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Entrevista

Le Mur: "La libertad se encuentra en el eclecticismo; no hemos venido a hacer un estilo, sino a expresarnos"

Elsa, vocalista y letrista de Le Mur, habla de BRUTO, el nuevo EP de la banda murciana publicado a través de Spinda Records: un trabajo de seis canciones que acumula rabia, incomodidad y fisicalidad hasta el desborde

Los integrantes de la banda murciana Le Mur.

Los integrantes de la banda murciana Le Mur. / L. O.

J.M. Lax Asís

J.M. Lax Asís

Hay bandas que se definen por lo que son y bandas que se definen por lo que se niegan a ser. Le Mur pertenece claramente al segundo grupo. Formados en Murcia en 2015 y con tres trabajos a sus espaldas —el último, Caelum Invictus, reconocido como Mejor Disco Metal/Punk/Rock en los Premios Yepes de la Música Murciana—, el cuarteto publica hoy BRUTO (en mayúsculas), su debut en Spinda Records y primer EP de una nueva etapa creativa. Seis canciones, poco más de veinte minutos y una voluntad explícita de incomodar. Radio 3 lo seleccionó Disco Gourmet de la Semana en Turbo 3. RockZone habla de "20 minutos para exhibir su lado más duro y crudo". Elsa, su vocalista y letrista, explica desde dónde se construye todo esto. Actuarán junto a Periferia el viernes 17 de abril en la Sala Garaje Beat Club.

Veníais de un punto de inflexión con Caelum Invictus. ¿El EP de BRUTO es una continuación o una ruptura?

Lo único que les pondría en común es que no dejamos de tocar en ningún momento mientras componíamos esto. Incluso grabando, aún estábamos dando algunos conciertos de Caelum Invictus donde ya se estaban colando estas ideas nuevas. Pero la intención siempre fue avanzar hacia la libertad creativa, apretar las tuercas del eclecticismo e incomodar en el sentido de que el oyente entienda que no tenemos por qué hacer una sola cosa si no queremos. Podemos hacer cinco cosas diferentes y no pasa nada.

¿El formato EP era el plan desde el principio o llegó por el camino?

Íbamos a por el disco. Grabamos nueve canciones en estudio y tres no pasaron el corte, lo cual nos indicó que sería una buena oportunidad para ver cómo funcionaría un EP en tiempos donde se consume la música más rápido. Pero esos tres descartes nos animaron a seguir: les hemos dado otra vuelta y eso nos ha llevado a estar componiendo ahora mismo otro EP que, si podemos, sacaremos el año que viene. Así que de lo que iba a ser un álbum hemos hecho dos EPs que pueden ser espejos el uno del otro, o pueden ser bastante distintos.

El disco viene cargado de rabia. ¿De dónde sale?

Del corazón de una mujer en 2026, básicamente. Si hablamos de la parte lírica, viene de ahí y de la empatía de mis compañeros, de sus propias frustraciones y su necesidad de expresión. La música nos libera de tener un día a día sin escapatoria, nos mantiene lejos de la rutina del trabajo al bar y del bar a casa. Y si el resto de nuestro contexto inspira rabia, se va a reflejar. Aquí hablamos de malestar diario, de impedimento económico, de clase social, de misoginia, de consumo, de ira pura y dura. Todo eso cabe en el pecho de una chica del 2026, cien por cien.

Porno apunta directamente a esa presión estética y social. ¿Cómo trabaja esa letra, desde lo personal o desde lo político?

Personal, cien por cien. Pero lo personal y lo político aquí son lo mismo, porque las mujeres estamos conectadas antropológicamente en esa experiencia. Eso me dio la libertad de decirlo con palabras claras, cero metáforas. Prefiero elegirme a mí misma y las formas que yo tenga de sanarme antes que seguir juzgándome a través de los ojos de un patriarcado que ya no tiene ni que hacer nada, porque nos hemos encargado de interiorizarlo nosotras mismas.

Estoy dispuesta a hacerme daño en las cuerdas vocales si sirve para que alguien entienda que no es tan importante que peses lo que dicen que tienes que pesar.

La incomodidad en esa canción suena a consciente, ¿hasta qué punto?

Totalmente consciente. Es una rabia que empieza pulida y se va descontrolando hasta el punto en que se rompe, y ahí no hay técnica, solo hay fricción. El arte tiene la responsabilidad de reflejar su tiempo y su contexto, y de mover algo dentro del receptor. Si no, es música de ascensor. Con Porno sufro el peligro real de hacerme daño en las cuerdas vocales o de acabar más desencajada de lo que debería. Y es algo que estoy dispuesta a asumir si sirve para que alguien entienda que no es tan importante que te depiles o que peses lo que dicen que tienes que pesar.

¿Ha pasado ya, se ha desbordado en alguna actuación?

Sí, absolutamente. De hecho, en Málaga, hace un mes, sentí que se creó un ambiente distinto con esa canción y me gustó. Me gusta sentirlo, me gusta que tenga un sentido. En ese momento siento que estoy en conexión con mi cuerpo y con la performance que quiero dar.

La banda Le Mur aterriza con su nuevo EP 'BRUTO'.

La banda Le Mur aterriza con su nuevo EP 'BRUTO'. / L. O.

¿Cómo se construyó esa colaboración con Kantz en ADVP?

La hicimos entre dos ciudades, sin vernos, hablando por teléfono, pasándonos trozos de letra. Él me preguntó: "¿Qué quieres decir aquí, de qué quieres hablar?".Y yo tenía claro que quería hablar de cómo ha impactado en mí la figura paterna, algo que estoy trabajando mucho en terapia. Juan resulta ser un buen padre, presente y consciente. Y pensamos que ahí había algo muy interesante: la hija de una familia disfuncional y el padre responsable. Lo que no me esperaba fue su respuesta. Él no habla de mi padre ni de lo que él haría, habla de cómo me ha dejado esa situación, y luego me acompaña al final: vas a sobrevivir, vas a seguir adelante aunque tengas cicatrices. Eso me dejó en lágrimas. Creo que es una de las mejores letras que he hecho, si no la mejor.

Las letras de este EP transitan entre la catarsis y el análisis. ¿De dónde escribe usted?

50-50. Al principio esto tiene nombre y apellidos, estás pensando en qué te ha pasado y con quién. Pero conforme vas tocando e interiorizando, la memoria muscular hace su trabajo y puedes empezar a fluir. El trauma se convierte en aceptación, la aceptación en conciencia, la conciencia en aprendizaje. Antes, cuando era más joven, tenía que ponerme emocionalmente en el lugar en que estaba cuando escribí la canción por primera vez, y eso era terrorífico. Entender que en todo ese proceso hay también sanación es terapéutico. Yo voy a terapia todas las semanas, pero aparte de eso, esto también lo es.

Le Mur suena entre el metal, el punk, el math y el post-rock. ¿Las etiquetas siguen teniendo sentido para definir lo que hacen?

Cada vez que hay un cartel me escriben para preguntarme qué estilo ponen, y yo siempre les pregunto lo mismo: "¿y tú qué opinas?»". Porque yo no he venido aquí a hacer un estilo, he venido a expresarme. Somos cuatro personas con gustos muy diferentes y las decisiones se toman de forma democrática, en torno a donde todas estemos contentas. Cuando hay muchas partes, el mejor acuerdo es el punto en el que ninguno está del todo contento, pero todos tienen algo en lo que sí lo están. Eso va en detrimento de la banda en muchas ocasiones, porque la gente quiere sentirse ubicada. Pero la maravilla del eclecticismo no la cambiaría por nada.

Hablamos de malestar diario, de clase social, de misoginia, de consumo, de ira pura y dura. Todo eso cabe en el pecho de una chica del 2026

¿Cómo se vive desde dentro la escena underground en España?

Con mucho orgullo y con muchísima frustración. Es complicado compaginar una jornada laboral de 45 o 50 horas semanales con una pasión que se empieza a profesionalizar y que te demanda tiempo libre en booking, promo, grabaciones, redes, viajes, alojamientos, relaciones con otras bandas... Todo recae sobre la banda si no vas acompañado. Si no das conciertos, no eres nadie. Si no sacas canciones, desapareces. Y si te quedas demasiado tiempo en el mismo circuito sin subir, el propio circuito te aplasta hacia abajo. La gente no espera.

No es sencillo, el foco no está puesto en esta dirección. Lo que te llevas es la gente que conoces por el camino y que 1.000 personas en un festival estén cantando tus canciones en las primeras filas. Espiritualmente es lo más bonito que me ha pasado en la vida. Pero laboralmente y burocráticamente es una ruina.

Se habla mucho de autenticidad en la música alternativa, pero los que llegan arriba tienen un patrón muy parecido. ¿Hay una barrera estructural para propuestas como la de ustedes?

Efectivamente. Hay personas que tienen apoyos e infraestructura y personas que no. No estoy aquí para desmerecer a nadie, simplemente digo que lo de trabaja mucho y lo conseguirás es una mentira. Está la suerte, los amigos, los contactos, el dinero, el que le gustes a quien tienes que gustar. Si eres buena y tienes público y un buen trabajo a tus espaldas, pero con quien tienes que quedar bien no te aprecia, te lo comes igual. Así de sencillo.

BRUTO tiene también una presencia física muy cuidada: vinilo turquesa, diseño elaborado. ¿Qué significa ese objeto en una era digital?

Que no tengamos una estructura que nos apoye no quiere decir que no entendamos qué hace falta para que la gente sepa que vamos en serio. De errores se aprende. Venimos desde abajo y hemos estado equivocándonos todo el rato. De Caelum Invictus aprendimos cosas que aplicamos en BRUTO, y de BRUTO aprenderé cosas para el siguiente. Sería muy egoísta quejarme de lo que no funciona en el underground y no trabajar para arreglarlo en mi propio proyecto.

Si tuviera que resumir BRUTO en una sensación física, ¿cuál sería?

¿Cuánto peso puede aguantar un cuerpo, un corazón, una mente, un espíritu, antes de romperse? Eso es BRUTO. Lo intentamos escenificar tal cual.

Fecha y horario

Periferia + Le Mur

Viernes 17 de Abril de 2026 a las 20:30

Sala Garaje Beat Club

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