Entrevista
La Niña: "Hay algo en el Mediterráneo que nos hace entendernos incluso antes de hablar"

Imagen promocional del concierto de La Niña en La Mar de Músicas / L. O.
Nápoles es una de esas ciudades que no se explican, se cantan; una herida abierta de belleza, caos y memoria. De sus entrañas surge Carola Moccia (Nápoles, 1991), artísticamente conocida como La Niña, la última gran revolución de la escena musical italiana. Cantautora, productora, actriz, bailarina y diseñadora, esta napolitana lleva años demostrando que la música de raíz no pertenece al pasado, sino al porvenir. Con el folclore del sur de Italia grabado en el ADN y la mirada fija en la electrónica del mañana, su propuesta ha sido descrita como un choque eléctrico donde la tradición mediterránea convive con el pop urbano y el futurismo sonoro. Su magnetismo ha traspasado fronteras hasta valerle el prestigioso Premio Paco Martín de las Músicas Globales 2026 en el festival La Mar de Músicas, un galardón que consagra su estatus como una de las creadoras más inclasificables y audaces del momento. Tras deslumbrar con su álbum "Vanitas" y consolidar su faceta multidisciplinar en el cine y la televisión, la artista aterriza con "Furèsta", un trabajo salvaje y visionario que rinde culto a la memoria colectiva desde la vanguardia.
Charlamos con la creadora que ha conquistado Italia sin pedir permiso, y que ahora se prepara para hipnotizar al público español con su directo ritual y magnético.La tempestad napolitana que conecta raíz y futuro.
Ficha del concierto
- Fecha: Sábado, 25 de julio
- Hora: 21.30
- Lugar: Patio del Antiguo SIM
- Precio: 18€
- ¡Enhorabuena por el Premio! Este galardón reconoce a artistas emergentes que están redefiniendo las músicas del mundo. En ediciones anteriores lo han ganado artistas como María José Llergo o Maestro Espada, que también juegan a romper la frontera entre la raíz y la electrónica. ¿Cómo recibes este reconocimiento y qué significa para ti que tu mensaje resuene de esta manera en España?
Lo recibo con muchísima gratitud. Para mí significa que una historia profundamente local puede llegar muy lejos sin dejar de ser ella misma. Me emociona que mi voz encuentre un lugar también aquí, en España, porque siento que compartimos una misma memoria del Mediterráneo.
- ¿Sientes que el público del sur de Europa comparte una sensibilidad especial, una especie de «hermandad mediterránea» que hace que tu propuesta se entienda de forma tan natural aquí?
Sí. Creo que compartimos una manera parecida de vivir la belleza y el dolor. Hay algo en el Mediterráneo que nos hace entendernos incluso antes de hablar. Compartimos una memoria, una forma de sentir y también muchas heridas.
- La revista Rolling Stone te ha definido como una sorprendente fusión entre Teresa De Sio y Rosalía. ¿Cómo te hace sentir esta comparación? ¿Consideras que el fenómeno de la "nueva tradición" que abandera Rosalía en España tiene paralelismos con lo que tú estás construyendo desde Nápoles?
Antes que nada, admiro profundamente a Rosalía y a Teresa De Sio. Pero creo que tenemos una costumbre que, además, afecta especialmente a las mujeres: la de explicar a una artista comparándola con otras artistas. Como si no pudiéramos describir una voz sin convertirla en una mezcla de voces anteriores.
Aunque nazca como un elogio, me parece una forma de simplificar una búsqueda que, por naturaleza, es única. Acaba reduciendo la complejidad de un recorrido artístico y haciendo que parezca un derivado o una hibridación de otros. Cada artista tiene una historia, una mirada y un lenguaje irrepetibles. Mi trabajo no nace de parecerme a nadie; nace de mi tierra, de mi experiencia y de las preguntas que me hago. Creo que la singularidad es el mayor valor que puede ofrecer un artista.
- Tu proyecto se mueve constantemente entre la tradición y el futurismo. Para ti, ¿la tradición es un punto de partida, un refugio seguro, o una estructura que necesitas romper para poder expresarte?
La tradición no es un museo. Es un organismo vivo. Mi trabajo no consiste en conservarla ni en romperla, sino en escucharla para descubrir todo lo que todavía puede decir.
- El napolitano, el italiano y el inglés conviven en tus canciones. El napolitano, en particular, tiene una carga dramática, lírica y visceral muy potente. ¿Qué te permite expresar el napolitano que no encuentras en el italiano estándar o en el inglés?
El napolitano tiene una musicalidad y una profundidad emocional que forman parte de mí. No lo elijo por identidad o por folclore; simplemente es la lengua en la que algunas emociones encuentran su forma más verdadera.
- En tu último álbum, "Furèsta'", y en sencillos como "Guapparìa o Figlia d’a Tempesta", hay una profunda inmersión en la memoria cultural del sur de Italia. ¿Cómo ha sido el proceso de investigación para rescatar esa herencia vocal y vestirla con paisajes electrónicos y urbanos contemporáneos?
Ha sido un trabajo de escucha. Escuchar archivos, voces antiguas, personas mayores, pero también escuchar la ciudad de hoy. Mi música nace cuando esas dos memorias empiezan a dialogar.
- En 2023 lanzaste "Vanitas", tu primer álbum de estudio, y ahora nos presentas " Furèsta". ¿En qué dirías que ha cambiado Carola Moccia, tanto a nivel personal como de producción musical, entre estos dos trabajos? ¿Qué nuevos territorios has querido explorar en este último disco?
He aprendido a tener menos miedo. En "Vanitas" buscaba respuestas; en "Furèsta :he aprendido a convivir con las preguntas. También musicalmente me he permitido ser mucho más libre.
- Has colaborado con una variedad increíble de artistas: desde iconos de la tradición como Peppe Barra o Tosca, hasta figuras del rap y la vanguardia como Clementino, Gemitaiz o MYSS KETA. ¿Qué buscas en una colaboración y cómo consigues que mundos aparentemente tan opuestos encajen en tu universo?
No busco géneros ni nombres. Busco personas que tengan una verdad. Cuando existe esa verdad, las diferencias dejan de ser un problema y se convierten en una riqueza.
- Tu propuesta no es solo musical; abarca el teatro, el cine, la danza y las artes figurativas. Además, te vimos como coprotagonista junto a Massimo Ranieri en la serie de Paramount Plus "La voce che hai dentro", de la que también compusiste parte de la banda sonora. ¿Cómo se alimentan la actriz y la diseñadora visual de la Carola que se sube al escenario a cantar?
Para mí todo forma parte del mismo lenguaje. Cantar, actuar o construir una imagen son maneras distintas de contar una historia. Nunca las he vivido como disciplinas separadas.
- Participaste en una noche memorable en el Festival de San Remo recreando "Lady Marmalade" junto a Big Mama, Gaia y Sissi. ¿Cómo valoras esa experiencia de sororidad y de pop masivo dentro de una carrera tan marcada por la experimentación?
Fue una experiencia muy bonita y también muy reveladora. Como era invitada y no estaba compitiendo, pude vivirla con mucha libertad y entendí algo importante: la televisión no es el lugar donde mi música puede expresarse plenamente. Estoy agradecida por esa experiencia porque me ayudó a conocerme mejor y a confirmar cuál es mi camino. Mi música necesita tiempo, silencio y profundidad; necesita un espacio donde pueda respirarse, no solo consumirse.
- Quienes asistan a verte a La Mar de Músicas se van a encontrar con un directo que promete ser un viaje místico y enérgico. ¿Cómo trasladas toda esa atmósfera vanguardista y ritual de tus discos al escenario? ¿Qué podemos esperar de tu show?
Más que un concierto, intento crear un espacio donde la gente pueda sentirse parte de un rito colectivo. Hay fuerza, delicadeza, tradición, electrónica…, pero, sobre todo, hay una invitación a sentir, no solo a escuchar.
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