Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Música

Eskorzo: "Ser independiente se ha hecho más difícil, las redes sociales están haciendo el papel de censuradores"

La banda granadina llega a Murcia tras una gira internacional de casi cuarenta conciertos en ocho países, repasando su mezcla irreverente de ritmos del mundo y adelantando el álbum colaborativo con el que celebrarán treinta años de trayectoria

Los granadinos Eskorzo.

Los granadinos Eskorzo. / L. O.

La recta final de la gira Historias de amor y otras mierdas de los granadinos Eskorzo llega hoy a Murcia. Pioneros de la música mestiza, comenzaron su andadura en 1995. Han evolucionado mezclando el rock y su particular sonido con ritmos de raíz de todo el mundo: Europa del este, afrobeat nigeriano, Latinoamérica y el Caribe... Sobre el escenario funcionan como una maquinaria perfecta. Tony Moreno es como el chamán que dirige a la muchedumbre hacia la catarsis colectiva.

Recién llegados de recorrer buena parte de Centroeuropa, Eskorzo ha lanzado una reinterpretación de La Pena junto a la banda argentina Bersuit Vergarabat, otro adelanto del álbum con el que celebrarán su treinta aniversario en 2026. Además de esa colaboración con Bersuit Vergarabat y El Jose, el álbum contará con Chambao, Coque Malla, Amparanoia, Albert Plá, Noni de Lori Meyers, El Canijo de Jerez, Macaco, Muerdo... Y acaban de anunciar una reedición especial de su emblemático álbum Camino de fuego en formato vinilo para conmemorar el décimo aniversario.

Con ocho álbumes publicados desde Mundo bullanga, la gira ha confirmado la vigencia, fuerza y magnetismo de Eskorzo flirteando irreverentes con la cumbia, las guitarras afiladas, las percusiones rompecaderas, las bases y los sonidos de raíz y electroesféricos. La energía no decae.

Hemos hablado con Tony Moreno, cantante de Eskorzo:

Menuda gira os habéis echado al cuerpo. ¿Cómo te quedas después de tantos kilómetros de furgoneta?

La verdad es que estamos muy contentos y satisfechos con la gira. Son casi cuarenta conciertos en ocho países, y aunque a primera vista pueda parecer muy bestia, nos lo estamos pasando genial. Claro que una gira así desgasta mucho, tanto física como mentalmente, pero ya tenemos experiencias anteriores y sabemos que el secreto está en mentalizarse, disfrutar mucho, buena alimentación y no salir de marcha por la noche.

El público murciano está loco ‘perdío’, siempre lo da todo en los conciertos

¿Qué diferencia notáis entre el público español y el europeo? ¿La música no tiene fronteras? ¿Hay algún país donde la respuesta os haya sorprendido especialmente?

La verdad es que no notamos diferencia, lo único es que te tienes que comunicar en inglés, alemán o el idioma que toque; por lo demás todo es muy parecido. El público se vuelca a saco y se lían buenas jaranas. La música no tiene fronteras y es un lenguaje universal que llega a todo el mundo. Tal vez en Eslovaquia fue el sitio donde más nos sorprendió tocar y teníamos más dudas de cómo podría responder el público, pero fue salir a actuar y liarse una buena fiesta.

¿Qué se aprende al hacer una gira internacional como esta última vuestra?

Se aprende a convivir con tus compañeros de banda. Hay muchos kilómetros de furgoneta, aeropuertos, tantos hoteles, salas, ciudades y horas de convivencia… Eso puede pasar factura, y el cansancio y el estrés pueden hacer que salten chispas de vez en cuando. Aprender a gestionar eso creo que es la mejor lección que se puede sacar de una gira tan extensa.

Historias de amor y otras mierdas ha tenido muy buena respuesta. ¿Qué balance hacéis de este álbum en particular y por qué habéis decidido cerrar el ciclo con una gira de despedida tan específica? ¿El amor lo mueve todo?

Estamos muy satisfechos con este disco, nos ha dado muchas alegrías y experiencias maravillosas. Decidimos hacer un fin de gira tan extenso porque la banda tiene bastante proyección internacional y era necesario tocar en todos los sitios donde la banda se conoce y compartir con nuestro público todo el amor que hemos recibido, porque sí, el amor lo mueve todo.

Termináis esta gira en la Copera. Granada aspira a capital cultural 2031. ¿Cómo está la cosa en la diversa escena estos días? ¿Qué papel juegan locales como Plantabaja? ¿A qué suena Granada? ¿Qué tiene el agua?

Granada es una ciudad que tiene nombre de bomba, de bomba cultural. Yo tengo mi teoría de que esto nos viene desde los fenicios, luego romanos, visigodos, árabes... Es una ciudad que ha sido un cruce de caminos, un crisol de culturas y gentes que hace que sea una ciudad muy ecléctica y cosmopolita. Tenemos una tradición musical que viene de muy atrás, y eso hace que se haya creado un tejido cultural alrededor de todo eso. Plantabaja forma parte de ese tejido, siendo un escaparate, un trampolín y un sitio de reunión para muchos proyectos, pero, como siempre digo, Plantabaja no sería nada sin esa escena artística que existe en la ciudad.

Lo vuestro es mestizaje a mansalva. ¿Por qué toda esa mezcla? ¿No tenéis prejuicios? ¿Ser abierto de mente es requisito fundamental para poseer personalidad musical?

Nosotros partimos de la base de que cualquier estilo musical es mestizo, no sale de la nada, sino que es consecuencia de la mezcla y la fusión de otros estilos. Siempre me gusta poner el ejemplo del flamenco, que mucha gente lo concibe como algo pur. Sin embargo el flamenco nace del mestizaje, fusionando elementos árabes, indios, mediterráneos, gitanos… Lo mismo podríamos decir del blues y otros tantos estilos que nacen bebiendo de muchas fuentes diferentes. La música está viva y en constante evolución, siempre lo estuvo y siempre lo estará.

La reinterpretación de La Pena junto a Bersuit Vergarabat, publicada en octubre, es un adelanto del doble álbum colaborativo que celebra los 30 años de Eskorzo sobre los escenarios ¿Qué otros músicos colaboran en el disco? ¿Os ha sorprendido cómo han quedado las canciones tras ser revisadas por distintos colaboradores?

En realidad La Pena es el segundo adelanto del disco recopilatorio que saldrá en 2026; el primero fue con nuestro paisano El Jose reinterpretando Los besos que me dabas. La idea es sacar varios adelantos más hasta la salida del disco. Para nosotros ha sido una cosa muy bonita. Rodearte de amigos y compañeros de camino nos ha enriquecido mucho, y hemos pasado muy buenos ratos grabando las canciones. Son catorce canciones con catorce colaboraciones, y por hacer un poco de spoiler, decirte que por el disco han pasado, aparte de Bersuit y El Jose, Macaco, Coque Malla, Albert Pla, La Mari de Chambao, El Canijo, Noni de Lori Meyers… y muchos más que se desvelarán próximamente.

¿Qué ha aportado cada colaborador? ¿Cómo fue el proceso de trabajo con artistas como Rozalén o La Pegatina? ¿Buscabais una voz, un color específico para cada tema?

Cada uno le ha dado su toque personal. En eso consiste en definitiva este proyecto, que por otro lado no ha sido más que una excusa para compartir inquietudes y experiencias con amigos y amigas y pasar un buen rato. Además, a todos nos une un amor puro por la música.

¿Cómo lleváis el paso del tiempo? ¿Habéis percibido renovación generacional en vuestros conciertos?

El paso del tiempo se lleva bien, somos unos privilegiados que llevan más de media vida haciendo lo que les gusta y disfrutando de todo lo que nos ofrece la música. Si echo la vista atrás, no cambiaría nada de mi vida. Seguir haciendo música, subirte a un escenario y compartirlo con el público es un auténtico regalo. Afortunadamente, nuestro público es muy ecléctico y hay gente de todas las edades, desde los 0 años a los 99: Apto para todas las edades.

¿Qué os pone más orgullosos de lo acontecido a lo largo de vuestra carrera? ¿Qué objetivo aún no habéis alcanzado y os gustaría lograr?

Lo que más orgullosos nos pone es estar aquí, seguir haciendo música, seguir grabando discos y subirnos al escenario. Nuestro principal objetivo a día de hoy es seguir andando el camino y disfrutar de todo lo bueno que nos queda por vivir.

¿Cómo era Granada, Andalucía en los años noventa, cuando se formó Eskorzo? ¿Qué es ser independiente o underground hoy día?

No es por hacerme el abuelo cebolleta y piense que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero los noventa fue una época muy intensa. Había muchísimo movimiento, muchas bandas con gran variedad de propuestas artísticas, cada una diferente, aportando cosas nuevas a la escena. Se respiraba aún ese aire de inconformismo que empezó a soplar en los ochenta. Tanto Andalucía como Granada eran el origen de un movimiento cultural muy interesante, y de aquí salían muchas bandas muy punteras a todos los niveles. Creo que ser independiente o underground hoy día es no tener prejuicios ni miedo a hacer cosas diferentes, a arriesgar sin pensar en el éxito inmediato, a hacer arte por el arte. Ser independiente es tener una actitud crítica al orden establecido. Hoy día ser independiente se ha hecho más difícil, las redes sociales están haciendo el papel de censuradores de depende qué mensajes o propuestas artísticas, promocionando lo que les interesa y anulando cualquier propuesta que no agrade al algoritmo y al orden establecido.

¿Hay algún disco o etapa que, a día de hoy, consideres un punto de inflexión fundamental en la búsqueda constante de vuestro sonido global?

Creo que todos han sido fundamentales, del primero al último. Cada uno de los discos y etapas de nuestra carrera ha sido consecuencia de lo anterior, y en la búsqueda de hacer cosas nuevas está nuestra evolución.

Lleváis años sin parar de girar. ¿Procuráis ir innovando y sorprendiendo con el repertorio de vuestros conciertos, u os guiáis por unas líneas maestras muy definidas? ¿Qué pueden esperar quienes se acerquen a vibrar con Eskorzo en Murcia?

Siempre hay temas que no pueden faltar en el repertorio, y un concierto siempre está vivo y en evolución. Hay temas que entran y otros que salen del setlist. La historia es que no puedes tocarlos todos, ni todos los que a cada persona les gustaría escuchar. Así que solemos tocar un poco de cada disco, y vamos variando según nos dé el punto. Tenemos muchas ganas de volver a tocar a Murcia, siempre que vamos nos sentimos muy queridos y arropados. El público murcianico está loco ‘perdío’, siempre lo da todo en los conciertos, y eso nos encanta… Así que ¡calentad, que salimos!

Eskorzo en concierto

¿Cuándo? Hoy, 21.00 horas

¿Dónde? Garaje Beat Club. Murcia

¿Precio? 25 euros

Tracking Pixel Contents