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Recital

El Carmen: distrito poético emergente

El escritor José Daniel Espejo descubrió nuevos poetas menores de veinticinco años, sin publicaciones comerciales anteriores, el pasados jueves y los reúne en el 'fanzine' Presente Futuro

El dúo "emergente" Ina y Lua pusieron el broche al recital con sus canciones

El dúo "emergente" Ina y Lua pusieron el broche al recital con sus canciones / Juan Carlos Caval

Los chavales que hoy escriben poesía tienen tan pocos complejos para urdir sus versos "que, de repente, ahora vuelven a cultivar la rima. ¡Que hacía décadas que no se componían!", se sorprende Inés Belmonte Amorós (Murcia, 1993), poeta y profesora de Lengua de secundaria. En la tarde del jueves, además, una suerte de intérprete en el papel de John Keating, el profesor del clásico 'El club de los poetas muertos' —interpretado por el eterno Robin Williams— como maestra de ceremonias de cinco jóvenes nacidos en los dosmiles y que nunca habían publicado en editoriales comerciales.

El recital Presente Futuro: poesía joven fue para algunos de ellos la primera vez que abrían en canal sus libretas o sus notas del móvil más íntimas, en el Centro Cultural del barrio de El Carmen. El momento de las voces emergentes de la ciudad de Murcia sobre los pupitres del panorama poético, en el Festival Poesía a Escena. El próximo 31 de enero Abraham Boba (vocalista de León Benavente) escribirá el último verso del festival en el Teatro Circo de Murcia con un concierto-recital sobre su libro '163 centímetros' (Arrebato Libros).

Inés Belmonte y los cuatro poetas presidieron las filas del público

Inés Belmonte y los cuatro poetas presidieron las filas del público / Juan Carlos Caval

Subieron cuatro jóvenes al pupitre del escenario: Amalia Arroyo, Sara Muñoz, Yassin Taybi Guesmi y Ana Zamora, además de Belmonte. Como un ojeador literario, el escritor José Daniel Espejo (Orihuela, 1975) los ha reunido, además, en un ‘fanzine’ grapado que las abuelas y los padres de los jóvenes poetas apretaban contra ellos con el mismo valor de un libro-joya. Unos están a punto de salir del instituto. Otros son los ‘pollitos’ o novatos de sus carreras. Y todos están dispuestos a llenar el ambicioso futuro de la poesía de la ciudad desde la calidez de la comunidad que hizo el barrio.

Los plomizos cielos de enero, la resaca de planes navideños y la repetitiva vuelta a la rutina —también la semana triste de accientes de tren— se esfumaron de repente con el mosaico de referencias poéticas de los artistas. De la poesía hepatítica de Bukowski a la desbordante y pulida de la Generación del 27. De la juventud a la que supo poner palabras la contemporánea Carmen Jodra (Madrid, 1980-2019) a la aún vigente de Miguel Hernández.

Era la primera vez para algunos que abrían en canal sus libretas o notas del móvil más íntimas

Los familiares ocupaban las primeras filas. Cámaras en mano, robaban a sus vástagos el momento de los abrazos con los compañeros de clase que decidieron cambiar el plan de jueves universitario por los primeros pasos de sus amigos. "Menudo llenazo. Estoy súper feliz", admitía Inés Belmonte ante la gente que no pudo sentarse. "Queda bendecido este recital".

Amalia Arroyo recitó la primera con la autoridad que le daba ser "de toda la vida del barrio de El Carmen". Abrió su libreta con tapas envejecidas, como los añejos catecismos de las abuelas. Con la carrerilla de las primeras veces, el público consiguió coger al vuelo los versos. Algunos, dice, "los sacó de sus sueños": "Que un sarcófago, con miedo, delirando/rompe romances con un sable de clavel".

Que un sarcófago, con miedo, delirando/rompe romances con un sable de clavel

Amalia Arroyo

— Estudiante y poeta

Aunque nacida en Murcia, Sara Muñoz traía su ‘moleskin’ con pegatinas de Granada, donde estudia Arquitectura. Entre las pobres migas que deja una cena "sola en un piso de estudiantes, que da un poco de tristeza", escribió: "Me he vuelto amiga de las lágrimas,/de la sal y de la sangre;/del mosntruo de mi pecho, /de la soledad".

El temperamento de bajamar de Yassin Taybi no impidió que fuera el poeta rebelde. "Como me dijeron que tenía 10 minutos y me sobra, voy a recitar otro", resolvió. Tanto, que lo escribió en su clase de Latín, inspirado como los antiguos poetas, por un mito. El de Píramo y Tisbe cuyas sangres tiñeron las moras. "No me importa si no nos quieres juntos", leyó en la pantalla de su móvil.

Una vez tuve un barco aproximadamente durante/veinte minutos una vez/tuve la sensación de que nos iba bien

Ana Zamora

— Poeta

Ana Zamora es la mayor de este Presente Futuro, de este grupo poético ‘fanzine’. Es la voz que, a juicio de Inés Belmonte, representa la conciencia política más madura: "Una vez tuve un barco aproximadamente durante/veinte minutos una vez/tuve la sensación de que nos iba bien/bien digo económicamente digo/en casa, quiero decir,/bien".

Las últimas estrofas las cantó el dúo Ina y Lua. "Nos definimos como un grupo emergente" que ya contaban con un público que le pedía el vis con la canción 'Tonta de remate'. De estas pequeñas ágoras de barrio, donde a la salida vecinos del mismo edificio del Centro Cultural discutían en una junta vecinal, reptan las voces artísticas que pondrán palabras al futuro.

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