippoteaux. Y sería lo que habría de ocurrirle al visitante, en 1937, al Pabellón del Palacio de la Luz y la Electricidad levantado para la Exposición Universal de París, que giró en torno a la idea del arte y la técnica aplicadas a la vida moderna. Un pabellón creado para exaltar ese hito de la modernidad que fue la electricidad.
La decoración, para el envolvente espacio, de más de 600 metros cuadrados, titulada La Feé Électricité –El Hada Electricidad– fue creada por Raoul Dufy; un proyecto cargado de mitos y símbolos para el que el pintor se inspiró en el poeta Lucrecio, estableciendo una conexión, entre la necesidad de explicar el mundo físico desde la razón y ese importante aporte que fue la electricidad para liberar al hombre del miedo a lo sobrenatural. Y, aunque en esta ocasión no contemos con un nuevo pigmento, con el aspecto, la ligereza y la brillantez de la acuarela, –como tuvo la suerte Dufy de contar, gracias a su amigo, el químico Jacques Maroger– sí contamos con ese dominio técnico que Pepe Jiménez aplica, en su taller de Balsicas, a las reproducciones serigráficas, en este caso de Esteban Linares.
Colores contrastados y vivos: azules, rojos, amarillos… Significados con potentes, expresivos y determinantes trazos, que delimitan contornos, envuelven el color y marcan las reconocibles referencias espaciales que determinan la obra. Que convierten esta serigrafía, estos Tres Puentes, de Esteban Linares, en un atractivo procedimiento plástico, idóneo para esa idea de transmitir vitalidad, alegría, y movimiento. Idóneo para dejarnos envolver en el espacio urbano que nos propone.

ESTEBAN LINARES / L. O.
Decía Raoul Dufy –al que Esteban homenajea en alguna de sus serigrafías– que «el azul es el único color que mantiene su propio carácter. En todos sus tonos siempre se mantendrá azul». Mientras que otros tonos –indicaba–se ennegrecen, se desvanecen o se vuelven otro color. Sí, es curioso como las pinceladas azules determinan el carácter de esta vista urbana. Linares nos guía la mirada y nos obliga a recorrer el paisaje urbano tal que circuláramos por avenidas o calles, o paseásemos por las riberas del rio… Un juego que tiene su base en la ausencia de detalles, referencias y precisiones irrelevantes; todo el cuadro está basado en la representación de iconos urbanos significativos: la Catedral, los puentes, jardines o plazas… resueltos con trazos esenciales y certeros que transmiten la singularidad del lugar recogido en el cuadro… Una evocación de Murcia. Un escenario alegre y estimulante que, a mí, me evoca y me recuerda algunas otras obras pintadas por Esteban e incluidas en el ciclo Ciudad Soñada.
No deja de ser curioso que el reflejo de un mundo estático, como podría ser el retrato de una ciudad y sus monumentos, e hitos, más reconocibles, de la mano de Esteban Linares nos resulte dinámico; el retrato de una urbe que parece envolverse en sí misma, pero que nunca pierde ese aspecto de espacio soñado y recordado, a medio camino entre lo real y lo imaginado. Ciudad Soñada, un conjunto de obras, de serigrafías, en las que, evidentemente, podemos incluir la que aquí reproducimos, que vuelve a dejar claro que Esteban Linares es, casi con toda probabilidad, el artista que más veces se ha dejado atrapar por ese aspecto de la ciudad marcado por el rio, por la seducción de los bellos edificios que enmarcan sus riberas y las avenidas que cruzan y rodean la ciudad. Un conjunto de singularidades y características que dan lugar en sus obras a emocionantes y dinámicas escenas, siempre plenas de vitalidad urbana y movimiento.
No hay confusión, ni extravió, ni falsa pretenciosidad, ni aspiraciones vanas, por parte de Esteban Linares al abordar esta serie sobre la ciudad de Murcia, de la que esta serigrafía: Los tres puentes, forma parte. Son obras que pretenden una sola cosa: la exaltación de la propia pintura, del acto, del hechode pintar, entendido como un estado de puro goce, de pura libertad y placer.
- Sigue la evolución de las lluvias, en directo | Una tromba de agua inunda calles y derriba el arco de la Feria de Murcia
- Así hemos contado la victoria del Real Murcia frente al Mensajero en la Copa Federación
- El ES-Alert será automático en la Región de Murcia ante avisos rojos de la CHS por crecidas
- La Ley de Propiedad Horizontal lo permite: la Justicia aclara cuándo un vecino puede librarse de pagar una derrama aunque la comunidad la apruebe
- Un miércoles pasado por agua: la alerta por lluvias sube a naranja en gran parte de la Región de Murcia
- Más de 60 agentes, 11 registros y 15 detenidos en una macrooperación antidroga en el barrio de La Paz de Murcia
- Autobuses y tranvía a medio gas: los cuatro días de huelga arrancan en la Región de Murcia con servicios reducidos desde este jueves
- La tromba de agua sacude Murcia, inunda calles y deja destrozos en plena Feria
