Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Exposiciones

Quintina Valero lleva Chernóbil a Cartagena: "La radiación es invisible, pero el miedo está"

La fotógrafa de Calasparra expone 'Vida después de Chernóbil' en el FotoFest Cartagena, la primera bienal de fotografía organizada por el Ayuntamiento

Una de las fotos de la exposición 'Vida después de Chernóbil' de Quintina Valero.

Una de las fotos de la exposición 'Vida después de Chernóbil' de Quintina Valero. / Ayto. Cartagena

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

L. O.

Hay fotógrafos que documentan y fotógrafos que se adentran. Quintina Valero pertenece al segundo grupo. La fotógrafa de Calasparra no llegó a Ucrania con la cámara al cuello. El primer viaje lo hizo sin disparar una sola vez. Solo miraba, escuchaba y conocía a las familias que viven con las secuelas del mayor desastre nuclear de la historia. Solo cuando tuvo claro qué quería contar —y cómo— regresó con una periodista y pasó dos semanas fotografiando a aquellas personas que le habían mostrado un ángulo que no podía ignorar.

El resultado de esos viajes es 'Vida después de Chernóbil', la muestra que Valero presenta en la sala Dora Catarineu dentro del FotoFest Cartagena, la primera bienal de fotografía organizada por el Ayuntamiento de Cartagena. La exposición puede visitarse de forma gratuita hasta el 12 de abril.

El reto de fotografiar lo invisible

El accidente de Chernóbil ocurrió en abril de 1986. La cantidad de material radiactivo liberado fue 500 veces superior a la bomba de Hiroshima. Más de 600.000 personas resultaron afectadas. Se estableció una zona de exclusión de 30 kilómetros alrededor de la central. Casi cuatro décadas después, aún no existen conclusiones claras sobre la verdadera magnitud del desastre. La población ucraniana quedó marcada por la emigración forzada, la muerte y un miedo que no tiene forma ni color.

Quintina Valero durante la inauguración de la exposición en la sala Dora Catarineu.

Quintina Valero durante la inauguración de la exposición en la sala Dora Catarineu. / Ayto. Cartagena

Y ahí estaba el problema —y el reto— para Valero: "Yo quería captar el impacto de la radiación y claro, es invisible, ni se ve, ni se huele, ni se siente, aunque el miedo está". Fotografiar lo que no se ve exige ir más allá de la imagen evidente. Por eso sus fotos no buscan el horror explícito sino la huella que deja en las personas y en los paisajes. "Esos paisajes desolados, abandonados, me impactaron muchísimo porque era una zona muy pobre. Estás en Europa y piensas: cómo puede ser esta pobreza aquí".

Entró en la zona de exclusión de la mano de una ONG alemana y una asociación ucraniana que trabaja con víctimas de Chernóbil, lo que le permitió acceder a una realidad que no está al alcance de cualquier objetivo.

Casi veinte años en Londres, cuatro de vuelta en casa

Quintina Valero llegó lejos desde Calasparra. Casi dos décadas viviendo en Londres, formándose y desarrollando su mirada, antes de regresar hace cuatro años. Exponer ahora por primera vez en Cartagena tiene para ella un significado especial: "Estoy súper contenta. Volver y poder exponer en el FotoFest Cartagena con tantos compañeros fotógrafos que conozco, que son maravillosos, creo que es una oportunidad brillante".

Y no es una exposición al uso. El proyecto ha ido creciendo con el tiempo, incorporando música y poesía que acompañan las imágenes. Una muestra que, en palabras de la propia autora, "es una oportunidad para que la gente pueda ver las consecuencias de este accidente en su 40 aniversario a través de los testimonios".

Un FotoFest con trece exposiciones y nombres propios

Vida después de Chernóbil es una de las trece exposiciones de sala que conforman el FotoFest Cartagena en su primera edición, repartidas por los principales espacios expositivos de la ciudad y completadas con una muestra urbana por el centro.

La bienal reúne a Carmenchu Alemán, Antonio González Caro, Julio López Saguar, Sasha Asensio, Fátima Ruíz, Nuria López Torres y Miguel Bergasa Larumbe, y rinde homenaje a uno de los grandes maestros de la fotografía española, Josep Maria Ribas Prous.

El FotoFest está organizado por el Ayuntamiento de Cartagena y cuenta con el patrocinio del Gobierno Regional de Murcia a través del Instituto de las Industrias Culturales, y la colaboración del MURAM, la Fundación Cajamurcia y la Fundación Teatro Romano.

Tracking Pixel Contents