Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En su rincón

Carmen María López, ganadora del premio Adonáis 2025: Escribir para que algo perdure

Flamante premio Adonáis de poesía joven 2025 por ‘Oración de la lluvia’, la literatura le permite autodescubrirse a través de la memoria: "Me pone en conexión conmigo, mi familia, mi entorno y el mundo"

Carmen María López López en el estudio de su casa

Carmen María López López en el estudio de su casa / JAVIER LORENTE

Javier Lorente

Javier Lorente

Carmen María López López es escritora, poeta y profesora titular de Teoría de la Literatura en la Facultad de Filología de la UNED, flamante premio Adonáis 2025 y, sin lugar a dudas, uno de los mejores frutos de la Universidad de Murcia. Además de su reconocida labor creativa y literaria, hay que reconocer su labor docente e investigadora. Agradezco su afabilidad y su inteligente conversación, pero aún más la hondura y belleza de 'Oración de la lluvia', su último poemario que se ha convertido, para mi disfrute, en mi lectura de cabecera en estos últimos días.

Es de Caravaca, hija de maestros, y vive, por su trabajo, entre Madrid y Murcia. Me recibe en su casa, donde habita con su pareja, su hija, sus libros y su piano. También es música. Impresiona, pese a su juventud, sus altas calificaciones en la carrera, en el máster y en su tesis doctoral sobre 'Discurso narrativo y discurso fílmico en la obra de Javier Marías'. Premio Extraordinario de Doctorado, Premio Internacional Academia del Hispanismo y autora y coeditora de varias monografías de teoría literaria, narrativa, hermenéutica… En fin, una investigadora de carácter internacional, lo que le ha permitido estancias en universidades extranjeras, como Edimburgo, Glasgow y otras de Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Alemania, etc. No es de extrañar que, entre sus galardones, cuente con el Premio Jóvenes Científicas del Lyceum de Ciencias, 2021.

"Me lo leí todo, sobre todo en aquellos veranos que pasábamos en la playa y aprovechaba hasta las últimas luces del atardecer"

Su labor docente e investigadora la compagina con la escritura creativa, tanto en narrativa como en poesía ha recibido numerosos premios, ha publicado varios poemarios ('Yo también anochezco', 'Premio Complutense de Literatura 2023', y 'La Madre de Nadie', 'Premio Espasa de Poesía 2024') y participa asiduamente en recitales, conferencias y en publicaciones antológicas. 'Oración de la lluvia', el Premio Adonáis, es una delicia del que el jurado valoró su "emoción creciente que atraviesa el tiempo, las generaciones y las herencias literarias, con un lirismo a la vez hondo y luminoso". En nuestra conversación, la autora me habla de sus amplias lecturas, de sus libros y autores preferidos y, sobre todo, de su interés por todo lo que tiene que ver con la memoria, tema que le inspira, preocupa y ocupa en su vida.

Me confiesa: "Yo no me atrevía a perturbar el universo con mis escritos, de hecho, cuando estudias filología, cuando trabajas a los grandes literatos, parece que se te hace más difícil publicar por miedo a no estar a la altura, pero he de reconocer que actualmente estoy en una espiral creativa. En 2023 parece que atravesé el Rubicón y me enfrenté a mis miedos y vergüenzas y empecé a sacar fuera todo lo que me bullía dentro". Y añade: "He tenido la suerte de que en mi infancia, por mis padres, había muchos libros en casa. Me lo leí todo, sobre todo en aquellos veranos que pasábamos en la playa y aprovechaba hasta las últimas luces del atardecer, inmersa en 'La Cartuja de Parma', de Stendhal; 'La Montaña Mágica', de Thomas Mann, o 'Anna Karenina', de Tolstoi; pero siempre alternándolos con mucha poesía de Lorca, Machado, Cernuda… A parte del disfrute de aquellas lecturas, creo que fui adquiriendo una musicalidad literaria y poética que se me fue metiendo dentro".

"Una de las mejores cosas de la literatura es ese transportarte a lugares inesperados, al lector y al propio escritor"

Se declara muy cinéfila, de la pantalla grande y muy de Filmin, y ha dedicado muchas de sus reflexiones a la relación entre la palabra y la imagen. Le interesa mucho la relación entre la escritura y las demás artes. Le insisto sobre la posibilidad de disfrute de la lectura teniendo esa gran capacidad de análisis de cualquier obra literaria: "Si, aunque a veces me cueste, disfruto abstrayéndome de todo, leer es un placer y escribir también. Hay que mantener el equilibrio entre lo cerebral y lo sensorial. En poesía me dejo llevar más por lo intuitivo. La poesía viene a mí en momentos inesperados, por eso me gusta llevar una grabadora y un bloc de notas. En todo caso, la escritura te lleva a lugares inesperados, por descubrir, tal como distinguió Javier Marías entre escritores que llevan mapas y escritores que usan brújulas. Cuando era adolescente escribía historias y cuentos, casi siempre solo para mí, ahora no descarto volver a la narrativa. Una de las mejores cosas de la literatura es ese transportarte a lugares inesperados, al lector y al propio escritor".

Carmen María también me habla del proceso de autodescubrimiento que te da la literatura: "Veo que en mi mente hay obsesiones que voy conociendo, fruto de mi experiencia y también de mi trayectoria y mis lecturas. Mi trabajo con la memoria me pone en conexión conmigo, mi familia, mi entorno y el mundo, con un legado que no se puede perder. Escribir no deja de ser un intento para que algo perdure. Ya lo decía Platón en ese paso de la oralidad a la escritura". Hablamos de actualidad, de este mundo vertiginoso que estamos creando con las redes sociales, con las prisas y me dice: "La escritura es palabra que perdura, es un diálogo con el presente, un anuncio de futuro pero también es una reflexión a la luz de la memoria. No es sólo a dónde vamos, sino por qué estamos aquí. Todo esto nos interesa como gente que lee, gente que escribe y gente que piensa. También nos tiene que interesar nuestra identidad, conocerme, reconocerme en los míos, un vínculo que va de nuestros abuelos al futuro".

A Carmen María le gusta simultanear muchas lecturas; en la actualidad está con Gospodinov, un escritor búlgaro, y con Marta Pérez-Carbonell

Bromea con aquella frase de nuestras madres de que las prisas no son buenas y me habla de que la lectura hace que el tiempo se detenga. A Carmen María le gusta simultanear muchas lecturas. En la actualidad está con Gospodinov, un escritor búlgaro y su novela 'El jardinero y la muerte', también con 'Mañana seguiré viva' de Marta Pérez-Carbonell… y algunas novelas más en torno, una vez más, al tema de la memoria. Me insiste: "Lo mejor del arte es que es intemporal, la literatura que me interesa es la que nos trasciende y nos habla de lo universal. Al final siempre estamos dándole vueltas a los mismos temas".

Terminamos hablando de Cartagena. Ha estado allí varias veces, por ejemplo con ocasión de La Mar de Letras. Por supuesto va a ir pronto a la librería La Montaña Mágica. ¿La actualidad? No quiere hablar de la catátrofe. Hoy no es el día. Parafraseando a Jorge Manrique, le leo: 'Nuestras vidas son los hijos/que van a dar a otro mar,/que es el vivir/allí están las alegrías/dispuestas a retoñar/Y sonreir …'

Tracking Pixel Contents