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Entrevista

Crudo Pimento: "Adoramos a Paco Rabal; era huracán, pero a la vez cristal que se rompe, y corta, y sangras y vuelves al huracán"

El dúo murciano lleva su folclore industrial desde los huertos del Barrio del Carmen hasta Oslo, mientras prepara nueva música, una banda sonora sobre el actor murciano, y su próximo ritual apocalíptico este sábado en Abarán

Raúl Frutos e Inma Gómez, el dúo Crudo Pimento.

Raúl Frutos e Inma Gómez, el dúo Crudo Pimento. / Pilar Morales

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Hay artistas que cruzan puertas y otros que directamente derriban el muro. Crudo Pimento (Raúl Frutos e Inma GP) pertenece a la segunda categoría. Desde las entrañas del Barrio del Carmen en Murcia, han logrado lo que parecía imposible: que un palo de escoba con cuerdas, una lata de pimentón y una biblioteca de sonidos que va desde el bolero hasta el death metal suenen como la propuesta más coherente y necesaria de la última década. No es solo música; es folclore experimental, rock industrial y antropología del ruido.

A Crudo Pimento, posiblemente la banda más libre del panorama actual, les bendijo la mirada de Pitchfork, han compartido alquimia con Kiko Veneno y han servido de brújula para nuevas hornadas de talento como Maestro Espada. En plena ebullición creativa, trabajan en la banda sonora del documental sobre Paco Rabal, mezclan flamenco y black metal en Oslo y exploran los límites del cuerpo y el sonido junto a Pablo Egea y Ana Mar en Tacón en proceso de ruido.

Con la mirada puesta en sus nuevas San Pío Industrial Sesiones y un próximo disco en el horizonte, Raúl e Inma siguen demostrando que la única industria que les interesa es la de su propio ingenio. En su universo, la libertad no se negocia y el folclore se escribe con electricidad, barro y distorsión. Crudo Pimento presenta en el Teatro Cervantes de Abarán su espectáculo El Apocalipsis de la Huerta.

Siempre habéis llevado vuestro origen por bandera. ¿Cómo influye la atmósfera del barrio del Carmen en vuestra capacidad de mezclar lo arcano con lo industrial?

[Raúl]: Siempre ha habido una especie de 'Triángulo de las Bermudas' especial entre las zonas del barrio del Carmen, Santiago El Mayor y San Pío. Aquí ha transcurrido casi toda mi vida, robando panochas en los huertos, fumando ocultos entre las siscas siendo adolescentes, escuchando heavy metal y empezando a tocar en bandas de hardcore, desde la más tierna infancia, a la vez que lo compaginábamos tocando instrumentos tradicionales en agrupaciones folklóricas de la huerta profunda.

Es un maravilloso y decadente pedazo de tierra tocado por la mano de Satán. Esa es nuestra 'mochila', ese es nuestro orgullo.

Se habla mucho de una 'escena murciana' de vanguardia. ¿Os sentís los 'tipos raros' o los padrinos de propuestas como las de Maestro Espada?

[Inma]: Digamos que tenemos ese 'sanbenito', pero nunca nos hemos sentido raros. Reconocemos que es un estilo personal, cambiante y reconocible dentro de la 'escena', que, empezando por el término, nos aburría soberanamente en los inicios del proyecto. Nos enorgullece haber influenciado a bandas como nuestros queridos Maestro Espada, que nos consta han sido fans tiempo ha, y nos tenemos admiración y aprecio mutuos.

Habéis colaborado con figuras como Kiko Veneno. ¿Qué aprendisteis de un veterano que, como vosotros, siempre ha sabido romper las costuras del flamenco?

[Inma]: Con Kiko hemos compartido la querencia por la poesía, el anhelo por los tiempos en los que se cuidaba más la poesía en la música, así como la inmediatez en la creación. A Kiko le entusiasmó que pudiésemos limpiar el sonido ambiente de su grabación a teléfono móvil cantando en una calle de Sevilla (lo que introduce A Kiko Veneno).

Tenemos pendiente pisar un estudio juntos, pero no hay manera de quedar; habrá que seguir tirando de móvil. Apenas hemos compartido espacio físico en la gira de Un país para escucharlo y cuando subió a recitar unos poemas compuestos ad hoc para dos temas nuestros en Monkey Week 2023. Entre bastidores se habló de Veneno, y le abordamos con preguntas sobre el paradero de los músicos con los que compartió parte de la historia de la música.

Hasta el día anterior al concierto ni siquiera nosotros sabemos lo que haremos

Ponerle música al legado de Paco Rabal parece un encargo hecho a medida para vosotros. ¿Cómo habéis abordado la composición para capturar esa 'hombría vulnerable' y terrenal del actor de Águilas?

[Raúl]: Es un regalo y un sueño hecho realidad; precisamente hoy andamos terminando las últimas mezclas de la banda sonora de esta película que dará que hablar. Habrá muchas sorpresas en ella. Adoramos a Paco, y hemos intentado honrar su memoria sin grandes artificios, de manera simple, primitiva, telúrica y potente.

Él era huracán, pero a la vez cristal que se rompe, y corta, y sangras y vuelves al huracán. Hay un componente sincero en lo melódico que nos lleva desde el pasodoble a las malagueñas de la Cuesta de Gos, pasando por más de un arrebato eléctrico. Estamos deseando verla en pantalla.

¿Es una banda sonora al uso o una reinterpretación cruda de la imaginería visual de Rabal? ¿Hay interés por sacarlo en disco?

[Raúl]: Es una banda sonora completa compuesta y grabada ad hoc. Efectivamente, es nuestro deseo publicarla como disco. Creemos que funciona como tal.

Choque de trenes en Noruega: Esa noche en Oslo donde unisteis flamenco y black metal suena a leyenda urbana. ¿Cómo reaccionó el público nórdico al ver que el quejío y el blast beat comparten el mismo ADN de oscuridad?

[Raúl]: Hubo sorpresa y hubo aceptación en la ciudad de Helvete y el Inner Circle. Nunca olvidaremos esa experiencia. Consideramos al 'true Norwegian black metal' como una forma de folklore contemporáneo nórdico en sí. Puede haber puntos de conexión con otras formas primitivas de folklore… o no.

¿Pese a estar en el radar internacional, el sonido de C.P. sigue oliendo a 'tierra murciana'?

[Inma]: Tiramos pa la tierra. Con El Carmen 13:7 quisimos hacer honor al que es nuestro barrio desde hace más de una década. Sobre todo, después de haber grabado disco en NY (Pantame, 2019), era necesario volver a casa, a nuestras raíces.

Pablo Egea, Ana Mar y Tacón en proceso de ruido: ¿Cómo surge y se traslada el concepto de 'ruido' al movimiento físico del taconeo?

Una vez más, de forma natural, uniendo fuerzas y, sobre todo, no partiendo de postulados para buscar fórmulas. Cuatro mentes creando algo que parte de la experiencia personal de cada sujeto en un entorno -Estudios La Ruina- de dimensiones reducidas y decibelios y acoples generosos.

¿Estáis buscando en este proyecto una forma de 'desaprender' la música tradicional para encontrar algo puramente primario?

La verdad es que no buscamos nada; mala cosa es cuando tienes que definir a priori un producto artístico partiendo de unos postulados para conseguir un resultado que vender. El concepto de música tradicional puede no significar nada al final, el mismo arte puede no significar nada al final, nada puede significar nada al final. Experiencia, ensayo y error, y vuelta a quemar y a empezar.

San Pío Industrial Sesiones: Contadnos sobre este espacio/concepto. ¿Qué importancia tiene el entorno industrial en las nuevas texturas que estáis grabando?

[Inma]: Nuestro local de ensayo está en Sonido Industrial, en San Pío, a escasos minutos de nuestra casa. Allí se le da forma a los directos y se gesta la nueva música. Raúl está inmerso en el desarrollo de nuevos lenguajes para lo próximo, que muy probablemente sea un álbum en solitario.

Cada cual libra su propia batalla interna; esto ya es bastante como punto de partida y, probablemente, de destino

El próximo álbum: ¿Hacia dónde camina el sonido de Crudo Pimento ahora? ¿Habrá más electrónica pesada, más instrumentos inventados o más purismo retorcido? ¿Para cuándo el nuevo disco?

[Inma]: Hay algo nuevo bajo el brazo desde hace meses. Consiste en una única canción de 25 minutos. Dudamos en la manera de lanzarlo, bajo qué parámetros y equipo humano, y se nos pasa el tiempo intentando ver la luz. Los tiempos cambian, y lanzar un disco como se hacía antaño parece una epopeya.

Hay algo entre manos que no podemos contar. Pues no está confirmado. Pero de salir hacia delante, le daremos forma de una manera audiovisual; no sabemos si habrá formato físico.

La industria os 'la trae al pairo': ¿no os condiciona? Tras aparecer en medios como Pitchfork, ¿cómo se mantiene la pureza artística sin caer en las trampas del 'hype' alternativo?

[Inma]: Coqueteamos con el hype, pero no lo hemos sido ni lo seremos nunca. No es la primera vez que nos llaman 'banda de culto'. Estamos más muertos que vivos.

Se os asocia con ese espíritu libre y combativo de Mano Negra. ¿Sigue siendo posible hacer 'música de combate' en 2026?

[Raúl]: Siempre ha sido una banda a la que admiramos profundamente y con la que hemos crecido. Sobre combatir en el siglo XXI podríamos debatir largas horas... Cada cual libra su propia batalla interna; esto ya es bastante como punto de partida y, probablemente, de destino.

Del Azá Rock al Teatro Cervantes: vuestro directo funciona igual de bien en un festival de rock sudoroso que en la solemnidad de un teatro. ¿Cambia vuestra energía o es el público el que tiene que adaptarse a vuestro caos controlado?

[Raúl]: En un principio íbamos a tocar en el festival que se celebra en septiembre, pero decidieron movernos a la programación del centenario del teatro. En ese formato intentamos hacer algo más interpretativo sin salirnos mucho de nuestra esencia, que aparte de cruda es muy estática, una extraña solemnidad en el caos.

Procuramos que no quede impostado a través de la iluminación, el juego de los silencios, la propia acústica del lugar o visuales, como fue el caso del DESC. del ICA en Auditorio, donde proyectamos la obra de Salzillo y fotos contando con el trabajo de Haz Media, que jugó con sensores de sonido cuya onda registrada era reproducida en pantalla. Esta vez queremos hacerlo más crudo, pero hasta el día anterior al concierto ni siquiera nosotros sabemos lo que haremos.

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