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MÚSICA

Mena: "Voy ensayando, equivocándome, mal copiando… hasta que llego a un punto que es el mío"

Entre la raíz lorquina y la intuición vitalista, Antonio Mellado regresa con Recodos territoriales, un álbum que entrelaza paisaje y memoria, tradición y modernidad

El lorquino Antonio Mellado Mena

El lorquino Antonio Mellado Mena / L.O.

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El lorquino Antonio Mellado Mena, aka Mena, es un compositor e intérprete sobresaliente, no muestra síntomas de fatiga creativa y sigue agrandando una trayectoria impecable. Tras publicar dos discos con su primera banda (El bueno, el feo y el Mena), y formar con los mismos componentes la banda Garaje Florida, con un sonido más ecléctico y alejado de los sonidos americanos, se estrenó en solitario con 'Francotirador', diez canciones de tinte folk y western, entre la tradición española y la americana, derrochando talento lírico.

Ahora Mena ha regresado con un segundo disco, 'Recodos territoriales', que aúna lo físico y lo emocional mezclando un folk apasionado y chamber-pop hispanos con ecos a Lole y Manuel. Grabado con Marco Velasco en El Miradoor, las canciones se mueven con gracia de un pensamiento a otro; hablan del olvidado mundo rural, del amor a la familia, de la belleza y del lento paso del tiempo.

Mena ha descubierto una rica veta compositiva, con un sonido clásico pero moderno, de temperamento nostálgico pero vital. Incluso en sus momentos más melancólicos y abatidos, las canciones brillan como diamantes. Presentando 'Recodos territoriales' derrochará su embriagador poder escénico junto a Ángel Stanich, otro francotirador.

Empecemos por el principio, ¿cuál es el tuyo?. Reapareces nuevamente como MENA. ¿Cuáles son los motivos? ¿Cuál fue la motivación de sacar un nuevo disco?

La necesidad de salir adelante, ni más ni menos. Veníamos de una etapa oscura con un virus, encerrados. Este disco lo motiva la necesidad de volver a respirar y volver a vivir. En ese sentido, la etapa coronavírica me ha ayudado a conocerme mejor en lo musical, a saber dónde están mis límites y saber cómo aliarme con ellos.

Este disco lo motiva la necesidad de volver a respirar y volver a vivir

¿Qué espíritu te ha inspirado en 'Recodos territoriales' ¿Recuerdas cómo eran las primeras canciones que escribiste?

Quería que estas canciones tuvieran un carácter homogéneo, que tuvieran sentido dentro de un leit motif campestre. Que, de alguna manera el oyente pudiese respirar el ambiente campestre lorquino. Las primeras canciones que escribí creo que fueron 'Valeria' y 'Las leyes del campo'; llevan intrínseco ese carácter.

Han pasado cinco años desde 'Francotirador'. ¿Sientes que 'Recodos territoriales' es una continuación de aquel camino, o una ruptura necesaria para explorar nuevos espacios?

Es el camino natural que debía seguir, al menos en este momento. Nunca he podido prever del todo lo que voy a hacer después de lo anterior. Primero necesito que me pasen cosas en la vida: conocer a gente, tener conversaciones con mis amigos, hablar mi novia y yo de lo que vamos a comer. Cualquier cosa es susceptible de darte una idea. Es verdad que en este disco planeaba una sensación en mí, que no sabría explicar, de "vale, es por aquí", "estas son las canciones que quiero hacer ahora". Se basa en sensaciones intuitivas, pero también pensadas.

El título sugiere una exploración de lugares, ya sean físicos o emocionales. ¿Qué son exactamente esos "recodos territoriales" para ti, y por qué decidiste que vertebraran el álbum?

Es un compendio de ambas cosas, lo físico y lo emocional. Cada una de las canciones explora sentimientos que he llevado dentro siempre, pero nunca había dejado salir. El territorio es real y metafórico. De hecho, este disco se grabó hace dos años. Tengo que hacer un esfuerzo para poder cantar estas canciones tan personales, ¡pero lo haré!

Mena presenta este viernes los temas de su segundo disco, 'Recodos territoriales', en La Yesería

Mena presenta este viernes los temas de su segundo disco, 'Recodos territoriales', en La Yesería / L.O.

En este disco se percibe una atención especial a la textura. ¿Cómo ha cambiado tu proceso de composición y grabación en esta media década de silencio discográfico? El piano pasa a ser ahora el instrumento de base en muchas canciones.

El piano me ha ayudado a explorar nuevas facetas musicales que siempre he querido hacer. De las 10 canciones del álbum, sólo tres llevan el piano como instrumento principal. En el resto manda la guitarra. Una de ellas, 'La balada del cantante sin nombre, que cierra el disco, la escribí con la guitarra. Pero supe de inmediato que la grabaría con el piano. Por tanto, me puse a aprender a tocarlo, tanto para esa canción como para el resto del disco.

El proceso de composición ha sido incluso más fácil que con 'Francotirador', porque sabía de antemano por dónde iban a ir los tiros. Bullían muchas ideas en mi cabeza meses antes de ponerme a escribir las canciones. El proceso de grabación fue más rápido también debido a eso.

¿Cuáles han sido las principales diferencias entre grabar este LP en solitario versus la manera de hacerlo con BFM o Garaje Florida? ¿Notas mucha diferencia entre trabajar solo o como miembro de un grupo? ¿Eres muy organizado?

Varía tanto la forma de escribir las canciones como la manera de enfocarlas y ejecutarlas. Con el grupo, las canciones las hacemos entre los tres, aunque yo lleve un semi esqueleto de la canción. Cuando las firmo yo solo, el esqueleto está mejor formado, y sólo hay que darle la musculatura que necesitan, casi siempre apoyado en la sencillez. Trato de ser organizado y metódico. Las primeras horas de la mañana las aprovecho para escribir, a no ser que tenga que hacer muchas cosas del trabajo. Luego, dejo reposar las ideas durante un día o dos y las termino. Sin embargo, siempre dejo espacios para lo que pueda surgir de manera espontánea. Por ejemplo, trabajo mucho las letras, pero casi nunca doy ninguna por finalizada hasta que no me pongo a grabar las voces. Eso me pasa muchas veces.

Marco Velasco suele coproducir tus discos. ¿Cómo os entendéis?

Lo primero que hago es mandarle las demos caseras. Al cabo de unos días me suele mandar un mensaje para que vaya al estudio a hablar sobre en qué canciones meter esto o aquello. Y a partir de ahí, nos ponemos a trabajar. Nos entendemos muy bien. Quiero constatar en esta entrevista una cosa que es necesario que los lectores sepan. Marco es la persona que más hace por la música en esta nuestra región. Lo digo porque hay gente a la que le gusta colgarse medallas hablando de escenas. Pero Marco, sin meter ruido, es el artífice de cosas maravillosas que han hecho que muchos músicos crezcan y se sientan más cómodos con lo que hacen y puedan llegar a hacer.

'Ángeles y mariposas': Es una imagen muy evocadora para abrir fuego. ¿Qué buscas transmitir con esta metáfora y qué lugar ocupa esta canción en el mapa emocional del disco?

Abre el disco porque tiene un estribillo más claro que el resto, y además amalgama y abre paso al resto de sentimientos que transitan por el resto de canciones. La primera estrofa trata sobre el enamoramiento, la segunda, sobre el desenamoramiento. Los ángeles están arriba y las mariposas abajo. Las mariposas son la transformación en este mundo de los ángeles, si se quiere.

'Y la vida va' parece una declaración de principios sobre la resignación o la continuidad. ¿Es el tema más existencialista del álbum?

Para mí es más de continuidad con lo que está por llegar tanto dentro como fuera de nosotros mismos. Más que existencialista, yo diría que es la canción más vitalista del disco. Eres un niño y lo primero que haces es darle un beso a tu mamá. Tenemos que darle besos a nuestras mamás.

'La cabeza del leñaor' tiene un título con mucha fuerza visual y raíces muy marcadas, con ese aire flamenco. ¿Hay en esta canción un homenaje a lo rural o a una estirpe específica?

Son inevitables los ecos a Lole y Manuel, a los que admiro profundamente desde que era muy pequeño porque mi madre los escuchaba continuamente, y los sigue escuchando. Tanto en la letra como en la música, el homenaje es a ellos. Mi amigo Pascual le puso la guitarra que yo era incapaz de hacer. ¡Olé por él!

'Arco del Triunfo': A menudo los monumentos en las canciones simbolizan victorias o derrotas personales. ¿Qué victoria (o derrota) se celebra bajo este arco particular?

Para los que no hayan visto la película Robin y Marian, al verla, entenderán mejor la letra de la canción. Es el triunfo del amor por encima de todas las cosas: eso simboliza. Es una canción muy especial para mí, porque además menciono al Real Madrid, aunque ahora mismo sea inmencionable por razones que no vienen al caso.

Se suelen citar a Bill Callahan y Jonathan Richman como referentes en tu música. ¿Cómo consigues filtrar la sobriedad de uno y la aparente sencillez del otro para encontrar una voz propia en castellano?

Buah, muy buena esta. Pues creo que todos los músicos, o cualquier artista de la índole que sea, tratan de buscar su propia voz (Cohen explica esto muy bien en su discurso de recibimiento del premio Príncipe de Asturias). Admiramos, copiamos, y después encontramos. Lo difícil es llegar a lo último, al encuentro. Voy ensayando, equivocándome, copiando, mal copiando… hasta que llego a un punto intermedio que es el mío. Lo que me define. Hay músicos con los que inevitablemente, por mi propia naturaleza, me siento más cerca. Richman o Callahan son muy buenos ejemplos. Pero también me veo cerca de Marcos, El Grajo o Pablo Und Destruktion aquí en España. Espero haber contestado a la pregunta.

Al igual que Callahan, pareces valorar mucho el silencio y lo que no se dice. ¿Es difícil en los tiempos actuales defender un disco que requiere una escucha atenta y pausada?

Sí, lo es. Son tiempos muy rápidos y ruidosos, reels de 30 segundos. Instagram te penaliza por subir vídeoclips de más de 3 minutos. Pero yo soy un hombre que empezó a crecer en el siglo pasado, por tanto estoy acostumbrado a tomarme mi tiempo para responder esta entrevista, por ejemplo. Pues eso es extrapolable a la música, cómo la escucho y cómo la escribo. El silencio es importantísimo en la música, es la coma o el punto en la escritura. Habré escuchado 20 veces los dos últimos discos de Sharp Pins en las dos últimas semanas. Haré lo mismo con el de Bill Callahan, que sale el mismo día que el mío. Bendita coincidencia.

El silencio es importantísimo en la música, es la coma o el punto en la escritura

¿Te sientes cómodo con la etiqueta de "cronista de lo cotidiano" o prefieres que tu música se entienda como algo más abstracto y simbólico?

Nunca he escrito canciones demasiado obvias, se me dan mal. Pero sí que, y eso lo he aprendido de John Fante, he logrado aprender a escribir con el corazón en la mano y, a través de símbolos más claros, hacerme entender mejor. De hecho, Fante es una de las influencias más importantes del disco en la manera de abordar las letras. Me siento cómodo con la etiqueta, la verdad. No sabía que la tenía.

Y ahora has grabado un EP de 4 canciones, 'Bancales'. ¿Es una prolongación de 'Recodos'?

Sí, estas 4 canciones son un apoyo al LP. Las necesitaba para poder continuar con la ilusión de un disco que se grabó hace dos años. Es mucho tiempo. En ellas continúo con los leit motifs que empujaban al otro. Son canciones con el piano, la voz y alguna que otra sorpresa que no voy a desvelar de momento.

¿Y cómo va Garaje Florida? ¿Hay actividad a la vista?

Hemos grabado dos canciones con Marco hace unas semanas, y queremos seguir grabando, hacer algún video… Y queremos tocar, nos apetece mucho. Tenemos los tres mucha ilusión con las canciones que estamos ensayando. Decidimos grabar dos canciones de momento para abrir la veda de nuevo, sin demasiadas complicaciones. Pronto tendréis noticias del grupo. Lo prometo.

¿Cómo estás adaptando estas nuevas canciones al formato de directo, qué podemos esperar de las próximas presentaciones?

Para el concierto del viernes 27 con Stanich tocaré solo acompañado de la guitarra y el piano. Y estoy trabajando para conseguir un concierto de presentación en condiciones donde pueda llevar banda y hacer justicia a todas las canciones: que se acerquen lo máximo posible a cómo suenan en el disco.

Mena + Ángel StanichViernes 27. Sala Rem. 21horas. 28 euros

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