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‘PROTO (SN1806)’, Janet Novás: Viaje iniciático, ‘perfomance’ o visita a un mundo paralelo

La obra entreteje el viaje entre simbología de lo religioso, de lo ritual, de la exploración corporal, de la quietud y de la sexualidad

Una escena de la obra ‘PROTO (SN1806)’, de Janet Novás

Una escena de la obra ‘PROTO (SN1806)’, de Janet Novás / Virginia Rota

Tania Herrero

Dentro del marco del Festival Abril en Danza en el Espacio 0 del Centro Párraga, el pasado miércoles tuvo lugar la representación de 'PROTO (SN1806)' de la creadora Janet Novás, Premio Nacional de Danza 2025 en la modalidad de interpretación y que obtuvo un Goya a mejor actriz revelación en 2024.

Suelo blanco, espacio abierto, tres intérpretes con un sencillo pero efectista vestuario de Buj Studio que sincroniza el contorno corporal a través de un mono transparente con esporas, transmutando el cuerpo y acercándolo a la metáfora de seres robóticos, animales o entes de otro planeta.

Mujeres bailarinas, o mejor denominadas ‘performers’, dueñas de una fisicalidad mutada que logra abrazar al público y conducirlo por los mundos que transitan durante 70 minutos.

Yuantao Gorriz, Julia Kayser y Danielle Mesquita merecieron el aplauso largo y entusiasta del público

Esos mundos, producto de un largo recorrido de años en la escena de Janet Novás, flirtean con la generación de sonidos en directo y la precisión de Carlos Parra en relación al movimiento de las intérpretes; provocando un espacio sonoro onomatopéyico, que entreteje el viaje entre simbología de lo religioso, de lo ritual, de la exploración corporal, de la quietud y de la sexualidad, simbología del viento, de ese aire que nos abraza y no se ve, del miedo, del reconocimiento del yo más profundo o más superficial, de bailar como salvación entre propuestas de movimiento individual, coral, orgánico o en modo rave, y el pelo como eco de libertad.

'PROTO (SN1806)' navega entre las luces de Cristina Bolívar siendo una de las construcciones de la poética en escena, entre improvisaciones y caminos bien marcados y coreografiados, tal vez matemáticos, que enmarcan la pieza dentro del universo de la danza contemporánea actual donde las etiquetas se mezclan y se disipan o se encarnan como puntos fuertes de la obra de alguien.

Te puede gustar más o menos, o estar de acuerdo en etiquetarlo como danza contemporánea, pero lo indiscutible es que Yuantao Gorriz, Julia Kayser y Danielle Mesquita merecieron el aplauso largo y entusiasta del público por su versatilidad y prestancia en la interpretación que mostraron durante el desarrollo de toda la obra, de la que no salieron en ningún momento, llegando a parecer que para ellas rozaba algo parecido a lo que imaginamos como viaje iniciático.

Una propuesta que abre la vista a la mirada plural de la actual escena en danza, una Resistencia patente del Festival Abril en Danza de esta edición.

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