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Entrevista

Sean Frutos: "El escenario convierte mi timidez en algo salvaje"

Tras casi tres décadas liderando Second, y dos años de silencio, el regreso en solitario de Frutos con ‘Lo volvería a hacer’ combina madurez, autenticidad y un barítono que sostiene la emoción de cada letra

El excantante  de Second, Sean Frutos , regresa en solitario con ‘Lo volvería a hacer'.

El excantante de Second, Sean Frutos , regresa en solitario con ‘Lo volvería a hacer'. / L. O.

Hay voces que se quedan pegadas a la piel de una generación, y la de Sean Frutos, excantante de Second, es una de ellas.

Cuando Richard Ashcroft caminaba por las calles en el video de Bittersweet Symphony, no solo estaba ignorando a los transeúntes, estaba proyectando una actitud de vulnerabilidad desafiante. Esa es la clave de la "sinfonía agridulce": la capacidad de sonar majestuoso mientras confiesas que eres esclavo del dinero y del tiempo.

Sean Frutos, que ha anunciado su vuelta al directo con un primer concierto en el Teatro Circo de Murcia el 21 de noviembre (las entradas salen a la venta el 23 de marzo), ha heredado esa misma actitud; no se limita a interpretar. Consolidado en su proyecto en solitario, utiliza su barítono no solo para cantar, sino para sostener el peso emocional de sus letras.

Si Bittersweet Symphony era el himno de la aceptación de la vida tal cual es, Lo volvería a hacer, su renacimiento en solitario, es la declaración de principios de Sean. Tras el cierre de la etapa con Second, este tema no es solo una canción, es un manifiesto que destila esa madurez de quien ha pasado por el filtro del éxito y la carretera, y decide que el camino —con sus luces y sombras— valió la pena.

La voz de Sean suena más libre que nunca en una producción que, salvando las distancias estilísticas, comparte ese espíritu de himno generacional que Ashcroft perfeccionó: canciones que se sienten épicas pero que nacen de lo más íntimo.

Como el ex Verve de los mejores años, Sean entiende que el rock y el pop de autor necesitan una dosis de mística. Su voz tiene "aire", historia y, sobre todo, la honestidad de quien no necesita gritar para ser escuchado, con esa capacidad magnética de romperse en el momento justo, transmitiendo una urgencia que conecta directamente con quien escucha.

Tras casi tres décadas liderando Second y dos años de un silencio que a sus seguidores se les ha hecho eterno, Sean ha decidido que ya basta de estar callado, pero no vuelve para repetir la fórmula del éxito, sino para redescubrirse. Con Lo volvería a hacer nos abre la puerta de su casa (y de su cabeza) para demostrarnos que, aunque el escenario sea distinto, la esencia sigue siendo igual de magnética. La música no es solo cuestión de notas afinadas, sino también de textura, intención y cicatrices.

Hoy charlamos con él sobre miedos, segundas oportunidades y el vértigo de ser, por fin, el único dueño de su micro.

¿Qué sensaciones estás viviendo en este nuevo comienzo? ¿Da vértigo empezar de cero?

Lo más importante es que está gustando la nueva canción Lo volvería a hacer, por encima de lo que pueda representar esta vuelta a la música. Vértigo da mucho, pero estoy acostumbrado a luchar. A Second nadie le regaló nada. Tuvimos que pelear cada palmo en nuestra carrera.

¿Cuántas veces en estos dos años te has despertado pensando "vuelvo mañana" y cuántas "no vuelvo ni loco"? ¿Te planteaste dejar la música? ¿Has tenido dudas, incertidumbres? ¿Qué ha pasado por tu cabeza en estos dos años?

Dentro del paréntesis musical (que necesitaba), he tratado de mantener la mente activa, cerrando asignaturas pendientes que arrastraba desde antes de que la música ocupara todo mi espacio. Después de la disolución de Second, solo sabía que, si las canciones volvían, si las historias retornaban, entonces lo volvería a hacer. Por mi cabeza solo pasaba eso.

"Lo importante es que la nueva canción está gustando, por encima de lo que represente mi vuelta"

El título Lo volvería a hacer. Parece una declaración de intenciones: tras 27 años con Second y dos de silencio, ¿este tema es una reconciliación con el pasado o un escudo para lo que viene? ¿Qué has querido transmitir en la canción?

Siempre he estado muy orgulloso de lo que hicimos con Second. Como te comentaba, implicó mucha lucha, y eso hace que se valore cada logro más. Cuando empezamos, la escena alternativa no era ni de lejos lo que es hoy en este país. Esto conllevó mucho desgaste, pero es mi vida y no cambiaría nada. Todo eso me ha forjado y me ha hecho ser lo que soy hoy.

Has comentado que esta canción nace de "cuando la vida se escucha por dentro". ¿A qué suena el silencio de Sean Frutos cuando no hay focos ni festivales de por medio? ¿Lo volvería a hacer, ha sido una escritura terapéutica?

Suena a quedarse con la autenticidad. Suena a filtrar a las personas que de verdad te quieren, las que no necesitan que estés bajo los focos para seguir contigo. Siempre he tenido a mi círculo de amigos de toda la vida muy cerca. Me parece muy importante no perder las raíces. Yo me crie por las calles de Ronda Norte y Santa María de Gracia, y de allí son los que me dicen las verdades a la cara, aunque no me gusten. Y, por supuesto, más familia, más casa. Ha sido un periodo muy terapéutico, y eso se tenía que reflejar en lo escrito.

En la producción te acompaña Jorge Guirao (Second), y has grabado con Madbel. ¿Cómo ha sido el proceso de buscar un sonido propio sabiendo que tu voz está intrínsecamente ligada al ‘sonido Second’? ¿Cómo es eso de dar órdenes (o recibirlas) ahora que el proyecto lleva solo tu nombre en la portada?

Crear en Kid-A Studios con Jorge y Madbel es hacerlo en familia. Si te digo la verdad, no ha cambiado mucho en cuanto a que nos juntamos unos amigos a producir y grabar música, a experimentar, con la esperanza de que algo emocionante pueda salir de ahí. Las letras y melodías vocales de Second eran todas mías, y con Jorge completé la mayoría de canciones del grupo, pero es que las que no traía él de inicio también las trabajaba al máximo. Es una persona muy generosa con su arte en todos los sentidos. Cuando todo era agotador, cuando tenía que hacer mil viajes, entrevistas, horas y horas de creación y grabación, veía su coche aparcado fuera del local de ensayo, lo que significaba que él también estaba trabajando, y a mí me daba una inyección de energía que me hacía poder con todo lo que viniera. No hay órdenes, solo disfrutamos haciendo música. Aunque solo salga mi nombre en la portada, nunca estás solo. La mezcla de Lalo Gómez-Vizcaíno, las baterías de Pablo Roda y la masterización de Ruslan Slatin han sido claves para conformar un sonido sólido.

La letra habla de cicatrices que son testigos de lo que somos. ¿Cuál es la cicatriz de tu carrera que más te ha costado transformar en canción?

Las rupturas de cualquier tipo son duras. En una larga carrera, las hay. Es curioso, porque esos momentos son de alta creatividad y dolor. La música, una vez más, te salva en forma de creación. Es la mejor medicina que puedes tener.

En corto

¿Un grupo, artista, que no hayas parado de escuchar estos dos años?

No puedo dejar de escuchar y ver en directo a Nick Cave. Para mí, el artista con más magnetismo sobre un escenario del momento. Este verano iré a verle tocar en Brighton, donde vive él, aunque es australiano.

¿La primera palabra que te viene a la mente al pensar en el primer concierto que des solo?

"Conexión" . También "casa" , porque es lo que he hecho toda mi vida.

¿Murcia o el resto del mundo?

Eso lo dirá el público.

Dijiste que, al disolverse Second, no tenías un plan. ¿En qué momento exacto esa falta de plan se convirtió en la necesidad de volver a un estudio?

Cuando las historias vinieron. Ha sido todo muy natural. Para crear, hay que experimentar. No creo en la producción en serie de canciones, por lo menos en los proyectos artísticos que yo respeto.

Siempre has dicho que Second era tu familia. Ahora que ‘vuelas solo’, ¿qué es lo que más echas de menos de la democracia de una banda y qué es lo que más disfrutas de tu nueva dictadura creativa?

Echo de menos darle la brasa al resto cuando saco una idea. La verdad es que yo era bastante intenso con eso. Casi que les enseñaba cada avance que hacía, y muchos iban a la basura, pero es que el proceso creativo genera mucha inseguridad, y tener a personas que, desde fuera, te digan si vas bien, siempre es positivo. Ahora ha recaído la responsabilidad de darme una opinión en mi familia y, por supuesto, en todas las personas que participan de la producción y grabación, pero al final tienes que quedarte con lo que más te convence a ti. Ahora disfruto de tomar esas decisiones, y si me equivoco, será mi completa responsabilidad, pero seguro que aprenderé de ello. Cuando se me ocurría una idea loca, fuera de lo estrictamente musical, Fran Guirao sabía cómo frenarme, y su equilibrio también lo echo de menos.

Has mencionado que ahora buscas un lenguaje más directo. ¿Te sentías de alguna forma limitado por el personaje de ‘cantante de Second’?

Esto quizás fue con las canciones que produje en pandemia, porque eran composiciones que no encajaban en Second, pero ahora creo que estoy más en mi estilo de siempre, tanto en lenguaje como en forma de cantar. Lo que sí he comprobado es que los años han dado a mis cuerdas vocales unos graves que me gustan, y esto también forma parte de la evolución.

"Siempre he estado muy orgulloso de Second, me ha forjado y ha hecho ser lo que soy hoy"

Has anunciado que habrá más canciones este 2026. ¿Estamos ante un goteo de singles o hay un álbum en el horizonte? ¿Has recogido alguna canción de aquellos escarceos en solitario, como fue Ilustres opinadores?

Hay un álbum en mi cabeza. Todas estas canciones merecen ser agrupadas bajo un concepto, porque hay elementos y temáticas comunes. Forman parte de un momento. Alguna anterior quizás entre en el directo. Tengo pensado que pueda salir un disco unos días antes del concierto que haré de presentación en el Teatro Circo de Murcia el 21 de noviembre.

¿De qué van tus nuevas canciones? ¿Has intentado marcar una línea de separación con tus trabajos anteriores?

Van sobre interesantes nuevas perspectivas que se abren cuando pones tiempo y distancia. No he intentado más que inspirarme de lo que me ha acontecido y he observado durante este tiempo. No hay que planearlo, solo sale.

Cuando vuelvas a los escenarios en noviembre, ¿cómo te imaginas ese primer concierto sin tus compañeros de toda la vida? ¿Tienes listos los músicos que te acompañarán en esta nueva etapa?

Jorge estará. Ya tengo algo familiar aquí, porque él y yo estábamos siempre en primera línea interactuando. Tengo ya a los músicos que me acompañarán. Iré desvelando.

¿Cómo se gestionó emocionalmente una gira de despedida tan larga como la de Second?

Vimos durante ese año a muchas personas que habían marcado nuestro pasado. Algunas habían tomado otros caminos en sus vidas, pero quisieron despedirse de ese sentimiento musical que habíamos creado en ellos. Fue demasiado emocionante. A mí me costó recuperarme.

¿Qué has querido expresar con la frase "cuando ya no eres mercancía de nadie"? ¿Va dirigida sutilmente a la industria ?

Va dirigida a todo el que tenga un interés en ti que se disipa cuando ya no le aportas valor.

Tenías dudas sobre si a la gente le seguiría interesando lo que tienes que contar. Una vez visto el recibimiento del single, ¿qué es lo que más te asusta ahora?

Tenía dudas, claro. Lo que peor llevo es mi propia exigencia. Un productor al que cogimos mucho cariño en Los Ángeles, Sebastian Krys, a menudo nos quitaba presión, diciendo: disfrutad, no estamos operando a corazón abierto. Es música. Tengo que hacerle más caso a este genio.

Si un fan te grita "¡Rincón Exquisito!" en tu primer concierto en solitario, ¿le das el gusto o le haces un gesto de "esa es de mi otra vida"? ¿Qué lugar ocuparán las canciones de Second en tus futuros setlists? ¿Habrá una reinterpretación o prefieres marcar una línea divisoria clara?

Nunca me cansé de tocar Rincón exquisito, o Nivel inexperto, por ejemplo, y estarán en el concierto, junto a muchas más. Esas letras y melodías son parte de mi vida. Voy a respetar el concepto de cada canción, pero sí intentaré aportar algo más, aunque sean nuevas y emocionantes partes en el directo, enlaces diferentes entre ellas... Quiero que sea un concierto enérgico, intenso y elegante. Que te vayas de allí recordando durante mucho tiempo la experiencia. El arte como transformación. El escenario convierte mi timidez en algo salvaje.

¿Qué proyectos te has trazado para esta nueva etapa?

Sobre todo, ser feliz con lo que hago. Lo demás, se irá viendo.

Después de tantos años de carrera, ¿qué es lo que te hace sentir ahora mismo como un «novato» con ganas de comerse el mundo?

Tengo mucha curiosidad por ver qué va a ocurrir con todo esto. Me da vida. Cuando se acaba la curiosidad, se acaba todo.

¿Tras 27 años, echas de menos Second? ¿Lo volverías a hacer?

Es el proyecto de mi vida. Está claro que sí, lo volvería a hacer una y mil veces más.

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