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La banda de Jutxa

Carlos Segarra: un rebelde con causa

Cantante de Los Rebeldes, guitarrista y compositor

El cantante de Los rebeldes Carlos Segarra.

El cantante de Los rebeldes Carlos Segarra. / L. O.

Jutxa Ródenas

Jutxa Ródenas

Icono, estandarte, ídolo o celebridad serían adjetivos afines para describir al nuevo miembro de mi banda; dejémoslo en Estrella de Rock, tal vez, el mejor apelativo para describir a Carlos Segarra, el mítico cantante fundador, junto a Moisés Sorolla y Aurelio Morata, de Los Rebeldes, banda que lleva sobre las tablas la friolera de 46 años.

Yo debía tener apenas once cuando comencé a pedir discos como regalo de cumpleaños, y tal vez mi padre se marcó el más certero de todos, un fabuloso vinilo con portada en la que unos chulazos vestidos de manera impecable, al más puro estilo Carl Perkins, daban un directo ante un público enfurecido que representaba la mejor esencia de una palabra que, por primera vez, aparecía en un LP editado en este país. Por supuesto, hablo de Cerveza, chicas y rockabilly, un disco iniciático, puro y directo, que eclipsó a varias generaciones.

Ha sido un auténtico privilegio que Segarra me concediera una entrevista en la que he descubierto a un gran tipo, chispeante y muy, muy rápido para las embestidas. Lleva en su brazo tatuada una enorme cruz de Lorena con doble brazo horizontal y me cuenta con orgullo que es arcabucero de la kábila Abul Khatar de Caravaca de la Cruz. Qué forma tan bonita de homenajear a este amuleto protector, ya que tanto su familia materna como la de su chica, May (qué interesantes lazos tiende tanto a las bandas patrias como a las que cruzan el charco), proceden de la frontera entre Murcia y Almería, sangre lorquina, lumbrerense y algezareña, casi nada.

"Una vez, tocamos en Vélez Rubio para fiestas; los mayores del pueblo no decían que actuaban Los Rebeldes, sino el conjunto del nieto del tío Lucas de Los Morotes (nuestro apodo)", señala Segarra.

Una banda de rock’n’roll nunca echa el freno; hace pocos meses celebraban el cuadragésimo quinto aniversario y en estos momentos se encuentran inmersos en otra gira en la que andan presentando su nuevo trabajo, un minilp cuyo formato apasiona, llamado Gente Estridente, que se ha grabado en los míticos estudios Medusa de Barcelona bajo la producción del carismático saxofonista y compositor Dani Nel-lo.

Carlos, tu banda podría permitirse un show en el que durante horas solo sonasen hits. Y me consta que ha debido ser duro llegar a esa proeza. ¿Tienes algún método especial para componer? ¿Te gusta hacerlo en algún lugar especial?

Sí, estoy seguro de que podríamos tocar hits durante horas, pero es agotador. Creo firmemente que hacer un show un par de horas es lo correcto, tanto para el artista como para el público. Y no, no tengo metodología para componer; si la tuviera, escribiría un manual. La inspiración no deja de ser un cúmulo de información y sentimientos que se cuelan en mi interior casi sin darme cuenta. Yo compongo cuando una voz, una imagen, una idea, un lugar, de repente, hace que se me aparezca la Virgen y dónde se me aparezca, da igual; lo importante es que me pille con papel y lápiz. Desde que naciera este género, el hilo conductor del rock and roll también ha sido el amor.

Está claro que si no hay un altísimo nivel de confianza y respeto mutuo entre una pareja, nadie en este mundo sería capaz de trabajar durante tantos años codo con codo.

May Calle, mi mujer, es una pieza fundamental en este engranaje. Es mucho más valiente que yo a la hora de liarnos en grandes proyectos; suyo es el mérito de que funcionemos. Además, ella ha aprendido este oficio a base de trabajo y trabajo, lleva el booking, hace la labor de tour manager y todo lo referente a la organización de Rebeldes, no solo las actuaciones por todo el país. En este momento prepara nuestro viaje a México como invitados de Rubén Albarrán y Luis Álvarez "El Haragán" por su 35 aniversario. Actuaremos en la Arena CDMX, donde nos consta que nos quieren y valoran sobremanera.

Carlos Segarra representa fielmente la estética y la manera de vivir que contempla ser un símbolo de la sagrada música que nos regala con cada canción compuesta por él, ya sea para Los Rebeldes o para otras bandas como Loquillo o Gatos Locos, además de componer bandas sonoras originales para cine, alguna tan suculenta e interesante como la escrita e interpretada en Las Edades de Lulú.

Los Rebeldes, de las pocas bandas de culto que nos quedan en activo, tripulada por un cantante cuyas cuentas con la música y la industria en general están saldadas; puesto que se ha dejado la piel a golpe de cadera, sudor, kilómetros de carretera, noches sin dormir y callo en las manos por la presión del nylon, ya no tiene nada que demostrar a nadie, pero aun así, vestido de la manera elegante, tal como muestro en la foto que acompaña a mi artículo, ha sentenciado esta charla con unas palabras preciosas.

"Tanto las canciones más bonitas del mundo como las peores empiezan de la misma manera, con una hoja en blanco. A veces, haciendo una letra o en función de una música, me siento más un cronista que otra cosa. Cuando tengo que musicar una canción que empecé con la letra, estoy más cerca de la poesía, y eso es bello. Me ha tocado nacer y vivir en una época que millones de generaciones habrían deseado; desafortunadamente, otras no. Estoy orgulloso de vivir esta, a pesar de la inherente maldad y egoísmo por algunas partes de la humanidad", concluye.

Señor Segarra, me va a faltar vida para agradecerte este pequeño alto en el que te has abierto en canal para hablar conmigo de rock’n’roll. Bienvenido a La Banda de Jutxa.

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