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Entrevista

Natalia Yurena Rodríguez, dramaturga: "Una madre se necesita hasta el último día, más aún, hasta después de su muerte"

Cinco mujeres llevan al Centro Párraga el 27 de marzo 'Krakatoa': posparto, duelo y una pregunta que nadie sabe responder

Natalia Yurena Rodríguez (izq.) y Carmen Lilian Sosa, coescritoras de 'Krakatoa'.

Natalia Yurena Rodríguez (izq.) y Carmen Lilian Sosa, coescritoras de 'Krakatoa'. / L. O.

J.M. Lax Asís

J.M. Lax Asís

Krakatoa nació de una coincidencia que tiene mucho de destino: Natalia Yurena Rodríguez acababa de dar a luz a su hija y su compañera Carmen Sosa acababa de perder a su madre. Esas dos fechas que se cruzan son el punto de partida de una obra que se estrena el próximo 27, Día Mundial del Teatro, en el Centro Párraga de Murcia. Un texto coescrito entre las dos, que mezcla autoficción, metateatralidad, comedia amarga y vuelta a la infancia, dirigido por un equipo íntegramente femenino. Dramaturga, directora y profesora en la ESAD, Rodríguez lleva más de una década escribiendo teatro. Es Natalia Yurena Rodríguez quien habla, aunque Krakatoa es de todo el equipo.

Krakatoa arranca con dos mujeres en estados vitales opuestos: una acaba de dar a luz, la otra acaba de perder a su madre. ¿Cómo nace una obra así?

Lo primero que tengo que aclarar es que no soy la dramáturga única. Esta obra la hemos coescrito Carmen Sosa y yo. Yo empecé a descubrir su historia personal y se empezó a fusionar con la mía. Yo acababa de dar a luz a mi hija y ella había perdido a su madre, y el caso es que esos dos hechos coincidían en fecha. Esa fue la premisa que nos dio para escribir el texto.

¿Es difícil manejar la autoficcion sin que se cuelen demasiadas vivencias personales?

Empezamos queriendo poner toda la verdad, toda la carne en el asador. Pero nos fuimos dando cuenta de que algunos hechos de nuestra vida no eran tan teatrales como otros y empezamos a ficcionalizar. Y también había un nivel de exposición personal tan alto en algunas cosas que necesitamos de la ficción para no sentirnos tan desnudas. Ahí empezó el híbrido.

¿Hasta dónde llega Natalia Yurena en Krakatoa y dónde empieza el personaje?

Yo no soy la actriz que lo representa. Decidí que fuera otra actriz quien me interpretara. Hay muchas cosas en la obra que sí pertenecen a mi vida, pero al final lo que queda es un personaje nuevo, ya no soy yo. Aunque las escenas más intensas, las que hablan más desde la herida, parten mucho de mí. No me puedo esconder.

Había tal nivel de exposición personal que necesitamos ficción para no sentirnos desnudas

Un volcán destruye todo lo que toca pero también crea tierra nueva. ¿Surge de ahí Krakatoa?

Nos costó muchísimo el título, le dimos veinticinco vueltas. Nos resonaba la idea de la lava que emerge de dentro como el nacimiento de la vida, y también esa lava que destruye todo a su paso. La muerte y el nacimiento son el centro de la obra.

La obra rompe la cuarta pared para dialogar con el público. ¿En algún momento durante la escritura dejó usted también de saber dónde estaba?

Todo el tiempo estábamos perdidas. Es una obra que se escribió durante un año y ha tenido quinientas revisiones. A día de hoy seguramente modifiquemos algo el día antes del estreno. Vamos con la intuición femenina al máximo.

El posparto y el duelo son dos estados de mucha vulnerabilidad. ¿Cómo se escribe sobre eso sin caer en el drama fácil?

En ninguna obra de la historia del teatro se ha hablado del posparto femenino, porque no era tema de interés para quienes escribían. Queríamos contarlo como dos hechos fundamentales que te transforman para siempre. Y hemos buscado que todo tenga una ligereza dentro de la emoción. El momento del parto en la obra casi es comedia.

¿Hubo comedia en su parto?

En ese parto no hubo nada de comedia. Pero la comedia es la tragedia más tiempo. Lo que fue trágico en esas treinta horas, con el tiempo se ha vuelto comedia. El otro día le enseñaba a mis compañeras una imagen de ese día: cómo estaba yo con la pelota de pilates, pesando el triple, chorreando el líquido amniótico, con la máquina de gas nitrógeno. Era una escena puramente de comedia. Yo en ese momento estaba viviendo algo horrible, pero desde fuera era cómico.

Hay cosas en la obra que pertenecen a mi vida, pero al final lo que queda es un personaje nuevo

La obra pregunta hasta cuándo se necesita a una madre. ¿Tiene respuesta?

Una madre se necesita hasta el último día. Más aún: hasta después de su muerte se sigue necesitando. Es una de las muchas preguntas que quedan abiertas en el texto. ¿Cómo se perdonan los pasados injustos?, ¿se puede sustituir a una madre?... No tenemos respuestas. No es un texto que quiera dar ningún mensaje. Simplemente queremos compartir esta historia.

La obra vuelve a Uruguay, a la infancia de Carmen. ¿Qué aprendió usted volviendo a la suya?

Lo que más me llamó la atención de Carmen, y por eso quise escribir esta obra con ella, es que había perdonado su infancia. A pesar de tener una infancia dura, había perdonado a sus padres, había perdonado todo, y había luz en toda su trayectoria. Para mí eso fue una revelación: ver cómo ella había perdonado y yo, con más privilegios, no sé si había llegado tan lejos con mi infancia.

El equipo de Neuróticas anónimas Carmen Sosa, Natalia Yurena Rodríguez, María Encarna Illán, Pepa Castillo y Mariela Luca.

El equipo de Neuróticas anónimas Carmen Sosa, Natalia Yurena Rodríguez, María Encarna Illán, Pepa Castillo y Mariela Lucas. / L. O.

¿Cómo se trabaja escribiendo a cuatro manos?

Llegamos a un momento de tanta sinergia que ya no sabíamos lo que había escrito cada una. Las ideas se mezclaban. Y siempre estábamos de acuerdo en qué sobraba y qué faltaba, nunca hubo conflicto de egos porque primaba el bien de la obra. Carmen escribe de una manera que ha enriquecido muchísimo lo que yo podía aportar. Volvería a escribir con ella sin duda.

La obra habla de herencia emocional, si su hija le dijera que quiere dedicarse al teatro ¿sentiría miedo u orgullo?

No le podría decir nunca que no, porque a mí en su momento me dijeron que tuviera cuidado, que estudiara arte dramático y luego otra cosa. Y a día de hoy me gano la vida del teatro. Nunca se sabe. Mi hija ha ido al teatro desde que nació, le apasiona, se inventa escenarios con lo que tiene a mano. Si quiere dedicarse a esto, sería feliz. Sin duda alguna.

¿Qué van a encontrar los que vayan al estreno?

Un proyecto hecho con muchísima pasión y muchísima ilusión, y con muchas dificultades por el camino, que eso daría para otra entrevista. Van a encontrar el corazón abierto de todo el equipo en el escenario. Que se emocionen, que se rían, que recuerden a su madre. No tenemos grandes pretensiones. Queremos compartirlo y que disfruten.

Fecha de estreno

  • Fecha: 27 de marzo
  • Lugar: Centro Párraga, Murcia
  • Hora: 20:00
  • Precio: 8€
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