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Exposición

‘El cielo dentro’, la nueva muestra de Pepe Yagües, llega a la Fundación Pedro Cano

El artista molinense permite al público interactuar con sus esculturas y sumergirse en el imaginario poético con paisajes infinitos y composiciones mitológicas que exploran las pasiones humanas

Una de las piezas de ‘El cielo dentro’, de Pepe Yagües.

Una de las piezas de ‘El cielo dentro’, de Pepe Yagües. / L. O.

El artista murciano Pepe Yagües expone hasta el 22 de febrero en la Fundación Pedro Cano la muestra El cielo dentro, un proyecto que reúne más de 60 obras inéditas entre pintura y escultura. La exposición se inauguró el pasado 24 de enero en la sede de la Fundación en Blanca y puede visitarse en la sala de exposiciones temporales del museo.

Entre realismo y surrealismo

La muestra permite recorrer algunas de las constantes de la producción de Yagües, situada entre el realismo y el surrealismo y marcada por un fuerte componente narrativo. El recorrido combina obras bidimensionales y esculturas y plantea un diálogo continuo entre imagen, espacio y relato, uno de los rasgos más reconocibles del trabajo del artista murciano.

Paisajes infinitos y figuras humanas

Una parte importante de la exposición está dedicada a paisajes de grandes espacios abiertos, casi infinitos, en los que pequeñas figuras humanas aparecen integradas en el entorno. Son escenas construidas con pocos elementos, en las que la presencia humana queda reducida a lo esencial y funciona como contrapunto frente a la amplitud del espacio. Estos paisajes introducen una reflexión visual sobre la relación entre el individuo y el entorno, uno de los ejes recurrentes en la obra de Pepe Yagües.

Retratos porcinos de Trump, Putin y Netanyahu.

Retratos porcinos de Trump, Putin y Netanyahu. / L. O.

Junto a estos paisajes, la muestra incluye composiciones protagonizadas por figuras humanas y animales que remiten a un imaginario mitológico. Desnudos femeninos y masculinos aparecen combinados con elementos simbólicos en escenas que aluden a las pasiones humanas, al deseo o al exceso. Se trata de imágenes construidas como pequeñas narraciones visuales, en las que el artista introduce también un tono irónico que recorre buena parte del conjunto.

El cielo como hilo conductor

Con el propio título de la exposición, El cielo dentro, se actúa como hilo conductor del proyecto. En las obras pictóricas, el azul domina los fondos y se introduce en los personajes, mientras que en las esculturas el espacio y el aire forman parte de la propia pieza a través de huecos y oquedades.

Según ha explicado Maricarmen Sánchez-Rojas Fenoll, directora del museo de la Fundación Pedro Cano, el cielo deja de ser un fondo para convertirse en un elemento interior de la obra.

La que el sueño me roba.

La que el sueño me roba. / L. O.

Esculturas para tocar

Uno de los aspectos más singulares de la muestra es la inclusión de varias esculturas concebidas para ser tocadas por el público, una práctica poco habitual en el ámbito museístico. Entre ellas se encuentra Susana que abraza, una pieza tallada en madera que invita al visitante a interactuar físicamente con la obra y establece una relación directa entre el espectador y la escultura.

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