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Entrevista

Ana Curra: "El espíritu de la Movida era vivir tus sueños, sobre todo celebrar la libertad"

Pianista, compositora y figura icónica de La Movida madrileña, regresa con más fuerza que nunca: entre la reedición de su primer disco en solitario, 'Volviendo a las andadas', un nuevo single combativo y un ambicioso proyecto en directo que une generaciones, la reina del punk español repasa su legado.

Ana Curra, en una imagen promocional

Ana Curra, en una imagen promocional

Nadie encarna la esencia de La Movida como Ana Curra, musa de artistas de todas las disciplinas, en especial del fotógrafo Alberto García Alix, y espíritu libre que jamás se ha acomodado o ha querido vivir de su legado. Ana Curra, pianista y compositora, creó Tres Cipreses, el primer sello independiente que hubo en España, y formó parte de la primera formación de Alaska y los Pegamoides antes de integrarse en Parálisis Permanente y Los Seres Vacíos. Tras la muerte de su compañero sentimental y creativo, Eduardo Benavente, grabó con El Ángel (Los Escaparates, Digital 21, Los Vengadores, El Último Eslabón...), al tiempo que empezaba su carrera en solitario, y estas últimas semanas viene revestida de actualidad por partida triple: Warner ha reeditado su primer trabajo en solitario, Volviendo a las andadas, una notable colección de canciones injustamente descatalogadas hasta ahora; en una nueva canción, Activista de la idiotez, vuelve a sacar las uñas mostrando su vertiente más combativa; y con la salida de la grabación en vivo de Unidos, primer single de adelanto de lo que será Ana Curra y los 13 Apóstoles en la última cena de Parálisis Permanente, repasa el mítico cancionero de la formación madrileña rodeada de bandas como Camellos, Trippin` You o Biznaga (cuyo vocalista, Álvaro García, le acompaña en esta versión).

La intensa gira que viene desarrollando la reina del punk ahora –tras haber tenido que cancelar su visita anteriormente– hace escala en Murcia. Buena ocasión para recordar con ella aquellos turbulentos 80 y sus analogías con nuestra época. Un regreso por todo lo alto de la incombustible majestad del punk español.

Estás muy activa últimamente entre publicaciones y gira. Unidos, primer single de lo que será Ana Curra y los 13 Apóstoles en la última cena de Parálisis Permanente, que has grabado en vivo con Álvaro de Biznaga. ¿De dónde sacas tanta energía? ¿Qué puedes contar de este disco?

Viene a significar el pasado y el presente de este disco, de El Acto y de todas las canciones que lo conforman. Juntar a generaciones nuevas que referencian como influencia a Parálisis Permanente para mí, aparte de divertido, ha sido gozoso, porque no hay nada más bonito que ver que ese legado sigue vigente. Me metí en esa idea, y además con una grabación en directo con mi banda, donde fusionamos y lo jugamos a modo de duetos con generaciones nuevas, y ahí está Álvaro de Biznaga; luego ha salido Ares de Nueve Desconocidos, también ha salido ya el de Anxela de Bala, y faltan por salir 10 más. Es un proyecto muy bonito, lo he disfrutado un montón, y lo presentaremos una vez que salga el 13 de enero. La presentación primera se va a hacer en Madrid, y luego en cada lugar en que podamos moverlo, los que les pille cerca, y estoy muy contenta con él.

Se ha reeditado Volviendo A Las Andadas. ¿Qué significó este primer disco en solitario para ti? ¿Qué te motivó a revisitar y reinterpretar estas canciones? ¿Qué buscas aportar a estas piezas con la experiencia de hoy?

Coincidió que Volviendo a las andadas estaba descatalogado hace muchísimo tiempo. Warner ya lo propuso, y a mí me parece bien tener los discos funcionando. Cuando estuve de gira por Latinoamérica el año pasado, observé que, de ese disco concretamente, la gente pedía muchas canciones. Me parece acertado. De hecho, en directo llevo 2 o 3 canciones siempre de ese disco, y me ha gustado recordarlo y ver la buena acogida en la reedición. Con las letras de Volviendo a las andadas, igual que con las de El acto, donde muchas de ellas son mías, salvo las de Nacho Canut, de la primera etapa de Parálisis Permanente, considero que están vigentes. A mí no me choca ni me chirría cantar esas canciones ahora mismo después de 40 años. Me siento cómoda, más que cuando era jovencita, porque lógicamente domino más la parte de escena y técnica. Lo importante de los discos es que no estén fuera de época. Yo suelo llevar el sonido actualizado, por supuesto. No trato de que suene exactamente igual que sonaba entonces. Si ahora mismo tienes un ampli que suena mejor lo vas a usar. Obvio.

¿Cuándo? Viernes, 21.00 horas

¿Dónde? Garaje Beat Club Murcia

¿Precio? 18/22 euros

¿Se han resuelto las diferencias con Warner?

Hasta que no me reconozca como miembro y con pleno derecho sobre los discos de Parálisis Permanente, esa parte que sigue sin solucionarse, seguiré diciéndolo en voz alta. Es así.

En Activista de la idiotez tomas partido a favor del pueblo palestino. ¿Sigue siendo el punk el código perfecto para hacer despertar?

Es el primer single del nuevo disco. Ahora mismo había como demasiadas cosas saliendo a la vez. He sacado este single sobre todo porque la letra era de máxima vigencia, y ahora iré poco a poco con el resto de canciones. Es de máxima vigencia porque, evidentemente, lo que hemos estado viviendo los dos últimos años es vergonzoso, una ignominia, y el que no se posiciona ante un crimen contra el pueblo palestino televisado es porque es una mala persona. Yo considero que no solo el punk, cualquier persona que esté en su sano juicio y que tenga un mínimo decoro humano se tiene que conmover y horrorizar con todo lo que está padeciendo ese pueblo. Y en ese caso me posiciono absolutamente.

¿Cómo fue la experiencia de formar parte de bandas icónicas como Alaska y Los Pegamoides y, más tarde, Parálisis Permanente? ¿Qué te atrajo de la escena musical y estética de La Movida madrileña?

Fue un privilegio estar en ambas bandas, porque eran divertidas, absolutamente rompedoras para la época, y nosotros teníamos 18 años. Todo era puro descubrimiento, y eso es lo que te atrae en ese momento, que todo es nuevo, y que España pasaba de ser una dictadura a poder soñar tus cosas..., todo el cambio brutal que sufrió España. Me tocó formar parte de los actores principales, y eso es muy bonito; te pilla con mucha hambre, con muchas ganas, muy joven, feliz.

Colaborar con generaciones nuevas ha sido muy divertido y gozoso"

Más allá de la música, ¿cómo describirías el ‘espíritu’cultural, social y político que se vivía en Madrid durante La Movida? ¿Crees que ese espíritu es irrepetible?

El espíritu de la Movida era vivir tus sueños, sobre todo celebrar la libertad. Yo creo que la clave está sobre todo en esa palabra que hoy está prostituida, y la utilizan con demasiada soltura, malamente y tergiversada. Gracias a nuestros hermanos mayores pudimos ganar esa posición de libertad y la posterior alegría que pudimos compartir todos en las calles. A nivel creativo, la censura había caído, el champán se había agotado. Cuando murió Franco fue una celebración colectiva. Si tienes hermanos mayores, esto lo has ido mamando, has ido viendo el cambio. A mí, con 18 años en ese momento, me tocó celebrar e intentar ser yo misma, porque los traumas y las carencias educativas o los bloqueos de la censura a nivel cultural, de colegios de monjas era un trabajo que había que derribar, y empezar a buscarse uno mismo, como mujer en mi caso.

¿Cómo era el proceso de composición y la dinámica creativa con Eduardo Benavente? ¿Qué roles desempeñabais cada uno en la construcción del sonido y las letras de Parálisis?

En Parálisis Permanente, cuando llega la composición de El Acto, las músicas las hacíamos entre Eduardo y yo, y las letras las hacía yo, salvo Tengo un pasajero, esa letra es de Eduardo.

A más de 40 años de su creación, ¿qué crees que habría sido de Parálisis Permanente si la tragedia no hubiese ocurrido? ¿Cómo recuerdas a Eduardo como artista y como persona? ¿Has podido superar el duelo por su muerte?

Un placer no sería la palabra. Yo viví un cuento de hadas con Eduardo. Estaba enamorada de él, componía con él, tenía un grupo con él... Nosotros nos considerábamos plenamente felices; entonces un accidente te arrebata todo eso, y pasé de ser la más feliz a ser la más triste, a no entender nada, a no comprender nada. Yo era muy jovencita, y esto te rompe mogollón. Hoy día, claro que lo he superado. Por supuesto, en su momento me costó muchísimo, demasiado tiempo, sí.

Dices que Iggy Pop te cambió la vida cuando lo viste en el Rockola. ¿Cuando subes a un escenario te encomiendas a su espíritu?

Es que es uno de los grandes maestros y referentes. Lo mismo que lo fue Bowie y que lo fue para mí Suicide, el protopunk. Para mí son figuras claves en mi educación musical, y sobre todo en lo que nos tocó vivir a nosotros dentro del movimiento punk. En directo siempre toco I wanna be your dog, bueno, nuestra versión Quiero ser tu perro, porque es de bien nacidos ser agradecidos, y claro que lo invoco; invoco a Iggy Pop, a Alan Vega, a Bowie y Eduardo. Invoco a todos mis muertitos; los llevo siempre conmigo cuando hago un directo, porque me dan muchas alas, me ayudan. Al Ángel también.

Estoy más cómoda que cuando era joven, domino mejor la escena"

Has dicho que esta es una gira por salas muy especial. ¿Cómo van a ser estos conciertos? ¿Qué disfrutas más de tocar en directo en tu formato actual?

Ahora mismo el repertorio es supercañón en todos los sentidos; lo disfruto muchísimo. Llevo un mix de toda mi carrera que es superpotente donde no hay respiro. Es muy, muy brutal, un compendio de cosas desde la primera época hasta lo último. Me cuesta mucho dejar canciones fuera, pero, claro, para tocarlo todo tendría que tocar más de tres horas, y eso es aburrir demasiado al personal. Hay que hacer conciertos dosificados, pero cada canción que saco me duele, me duele. Y siempre me es necesario tocar canciones nuevas. Lo necesito, porque yo estoy viva, y también sigo componiendo.

Creo que te has jubilado, pero, afortunadamente, no de la música. ¿Qué precio se paga por haber sido siempre un espíritu libre?

Por ser libre o por intentar serlo, o por ser independiente, porque yo en esto de la música creo que soy muy peculiar, en el sentido de que sigo autoeditándome los discos y levando el timón de todo lo que hago. Por un lado está muy bien porque controlas todo, lo que haces, lo que dices, pero es tremendamente difícil y cuesta muchísimo dinero seguir en la música. Yo realmente lo invierto todo en esto porque ya es mi día a día: el grabar, lo que cuestan los locales de ensayo, sacar un disco, la fabricación de vinilos, girar, todo sube y los cachés bajan. Me parece una heroicidad, aunque igual parece una falta de modestia, pero creo que hay pocas figuras como yo en España. Me parece un acto heroico lo que hago, pero para mí la música es un acto vital. Nunca me voy a poder jubilar de la música; es algo que forma parte de mí He dejado de dar clases y tengo un poquito más de tiempo. He estado dando clases toda mi vida en el conservatorio, y por eso ahora estoy más activa, porque todas las horas que dedicaba a enseñar ahora las dedico a componer y a estar más en ruta, ¡así que nos vemos en Murcia!

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