Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crítica de danza

En ocasiones veo osos o como vivir con ansiedad

Cuatro mujeres jóvenes, con una energía visceral, consiguen mantener la tensión de la obra a través del movimiento y la coreografía en la segunda muestra del Festival Abril en Danza en Murcia

Una escena de la danza 'El Oso'

Una escena de la danza 'El Oso' / L.O

Tania Herrero

El segundo 'round' del Festival Abril en Danza en Murcia tuvo lugar en el Teatro Circo el pasado viernes y fue protagonizado por una suculenta obra sobre la ansiedad, El Oso de Cía. Marroch.

El espacio, acotado y abrazado por cortinas que te transportaban a un hospital con tonos de barbie o del día del cáncer de mama, es decir, un tono de rosa que interpela al imaginario que rodea a la mujer, (acariciando el violeta en algunos momentos), concentraba y retenía aquellos sentimientos que asfixiaban a las protagonistas de la obra.

Un fragmento de la obra 'El Oso', de Cía Morroch

Un fragmento de la obra 'El Oso', de Cía Morroch / L.O

Una sola puerta, una sola entrada y una sola salida, un punto de fuga que acaba siendo el más sincero reflejo de ti mismo. Luis Crespo hizo un buen trabajo con la escenografía, sencilla pero efectista combinada con un diseño exacto de luces de Manolo Ramírez. El vestuario de Ana Esteban está cuidado a la perfección, es bonito, pero a la vez sostiene esa ansiedad que roza la locura, al igual que el espacio sonoro de Luis Martínez.

Todo comienza con una sin rostro, duda que trasporta al espectador que tiene que decidir si es una enfermera o una enferma, con su traje de color verde y sus calcetas de compresión, metáfora de las últimas novedades en protocolos de cirugía.

Y cuatro mujeres más, jóvenes todas, cualidad que no merma la interpretación de ninguna de ellas. María Palazón, Wilma Puentes, Sonia García, Marina Melero y Ana Lola Cosin, con una energía visceral consiguen mantener la tensión de la obra a través del movimiento y la coreografía, notándose su carisma en la composición de la misma junto a Salvador Rocher y Melodía García, los directores escénicos y coreógrafos.

Exploración de los fantasmas interiores, sacudida a través del lenguaje de la danza contemporánea

'El Oso' sacude al espectador a través de la interpretación de las cinco bailarinas que transitan esa vivencia tan real y presente en la vida actual, la ansiedad transformada en oso o en elefante rosa, en tríos, en cuartetos, en sostén, en red entre mujeres, en huida y en casa, en enfermedad y en alineación donde el unísono es la carrera para llegar a cualquier otro lugar sin salir de esas paredes forradas de cortinas. Exploración de los fantasmas interiores, sacudida a través del lenguaje de la danza contemporánea (DANZA con mayúsculas y con pocos intermediarios), espejo y reflejo de todo aquello que llevamos en las mochilas por ser mujer.

Una obra de mediano formato que esperemos tenga un largo recorrido al igual que esta compañía. Una pieza que conjuga perfectamente con el lema Resistencia, de los quince años del Festival Abril en Danza. n

Tracking Pixel Contents