Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fernando Cano: "Hay que tener un punto de locura para dedicarse a producir películas"

Fernando Cano es productor audiovisual y uno de los nombres clave del sonido cinematográfico en la Región, fundador del estudio El Hombre Que Escucha y miembro de la productora murciana Filmamento

Fernando Cano, socio de la productora audiovisual Filmamento y fundador de la productora de sonido El hombre que escucha.

Fernando Cano, socio de la productora audiovisual Filmamento y fundador de la productora de sonido El hombre que escucha. / Juan Ballester

En apenas unos años, Filmamento se ha convertido en una de las productoras murcianas más inquietas del panorama audiovisual, capaz de moverse con naturalidad entre el cine, el documental, la publicidad y el videoclip. Al frente de muchos de sus proyectos está Fernando Cano, creador del estudio El Hombre Que Escucha y una de las figuras más versátiles del sonido cinematográfico en la Región: diseñador, mezclador, jefe de sonido directo y compositor. Su trabajo ha acompañado a directores emergentes y consolidados, y está presente en obras premiadas como Sorda, La Mort, Evströnger o Hamelin.

Mucha gente piensa que una productora solo pone dinero. ¿Cómo definiría realmente qué es una productora y qué hace?

Una productora realmente es la que crea el sueño. Muchas veces llega un director o un guionista con una idea y no sabe qué hacer con eso. Nosotros cogemos el proyecto, lo leemos, lo analizamos: viabilidad, interés creativo y también comercial, porque eso es fundamental. Muchos directores ni siquiera tienen claro qué esperan: ¿es para festivales, para Netflix, para cines? Les ayudamos a aclararlo y luego vemos cómo hacer la película: conseguimos medios, personal, localizaciones y, por supuesto, buscamos la financiación. Ninguna productora normal tiene dos millones de euros guardados; hay que pedir ayudas, subvenciones, buscar inversores o coproducciones. En resumen: hacemos que ese sueño se convierta en una película real.

¿Qué le llevó a dedicarse a la producción audiovisual, viniendo usted del sonido?

No sé cómo he llegado aquí. El mundo del cine es muy polifacético: empiezas en una cosa y terminas en otras. En ciudades pequeñas como Murcia tienes que sobrevivir y acabas haciendo cinco cosas a la vez. Empecé en la actuación y en la música; como era el que sabía de micrófonos, acabé haciendo sonido. Luego escribía y dirigía con amigos, y montamos una productora para rodar nuestros propios proyectos. Un amigo te pide que le produzcas el suyo, luego otro, y de repente estás produciendo películas.

Fernando Cano con su equipo de trabajo.

Fernando Cano con su equipo de trabajo. / Juan Ballester

¿Por qué establecer la sede en Murcia?

Yo amo Murcia. Además de lo sentimental, la Región es un paraíso para rodar: playas, ciudades históricas, bosque, desierto, río… tenemos casi todo. Hasta ahora no se había rodado más porque faltaba información e industria; hoy estamos en el mejor momento. Además, hay mucho buen rollo entre productoras locales y eso también suma.

¿Qué tipo de proyectos producen ahora?

Principalmente cine. Hacemos algunos videoclips y publicidad, pero cada vez menos: estamos volcados en largometrajes y cortos. Tenemos proyectos en festivales como La Mort, Última Generación, y otros en preproducción como Bar Paco. Trabajamos con directores consolidados y con talentos jóvenes como Juan Alcaraz y Juan Albarracín.

No estamos aquí sólo por el dinero; la parte romántica del cine nos mueve, aunque sea industria

¿Cómo deciden qué proyectos sacar adelante y cuáles no?

En productoras grandes manda lo comercial; nosotros buscamos proyectos que nos resuenen, que tengan una marca personal y un punto artístico interesante. Lo indie no es sólo presupuesto, es espíritu. Para mí lo más importante es el guion; cuanto mejor es el guion, más fácil el resultado. Valoramos también la dirección, pero el guion es la base. No estamos aquí sólo por el dinero; la parte romántica del cine nos mueve, aunque no olvido que el cine es también industria.

Dentro de la producción, ¿qué es lo más emocionante y qué lo más ingrato?

Lo más ingrato es la falta de sueño. Lo más emocionante es ver, en montaje y mezcla, cómo lo rodado empieza a cobrar vida: es como ser Frankenstein creando algo que tiene vida propia. Nunca es exactamente lo que imaginabas; eso es lo maravilloso. Y lo mejor es compartirlo con la gente: trabajar con amigos y con buen ambiente. Hay que tener un punto de locura para dedicarse a esto.

Fernando Cano durante el rodaje de una película.

Fernando Cano durante el rodaje de una película. / Juan Ballester

Uno de los ejemplos más recientes es La Mort, que está en los shortlist de los Goya. ¿Qué papel han tenido en esa producción y cómo fue la experiencia?

Con Jesús Martínez y Jesús Soria siempre es un lujo. Es el tercer corto que producimos con ellos. La Mort tiene un guion fantástico y se resolvió con pocos medios y casi toda la acción en una localización; funcionó por el equipazo. Nosotros pusimos todo: equipo técnico, sonido —mi estudio El Hombre Que Escucha—, medios, y coproducimos junto a los demás. Los festivales son una lotería, pero lo importante es que el producto nos deja dormir tranquilos.

¿Existe una ‘mirada murciana’ en sus producciones?

Más que una mirada, estamos perdiendo el miedo a mostrar Murcia. Antes había vergüenza por el acento; ahora lo celebramos. Producimos historias con gente y locales murcianos con orgullo —Bar Paco es un ejemplo—. La cercanía y el buen rollo de aquí facilitan que la gente vuelva y que producciones de fuera elijan la Región.

Estamos perdiendo el miedo a mostrar a la Región, antes parecía que nos daba vergüenza

¿Perciben apoyo institucional, está creciendo el sector?

Sí, la industria local está en su mejor momento y la Film Commission está funcionando; atrae rodajes potentes. Es un arranque aún: no es el techo, es el principio. Si todo va bien, en 5-10 años esto puede ser una industria muy potente.

¿Hay oportunidades para jóvenes y cantera local?

Sí. Lo que faltaba era industria para que el talento no tuviera que emigrar. Estamos conectando centros formativos con productoras; muchos becarios se acaban quedando.

Están rodando uno de los proyectos más ambiciosos en la Región. ¿Qué puede adelantar?

Empezamos a rodar entre diciembre y enero; el director es Jorge Rodrigues y la película se titula El Desvío. Es ambicioso: con los medios que tenemos recorreremos casi toda la región —Cartagena, Murcia, Lorca, Yecla—, es un thriller con tono de road movie. Queremos que la mayoría de actores sean de la Región: son 24 papeles entre principales y secundarios. Los protagonistas serán Javier Pereira y Roberto Álamo; es una coproducción con una productora de Madrid, Cirrus Films, y creo que será importante para mostrar la Región de Murcia.

Tracking Pixel Contents