Entrevista
Muerdo: "La sociedad española tenía la certeza de que la generación siguiente iba a vivir un poquito mejor"
Tras un año y medio llevando su disco ‘Sinvergüenza’ por medio mundo, Muerdo cierra en Cieza una gira que ha consolidado su lugar como una de las voces más singulares de la música hispana

Muerdo. / L. O.
A lo largo de su trayectoria, Muerdo ha demostrado una constante evolución musical y lírica, consolidándose como una voz relevante en la música española y latinoamericana. Ha sido un año y medio de gira con su sexto disco, Sinvergüenza, que arrancó en Murcia y ahora despide en el Teatro Capitol de Cieza. La gira le ha reportado muchas alegrías, como conquistar el Womad en Cáceres, o ser uno de los artistas seleccionados dentro de la Latin Alternative Music Conference (LAMC) para representar a España, junto a Leo Rizzi e Iñigo Quintero. Pero fue ir este año a tocar a Cuba, un país al que siempre ha estado muy ligado, a Cubadisco, a recibir además un premio y tocar en el Teatro Bellas Artes de La Habana lo más conmovedor para él.
Muerdo estará en Cieza para cerrar su gira Sinvergüenza Tour. Será un concierto íntimo y emotivo en el que repasará sus nuevas canciones y tocará sus grandes éxitos. En marzo arranca en Argentina su nueva gira, Volver a donde nacen las canciones, una gira acústica, pero en diciembre estará actuando junto a Diego Guerrero, con el que sacará un disco cuya primera entrega se publica el 12 de diciembre; una grabación con una big band, 18 músicos tocando en vivo. Doce vientos, percusionistas y el piano de cola de Cristian Letelier. De todo esto nos habla Paskual Kantero, y de su concierto, que será un viaje entre música y palabra.
Hora y día
¿Cuándo?
Sábado, 21 horas
¿dónde?
Teatro Capitol, Cieza.
¿Precio?
20 euros
¿Cómo describirías la sensación de haber llevado el mensaje de Sinvergüenza a tantos países y escenarios? ¿Qué balance haces? A lo largo de la gira, ¿cuál ha sido el momento que más te ha impactado?
Ha sido un año y medio intenso de gira desde que arrancamos el año pasado en México, Colombia, Argentina, Uruguay, Chile, y posteriormente toda la gira por España, desde que en enero hicimos los primeros conciertos en el Teatro Circo en Murcia, en el Price acá en Madrid..., diferentes salas y eventos que hemos hecho en España, con la oportunidad también de haber ido a presentarlo en Europa, algunos conciertos en Berlín, Londres, París, Bruselas... Y también con la salida a Cuba, que fue muy especial, y el viaje a EEUU, que teníamos muchas ganas. Así que ha sido un año en el que hemos podido poner el disco a menearse por todo el mundo, y al mismo tiempo el disco nos ha puesto a nosotros a movernos por diferentes lugares. Si tuviera que recalcar algo, sería el viaje a Cuba, un país al que siempre he estado muy ligado, con el que he podido reconectar con este álbum. Ir a tocar allí a Cubadisco, a recibir además un premio y tocar en el Teatro Bellas Artes en La Habana fue conmovedor.
Has trabajado con grandes músicos. ¿Qué tal la experiencia de colaborar con un artista de la talla de Diego Guerrero? ¿Cómo se dio esa conexión? En esta nueva aventura musical, ¿qué te has planteado?
El proyecto nació de manera muy natural, a raíz de grabar juntos una canción que se llama Ódiame. Dijimos: ¿por qué no ampliamos esta conexión, por qué no profundizamos en ella y vemos qué puede salir de ahí? A raíz de eso hemos grabado varias canciones, la primera se publica el 12 de diciembre; es una grabación que fue muy gustosa, muy difícil también, con una big band, 18 músicos tocando en vivo, 12 vientos, percusionistas, el piano de cola de Cristian Letelier (el director del ensemble con el que hemos grabado estas primeras canciones que vamos a empezar a sacar ahora); un proyecto muy gourmet que ya nos ha dejado un montón de aprendizaje yo creo que a ambos. Compartir con músicos como Diego, que ha estado nominado dos veces al Latin Grammy y que es un referente de la mezcla del flamenco con otras músicas, es superenriquecedor. Con todos los músicos con los que estamos trabajando en este proyecto, creo que nos va a dar, nos ha dado ya, mucho aprendizaje, y alguna alegría que otra esperemos que también.
En el futuro siempre nos quedará el directo, ya como un artículo de lujo
Como artista que fusiona ritmos globales, ¿cómo ves el fenómeno de Rosalía? ¿Crees que ha abierto puertas a otros artistas que trabajan con la tradición española? Rosalía, la música en español, lo latino triunfa en el mundo. ¿Lo has podido comprobar? ¿Cómo te involucra?
Esta pregunta es bastante poliédrica y compleja. Lo latino está de moda en el mundo, el idioma español está también de moda, y es hilo conductor de cómo un montón de culturas se van abriendo paso hacia un mayor lugar en la cultura global. Algunas de esas propuestas llegan al mainstream, como es el caso de Rosalía. Creo que eso es maravilloso, siempre abre puertas, visibiliza, pero hay otras muchas propuestas que no tienen el foco de atención que probablemente deberían, que también parten de esa cuestión identitaria, y que a mí me gusta reivindicarlas. Lo que acaba haciendo ese mainstream muchas veces es una síntesis de algo mucho más profundo y amplio. Eso es lo que pasa con la música latina, que ese es el lugar que ocupa Rosalía dentro de todo esto es quizá como una punta del iceberg, pero tiene mucho debajo, y yo creo que estoy ahí. Si tengo que decir qué lugar ocupo en cuanto a todo este fenómeno, desde luego creo que estoy mucho más en las profundidades, un lugar donde me siento muy cómodo, pero donde de alguna manera estamos muchos artistas de toda índole construyendo y tejiendo juntos todo lo que es una identidad.
¿Hay algún género o artista, latinoamericano o español, que te esté inspirando actualmente y con el que te gustaría colaborar en el futuro?
Me gusta mucho el disco de Guitarrica, y sobre todo el de Milo J, un artista argentino superjoven que rescata a Mercedes Sosa, canta con Silvio Rodríguez, ha hecho un disco maravilloso lleno de identidad, de cultura en su máxima expresión, porque está lleno de poesía, de lenguaje sonoro. Me parece que es de lo más interesante que ha salido últimamente.
Actuaste en la fiesta de la Hispanidad 2025 en Madrid. ¿Qué significado tiene para ti el concepto Hispanidad?
Madrid siempre me ha dado la posibilidad de expresarme y desarrollarme. Hemos estado en San Isidro con Mondo Sonoro, en el Fernán Gómez y ahora, en este evento. Es una ciudad especial para mí, porque es donde vivo. Luego, la posibilidad de tocar en un espacio con unas 20.000 personas fue muy especial. El tema de la hispanidad... Tengo mi opinión, que quizá no sea fácil de sintetizar, porque implica tanto el obviamente no estar orgulloso de un genocidio, como sí estar orgulloso de una cultura. Ahí es donde yo creo que me encuentro, confluyo sobre todo en la puesta en valor del lenguaje, que es el hilo conductor, lo que nos hace hispanos realmente a todos los hispanohablantes, y sobre todo poner en valor la mezcla cultural y la diversidad de una misma identidad que es latina e hispana también, por qué no decirlo. No creo que haya que tener miedo tampoco a reivindicar el concepto de Iberoamérica, Hispanoamérica y Latinoamérica.
¿Te has sentido en la diana durante tus giras americanas?
En Latinoamérica siempre me he sentido superquerido. Nunca me he sentido juzgado, o como el español injerente en las cuestiones propias, porque además siempre que me he acercado a la cultura, la política, a lo social en Latinoamérica, he tratado de hacerlo desde un lugar de fraternidad de los pueblos, no desde una prepotencia europea. Nunca me he sentido diana de nada, y si es cierto que puede haber a veces en los fanatismos y en los radicalismos falta de comprensión de una realidad amplia llena de matices, siempre he abogado también por abordar lo que somos, como sociedad, como algo que de una manera u otra lo hemos creado conjuntamente, y partiendo de aquí tenemos que tratar de construir un mundo mejor.
Ahora que cierras un ciclo, ¿hay ya ideas para tu próximo proyecto? ¿Podemos esperar una continuidad o una exploración de nuevos territorios sonoros?
Ahora terminamos esta gira Sinvergüenza. Toca parar unos meses, coger un poco de aire y ver cómo encaminamos los próximos tiempos. Durante este 2026 vamos a estar haciendo algunos shows junto con Diego Guerrero, un proyecto conjunto del que vamos a empezar a sacar canciones ya en unas semanas, y luego voy a estar haciendo una gira acústica, Volver a donde nacen las canciones, en la que voy solamente con un músico acompañante, y voy a recorrer con él, reinterpretando todo mi repertorio en América, Europa y todos los lugares posibles; una gira íntima, que tiene la particularidad de que el público elige el repertorio que va a escuchar. Es en pequeños teatros, salas, con ese formato íntimo y de cercanía. Creo que es una bisagra de cara hacia lo que pueda venir después.
La industria musical ha cambiado mucho. ¿Qué opinas de la forma en que las plataformas digitales y las redes sociales definen hoy el «éxito» ?
Yo saqué mi primer disco en 2011, se dice pronto, y he visto el mundo de la música mutar. Ahora veo una tendencia hacia el consumo rápido, y eso me apena. Es una tendencia de consumo global, pero deja al músico mal parado. El futuro de la música va a ser bastante difícil en lo que tiene que ver con la difusión de las obras fonográficas de los artistas independientes. Siempre nos va a quedar el directo, ya como un artículo prácticamente de lujo. Eso es lo que atisbo para los próximos años, pero todo es incierto. Igual que ha cambiado tanto en 10 años, en cinco puede cambiar también en una dirección u otra. Yo auguro eso: difícil destacar entre una cantidad de productos ingentes que se publican, difícil competir con los pocos que tienen apoyo mediático y empresarial potente, y la artesanía del directo como artículo de lujo.
¿Qué le dirías a un oyente que se acerca a tu música por primera vez? ¿Cómo defines tú la esencia del universo Muerdo?
Que escuche desprejuiciadamente, que se pasee un poco por la obra, que se tome el tiempo. Son seis discos, y hay mucho ahí puesto que merece la pena ser escuchado. El tiempo que invertimos en hacer ‘scroll’ en una pantalla podríamos escuchar muchísimos discos que merecen la pena. Mi esencia musical lo defino como profundamente humano, un universo arraigado a la realidad del tiempo que me ha tocado vivir. De alguna manera, una crónica también de las inquietudes y lo que circunda a los seres humanos que somos en este tiempo.
50 años de la muerte de Franco, la monarquía, la Transición … ¿Qué te dice todo eso?
Me genera pensar que hace 50 años estábamos en un momento en que sabíamos que la sociedad iba a mejor. Hace 50 años, 45, 40, la sociedad española tenía la certeza de que la generación siguiente iba a vivir un poquito mejor, que se podían cumplir objetivos, sueños, metas, se podía progresar como sociedad y como individuos. Hoy en día creo que como individuos cada vez lo tenemos más difícil, como sociedad nos estamos poniendo más terribles... La efeméride me traslada esta reflexión. Afrontamos momentos igual de movilizantes, que nos presentan retos de la misma envergadura, de la misma escala, pero dudo que estemos en la sintonía de afrontarlos con la entereza, madurez, libertad, responsabilidad con la que se afrontaron aquellos.
¿Cómo te fue en la Latin Alternative Music Conference representando a España? ¿Cuáles eran las expectativas?
La experiencia en Nueva York fue fantástica, maravillosa, muy esperada. Hacerlo de la mano del ICEX y del LAMC fue una oportunidad soñada. Hicimos un showcase muy bonito, y un encuentro en el Central Park con seguidores míos. Poder abrazar a la población latina en EEUU en un momento en el que hace tanta falta ese abrazo, ese sentirnos comunidad, fue muy emocionante. También tuve la oportunidad de pasar por Miami, estuve allí componiendo, trabajando con varios compositores para futuros proyectos, muy interesante.
Por otro lado, cada vez hay más artistas hablando del coste para su salud mental que les suponen las giras masivas o eternas. ¿Cómo neutralizas ese coste?
Cada trabajo tiene sus, digamos, enfermedades o cuestiones derivadas del propio trabajo. En nuestro caso, las giras son tremendamente larga, son costosas, movilizantes a nivel energético, mental..., pero lo que nos hace mal mentalmente no es tanto la gira como todo lo que tiene que ver con la exposición que uno genera, o pretende, o quiere generar, o dejar de generar. Todo eso, llevado al terreno de la virtualidad y de las redes sociales es lo que a la gente le acaba por quemar. Yo lo llevo bastante bien, porque sé distinguir entre mi trabajo, mi vida, la realidad, las redes sociales. Todo forma parte de la vida de uno, pero Instagram no es la realidad. La realidad es la que vives con tus vecinos, vecinas, compañeros de piso, tu pareja, tus padres... Mentalmente me siento bastante equilibrado [ríe]. También supongo que lo neutralizo con relativizar, aferrarme a las cosas reales y realmente importantes de la vida, y mucha naturaleza, mucho descanso, sobre todo desanso mental.
¿Qué es actualmente el proyecto Muerdo? ¿Repites la fórmula o intentas ir más allá y hacer algo completamente nuevo?
Lo nuevo está bastante sobrevalorado, no algo por ser nuevo va a ser bueno ni mejor. Yo no es que repita ninguna fórmula; tengo una identidad, una manera de hacer las cosas, unos gustos... No intento sorprender a nadie. Cuando he experimentado, lo he hecho por el propio afán experimentador. Yo no pretendo ofrecer en cada álbum algo nuevo. Tampoco es que habite constantemente una zona de confort de la que no salgo. Creo que en cada álbum también he tratado de aportar, sobre todo de aportarme a mí nuevos retos: el hecho por ejemplo de incorporar pequeñas cosas electrónicas en La sangre del mundo en 2020, ahora de repente hacer un disco que no tiene batería (que tampoco nunca lo había hecho), no sé, creo que asumo ciertos riesgos, pero siempre por pura necesidad de experimentar, nunca como un ejercicio de estilo, ni de marketing. El proyecto Muerdo es un cuaderno de bitácora de la evolución personal de un ser humano.
¿Hay alguna sorpresa para este último concierto que lo haga diferente al resto del tour? ¿Cuáles son tus planes cuando acabes de girar Sinvergüenza?
Diferencias sustanciales en el show... Lo único va a ser que en Murcia arrancamos con una banda que acaba de salir de gira, y ahora cerramos con una banda que está muy rodada. Ha sido un año que nos ha dado mucha alegría, estamos un poco tristes porque se acaba esta experiencia, contentos también porque nos ha regalado cosas muy guays, porque ha salido todo bien, porque vamos a descansar también. Cerrar en la Región siempre es muy especial. A partir de que acabe esta gira, un par de meses para descansar y en seguida vamos a estar publicando cosas con el proyecto con Diego Guerrero, haciendo algunos conciertos con él, y en marzo arranco en Argentina mi gira nueva, Volver a donde nacen las canciones, una gira acústica, y pasaremos por Murcia seguro de nuevo en 2026.
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