Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista

Mariso García: "‘Bobo’ es un viaje emocional de cómo transitar por la aventura de que la familia crezca"

La representación del espectáculo de Periferia Teatro tendrá lugar hoy, a las 18.00 horas, en el Auditorio Municipal de Calasparra

Mariso García

Mariso García / Enrique Soler

Enrique Soler

Enrique Soler

Hoy, a las 18.00 horas, llega hasta el Auditorio Municipal de Calasparra un espectáculo de Periferia Teatro para público infantil y familiar a partir de 3 años. Bobo es un espectáculo de títeres que nos habla de lo que pasa cuando un niño o niña tiene que compartir el cariño y la atención de sus padres con un nuevo ser en la familia.

Nuestro pequeño Bobo se siente como un «príncipe destronado» y piensa que sus padres ya no lo quieren igual. Con el tiempo y el cariño superará esta situación y se dará cuenta de que ha ganado un amigo para toda la vida. A través de las divertidas peripecias de un pequeño pingüino, se tratan en clave de humor situaciones cotidianas de la vida entre padres e hijos. Por su temática, Bobo es un espectáculo ideal para público escolar y familiar.

En esta ocasión nos vamos hasta el Polo Sur, uno de los pocos lugares del planeta que se conserva en su estado más natural, donde nos vamos a encontrar con los pingüinos y aquí empieza la aventura.

Con la familia Pingüin, que es una familia muy divertida, que además va a tener que dar una noticia muy importante a su hijo. Se trata de la vida del pequeño Bobo; hace lo que más le gusta: come y juega todo el día. Pero algo está cambiando: Bobo está a punto de vivir una sorprendente aventura.

¿Se trata de revivir en clave de humor situaciones cotidianas de la vida entre padre e hijo?

Es un trabajo que está inspirado en El príncipe destronado de Miguel Delibes y habla sobre lo que sienten los más pequeños de la casa cuando va a llegar un nuevo miembro a la familia, un hermanito o una hermanita. Es un viaje emocional de cómo transitar por esta aventura. 

Aborda cuestiones donde los espectadores se van a ver ellos mismos reflejados.

Justo el pasado fin de semana estábamos actuando en Madrid y cuando le dan la noticia a los padres pingüinos, un niño espontáneo en la sala saltó diciendo: «¡Anda! ¡Igual que a mí!», diciéndolo en voz alta, salió de lo más profundo. Existe una identificación muy potente con los personajes.  Tanto de los niños con el personaje del pingüino más pequeño, como de los padres con los personajes del papá y la mamá. 

Una vez más, el teatro nos ofrece la oportunidad de ir más allá de lo que es la propia función.

El teatro, como tú bien dices, es una maravillosa oportunidad de ver lo que nos pasa desde fuera, desde otro lugar, y decir: «¡Anda! Como a mí». Van a tener la oportunidad de revivir esta experiencia, siempre bajo el prisma del humor, desde la búsqueda de la belleza, y de poder revivir esta situación que pasa en casa a veces, cuando hay que encajar la llegada de un nuevo miembro a la familia y sobre todo el sentimiento de los celos, que es un sentimiento muy humano. También abordamos cómo aprender a compartir el cariño de los demás.

Una obra que ha recibido varios premios.

Hemos conseguido el Premio Azahar 2025 al Mejor Espectáculo y también a la Mejor Música Original, y el premio Alfonso X de teatro. Ha sido un gustazo, la verdad, estamos muy contentos. Llevamos dos años en gira con Bobo, yendo a todos los rincones del país, y la respuesta del público es muy buena. Se lo pasa muy bien, disfrutan en familia y también con público escolar.

¿Cómo es el proceso de creación?

Pues es un trabajo largo y de mucha creatividad. Siempre que el público dice: «¿Cómo lo hacéis?», y nosotros les respondemos «con mucho trabajo». Todo está probado muchas veces, experimentado, medido; tened en cuenta que en cada espectáculo podemos tardar entre año y medio y dos años en llevarlo a cabo. Hay mucha gente trabajando en el proyecto, aunque luego en la escena solo aparezcamos dos personas en el escenario. Por ejemplo, la música, que también tiene premio a la música original, es de Pedro Guirao, artista de Murcia, que trabajó con nosotros para componer la banda sonora que acompaña a la obra y dar brillo a la acción, para que todo lo que suceda en el escenario esté muy bien matizado. Luego está la escenografía, los guiones, la dramaturgia, la construcción de los títeres, la manipulación de los títeres, elegir la técnica. Siempre lo comparo con el músico que aprende a tocar el violín; son años de trabajo y luego muchos meses de ensayos.

¿Cómo deciden desde Periferia dedicarse al teatro familiar y más concretamente al de títeres?

Siempre hemos pensado que el teatro de títeres es una de las artes teatrales más antiguas que existen.  Está desde que somos humanos y nos juntamos para contarnos historias y, para poder contar esas historias, nos apoyamos en objetos que tenemos a mano, para poder hacer una identificación con la situación.  Esto es algo innato en la humanidad, una cuestión que en los niños también sucede de una manera espontánea. Nosotros decimos que trabajamos para todos los públicos, incluso para niños. Nuestros espectáculos realmente no tienen edad, pero sí tienen la búsqueda de que el niño y la niña puedan participar de la magia del teatro, de que no se les prive del arte teatral, que es tan importante. 

Los niños, que son el público más exigente.

Es el público más sincero que te puedes encontrar. Porque si a ellos no les gusta, te lo van a decir al momento. No es como nosotros, que guardamos un poco las formas; a ellos, si no les gusta, te lo van a decir. «Me aburro»: lo primero que te van a soltar es «me aburro», o «qué feo». En esa situación te hace ponerte las pilas y estar muy atenta, porque escuchamos mucho lo que nos dicen los más pequeños de la casa. Luego vas afinando función tras función y buscando, año tras año, estas dramaturgias de cosas que a ellos les interesen. Son cuestiones que provocan que se queden pegados a la butaca y disfruten de una hora de teatro con sus mayores, con sus abuelos, padres, madres, tíos, con quien sea.

El teatro familiar es un teatro al que uno siempre vuelve. Uno va cuando es pequeño, regresa de nuevo cuando es padre y vuelve de nuevo cuando es abuelo.

Creo que una de las maravillas del mundo de los títeres; ahora se distingue entre títeres para adultos y para niños, pero siempre he creído que contar historias con títeres, marionetas, ha sido siempre para todo el mundo. A nosotros nos gusta trabajar ante un público que haya gente de todas las edades. 

¿En qué están trabajando ahora?

Estamos todavía en gira con Bobo, llevamos cinco espectáculos en gira, y la verdad es que estamos trabajando muy bien con ellos. A partir de este verano vamos a iniciar una nueva dramaturgia para la infancia con marionetas, de la que todavía no puedo contar nada, pero muy pronto estaré encantada de contar cosas.

Tracking Pixel Contents