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Entrevista

NanaSantaParda, artista: "Me gusta explorar los subgéneros de la música tradicional y el folclore"

La murciana, ganadora de ‘Otras Tendencias’ en el CreaMurcia 2026, presenta ‘NanaSantaParda’, un proyecto que une folclore, experimentación y poesía con el lanzamiento inminente de Pena Penita

NanaSantaParda es el alterego de Esther Toledo.

NanaSantaParda es el alterego de Esther Toledo. / L. O.

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NanaSantaParda fue la ganadora de la final en la categoría Otras Tendencias de la XXXIV edición del CreaMurcia 2026, celebrada en la Sala Mamba!, consolidando una propuesta que, con apenas un año de vida, ya vuela alto.

Hay proyectos que nacen del impulso, de la urgencia, y otros que para existir necesitan reposo, silencio y la distancia justa para madurar. De esa calma reflexiva nace NanaSantaParda, el nuevo alter ego de la artista murciana Esther Toledo, una creadora que desde la composición más impulsiva ha evolucionado a un espacio de madurez, mimo y producción impecable junto a Anto Planes.

Tras pasar por She Robin y regalarnos la frescura casera de ‘sama eileen’, Esther ha decidido prender una nueva mecha creativa entre la raíz, el misticismo y la vanguardia.

El resultado es arrollador: acaba de coronarse como la flamante ganadora de Otras Tendencias en el prestigioso certamen CreaMurcia, tras una final electrizante.

Hablamos con ella en vísperas del nacimiento de Pena penita, su esperado próximo disco, cocinado a fuego lento en Icónita Lab.

Enhorabuena por tu victoria en Otras Tendencias del CreaMurcia. ¿Cómo viviste la final y qué significa este reconocimiento para ti en este momento de tu carrera?

Significa una motivación. He de decir que me quise apuntar al CreaMurcia un poco a modo de reto conmigo misma. Me gusta componer y crear, pero siempre le he tenido un poco de miedo y pereza a la parte de la escena. Lo que quería, ya solo con ver si pasaba a las semifinales, era ver cómo relacionarme con el escenario, la gente que viene a vernos, y encontrar un espacio hogareño ahí subida.

¿De qué manera crees que este reconocimiento va a impulsar el futuro a corto plazo de NanaSantaParda?

Sinceramente, no lo sé. Yo me presenté para enfrentarme a mí misma en escena y para compartir. Conseguí ganar el concurso y compartir este nuevo lenguaje con mis personas queridas y gente nueva, ya con eso me quedé muy a gusto. Ahora estoy abierta a lo que me venga, y con ganas de buscar y moverme con la música, pero también me gusta escucharme y ver mi ritmo interno, a ver qué necesita. Aún así, quiero tirarle ‘p’alante’..

Hasta no hace mucho te conocíamos principalmente como ‘sama eileen’, un proyecto más casero e impulsivo. ¿En qué momento sentiste la necesidad de parar, reposar y dar vida a ‘NanaSantaParda’? ¿Qué te llevó a componer en castellano y reconectar con la raíz?

Llevaba una temporada en la que había dejado de componer casi a propósito, porque necesitaba centrarme en terminar de estudiar sonido, encontrar trabajo y, bueno, trabajar. Decidí que los momentos que tenía para descansar los necesitaba para dejarme en paz, como siempre me dice mi buen amigo Guille. Así que pasé un tiempo así, pero llegó un punto en el que empecé a dedicar parte de ese descanso a componer otra vez. Quería volver y probarme en escena, pero desde otro lugar. Ahí me busqué el nombre de NanaSantaParda. Y lo de escribir en castellano fue algo como natural, se me fue olvidando el inglés y a la vez me conectaba más el castellano con dejes murcianos a veces.

El propio nombre de ‘NanaSantaParda’ evoca un contraste muy bonito: la calma de una nana, lo místico o puro de ‘santa’ y el caos o la fuerza de ‘liarla parda’. ¿Cómo define este nombre el sonido y la identidad de tu música?

Pues la verdad es que no lo busqué muy aposta. De hecho, cuando se me ocurrió, de las primeras cosas que pensé fue: «¡Oh dios, me suena un poco a Hannah Montana, qué guay!». Y dije: «¡Perfecto!». Eso ya me conquistó, soy fan, la llevo en el cora. Ya luego, cuando se me pasó la euforia del momento fan, me di cuenta de que NanaSantaParda acogía muy bien el sentido del proyecto: la ternura, las roturas, la fuerza, la suavidad, las texturas, la atmósfera que creo que tienen las canciones, no sé... Y para qué mentir, después de todo el bucle reflexivo en el que entro de vez en cuando, pensé: «Tiene ritmo, ‘p¡alante¡». Y la verdad es que me quedé muy a gusto con este nombre.

Estás dando los últimos retoques a tu próximo disco, Pena penita. El título ya sugiere un viaje emocional intenso, quizás conectado con la raíz, el folclore o la melancolía. ¿Qué nos puedes adelantar sobre el concepto de este álbum?

Llevo masticando el concepto del dolor desde hace tiempo. De hecho, empecé a investigarlo en MU-TANTES, un festival de Murcia, donde presenté una instalación sonora, plástica y performativa. Ya de ahí seguí jugando con esa idea y empezaron a aparecer otros matices, hasta que llegué a la palabra pena. Es una palabra con la que me siento más cómoda y que me da ternura. Y ya desde ahí empecé a componer nuevas canciones y a contar historias que se me iban ocurriendo, jugando bastante con la ficción y la autoficción.

Has comentado que este proyecto nace «desde el reposo». ¿Cómo ha sido ese cambio de ritmo a la hora de componer y producir en comparación con la inmediatez de ‘sama eileen’?

La verdad es que sama eileen no ha desaparecido, lo considero mi portfolio y mi laboratorio creativo. Sigo usando ese nombre para cuando me sale la vena impulsiva y quiero producir temas a modo casero y compartirlos cuando me apetece. Por ejemplo, con sama eileen comparto otras composiciones, espacios sonoros o piezas de arte sonoro, proyectos que no necesariamente formen parte de un disco, o también tengo antiguas canciones que se quedan firmadas bajo ese nombre. Hasta yo me hago un poco de lío con esto, pero me gusta tener estos dos seudónimos que se pueden complementar.

Estás grabando el disco en Icónita Lab junto a Anto Planes en la producción. ¿Cómo está siendo la química con él, y de qué manera ha ayudado a moldear el universo sonoro de NanaSantaParda?

Siempre se lo he dicho a Anto que siento que él y yo nos parecemos bastante en lo personal, en lo emocional y en lo creativo. Solo que él sería más la parte tierra del proyecto y yo la volátil. Creo que nos combinamos muy bien porque tiene esa cosa que, para mí, es importante en un productor musical y que agradezco mucho: saber poner un poco más de cabeza a lo que estamos haciendo o, como se suele decir, bajarlo a tierra. Además, hay otra cosa que valoro mucho: me ayuda a pararme cuando empiezo a irme por los cerros de Úbeda. Me ayuda a acotar las ideas y a darles forma. Yo también me puedo poner en el papel de lo pragmático, pero cuando entro en procesos creativos me cuesta más, y él es el que me ayuda a poner punto y aparte o punto final a las obras. Y claro, al tener un lenguaje creativo parecido, de repente nos salen unas ideas con las que nos motivamos mucho.

El título Luna, dame pan tiene una fuerza poética brutal que recuerda a las imágenes del cancionero popular o a Lorca. ¿Qué historia o sentimiento se esconde tras esa canción?

Es la que me ayudó a encauzar el lenguaje del disco y de lo que quería componer. El título viene de un dicho popular que mi abuela se pasaba los días diciéndome cuando era pequeña, jugando a que yo se lo respondiese a mi manera. Para mí pertenece al Cabezo de Torres, aunque puede que venga de cualquier sitio. Cuando era pequeñita lo decía desde el juego y la ternura, pero ahora le veo la pena que hay detrás de lo que cuenta: una niña que no puede comer, que le habla a la luna… No sé.

La sal puede sanar las heridas, pero también escocer; sirve para conservar o para purificar. ¿Hacia dónde camina Sal? ¿Qué elemento o atmósfera quisiste capturar en él?

Este tema se ha metamorfoseado en mil formas: lo tengo compuesto como poema sonoro e instrumental, como canción acústica y ahora como el tema de Pena penita. Aunque hable de algo triste, siempre acaba llevándome a una sensación esperanzadora y de apertura. Me gusta esa dualidad que podemos percibir en la sal.

No más suena a límite, a punto de inflexión o a liberación. ¿Es una declaración de intenciones dentro del disco?

Te vuelvo a ser sincera: esta canción no pertenece a Pena penita, pertenece a un disco previo más casero e impulsivo que hice antes de presentarme al CreaMurcia. Lo subí a plataformas bajo el nombre de sama eileen ejecutando como productora, y en colaboración con NanaSantaParda. Lo usé un poco como transición. Y fue tan impulsivo que la letra me salió ‘sin más’ desde el estado en el que me encontraba. Y claro, puede que sea una declaración de intenciones, pero ni yo misma me he parado todavía a reflexionar acerca de ella.

La categoría en la que has ganado es Otras Tendencias, un saco maravilloso donde cabe la vanguardia, la experimentación y la mezcla de géneros. ¿Te sientes cómoda en esa etiqueta de ‘lo inclasificable’? ¿Cuáles dirías que son tus mayores influencias actuales?

Un rotundo sí. Aunque también voy a ir moviéndome por distintos lenguajes musicales, porque es algo que me gusta y que me sale de forma natural. Y, quién sabe, a lo mejor en algún punto me sitúo en algo y dejo de moverme, pero de momento estoy cómoda así.. Me gusta explorar los subgéneros de la música tradicional y el folclore en general; me gusta sobre todo el mediterráneo y el latino, la música urbana, posrockera, noise, neosoul, dream pop, hip hop americano y la música estadounidense de los 90…Antes era muy friki de la estética y la cultura estadounidense. Por decirte algunos artistas, Mazzy Star, TWDY, OMD, Little Simz, Rosalía, Silvia Pérez Cruz, Frank Ocean, Natalia Lafourcade, The Cranberries, las folclóricas de nuestro país, y más y más… Y por supuesto, Hannah Montana siempre está presente. Es una de mis músicas de confort.

En tus temas se siente un gran peso lírico. ¿Qué llega primero a tu mente: una imagen poética, un ritmo tradicional o una melodía?

Cada vez me viene una cosa y la moldeo con los demás elementos. No tengo una fórmula fija con la que componer. Cada vez me sirve un método.

¿Qué referentes artísticos musicales o literarios han sido clave para dar forma a este proyecto?

Los referentes musicales son prácticamente los mismos que mis influencias, aunque añadiría a Guitarricadelafuente y Maestro Espada, porque, de forma indirecta, me han ayudado a quitarme ciertos bloqueos a nivel compositivo y a encontrar caminos dentro de mi propio lenguaje. Tuve la suerte de tomar contacto con Maestro Espada: pude colaborar en algunas de sus canciones haciendo voces y coros junto con otras amigas y compañeros artistas, y justo coincidió con una etapa en la que yo estaba en proceso de creación con el disco. Ver lo que estaban haciendo, la música que estaban componiendo y la forma en la que trabajaban me desbloqueó bastante, y es de agradecer, la verdad.

¿Cómo definirías la mezcla entre misticismo, folclore y poesía urbana que caracteriza tu música?

Ni idea. Algo así como un cancionero (me gusta este concepto) neofolclore un poco popero y posrockero ambiental.

Con el premio del CreaMurcia bajo el brazo y Pena penita a punto de ver la luz, ¿cuáles son los siguientes pasos para NanaSantaParda? ¿Podemos esperar pronto un EP o un disco de estudio? ¿Cuándo y dónde podremos disfrutar de este disco en directo?

De momento, estoy en verano y voy a practicar el culto de ‘dejarme en paz’. Pero ya me están saliendo oportunidades muy bonitas que compartiré en poco. Tengo muchas ganicas de moverme y seguir creando y voy a intentar que me acompañen mis amigas artistas en escena. Mi plan es sacar los seis temas principales y culminarlo con el lanzamiento del disco de Pena penita y su presentación. Tenemos fechas previstas entre octubre y noviembre, aunque todavía lo estamos cerrando, porque estoy empezando a compartir el trabajo con un equipo que me está ayudando. Y en cuanto al directo, tengo varias ideas en mente para compartirlo de distintas formas para cada evento. Os daré más información prontito.

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