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De Christopher Lee al Chiquito interpretando a Drácula: 8 películas de terror rodadas en Murcia en los últimos 55 años

La Región de Murcia Film Commission publica un listado con todos los títulos que tienen a Murcia entre sus localizaciones

Montaje con fotogramas de las películas Conde Drácula y Brácula rodadas en Murcia

Montaje con fotogramas de las películas Conde Drácula y Brácula rodadas en Murcia

Aunque en los últimos tiempos la Región de Murcia se ha consolidado como uno de los escenarios de rodaje más atractivos del panorama audiovisual (con hitos recientes como el rodaje de la cuarta temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon o producciones internacionales como Venom) la relación de esta tierra con el cine no es algo nuevo ni pasajero, con permiso de Paco Rabal.

Lo que durante años fue un secreto a voces entre cineastas y cinéfilos hoy empieza a tomar forma con datos concretos. Como parte de la estrategia para consolidar a Murcia como un enclave cada vez más atractivo para rodajes nacionales e internacionales la Región de Murcia Film Commission ha hecho pública una lista con la recopilación de todas las producciones que han pasado por la Comunidad.

Dentro de ese catálogo quedan recogidos ocho largometrajes relacionados con el género de terror (ya sea de terror puro o combinando este con otros códigos narrativos como la comedia, el drama o el misterio) rodados entre finales de los años 60 y la actualidad.

Bésame monstruo (1969) el inicio del terror y el desparpajo en Archena

Una de las primeras películas vinculadas al cine de terror rodadas en la Región de Murcia fue Bésame monstruo (Küss mich, Monster, 1969), una coproducción entre España y Alemania Occidental dirigida por Jesús Franco que según IMDb cuenta con localizaciones de rodaje en Archena. Protagonizada por Janine Reynaud y Rosanna Yanni, la cinta se mueve entre la comedia, el terror, el misterio y la aventura, encajando en ese cine fronterizo y experimental que caracterizó al director.

En Filmaffinity la película ha generado opiniones muy dispares a lo largo del tiempo. Algunos usuarios la definen directamente como “salvable por los pelos”, aunque reconocen el trabajo de sus protagonistas, que “bordan sus divertidos papeles de detectives: la lista y la tonta que no lo es tanto”. También se recuerda que este título fue rodado a la vez que 'El caso de las dos bellezas', utilizando los mismos escenarios y parte del equipo técnico, en lo que se describe de forma irónica como “economías de escala”, una de las fórmulas que mejor dominaba Jesús Franco.

Otras críticas apuntan que se trata de “una película particularmente insustancial”, pero subrayan su carácter rompedor para la época, ya que “ofrece la novedad de cubrir de un erotismo fino muchas de sus escenas”. Según estas valoraciones puede entenderse como “un entretenimiento modesto para espectadores no demasiado exigentes”, especialmente interesante para quienes quieren acercarse a la primera etapa de un cineasta “irregular pero muy interesante como personaje pintoresco de nuestra cinematografía”.

Las opiniones más duras llegan a calificarla como una “típica película del ‘tío Jess’”, con “un desarrollo irregular y poco dinero” e incluso como una obra “misteriosamente sin interés”.

Brácula: Condemor II (1997), terror convertido en parodia desde el Mar Menor

Casi tres décadas después de las primeras incursiones del terror en suelo murciano, la Región volvía a colarse en una película del género, aunque esta vez desde la comedia más disparatada con Brácula: Condemor II (1997), dirigida por Álvaro Sáenz de Heredia y protagonizada por Chiquito de la Calzada y Bigote Arrocet.

Según la información recogida en IMDb parte del rodaje de esta sátira del mito de Drácula tuvo lugar en el Mar Menor (Murcia), un enclave natural que aquí sirvió de telón de fondo para una historia en la que el terror clásico se mezcla sin pudor con el absurdo, la parodia y el humor más surrealista.

En Filmaffinity se la define directamente como una obra “memorable” para muchos de sus seguidores, que aseguran que se trata de una experiencia pensada para divertirse sin complejos: “Yo fui a verla sabiendo que iba a ver a Chiquito de la Calzada haciendo lo único que sabe hacer. Y me lo pasé como un enano”.

Otros destacan el impacto cultural del protagonista sobre toda una generación y la huella que dejó en el lenguaje popular: “Chiquito ha creado un idioma seguido por todos los españoles que ha creado sensación”.

Más allá de su polémica recepción, la película también ha sido interpretada desde un prisma casi académico, subrayando su capacidad para combinar géneros: “Aporta el valor de la hibridación de géneros (aventuras en el mar, comedia, terror, musical o drama romántico)” hasta el punto de que algunos consideran que “posiblemente sea esta la obra más lograda de la filmografía de Chiquito” dentro del cine.

El caso de las dos bellezas (1968), pulp sixties con detectives, monstruos y La Manga del Mar Menor

Un año antes de 'Bésame monstruo', Jesús Franco ya había traído a la Región de Murcia a las mismas protagonistas y al mismo universo: 'El caso de las dos bellezas' (Rote Lippen, Sadisterotica, 1968). Según la ficha de IMDb parte del rodaje tuvo lugar en la Manga del Mar Menor, que se mezcla aquí con otras localizaciones europeas para dar forma a un thriller pop de época a medio camino entre la aventura, la intriga y el terror ligero.

La película arranca con una serie de asesinatos de “bonitas muchachas de vida alegre” vinculados al mundo de la pintura y la escultura. Para intentar resolver el caso un millonario contrata a una misteriosa mujer enmascarada que junto a su compañera de piso forma el dúo conocido como “Labios Rojos”.

Críticas especializadas la definen como un “descacharrante ‘pulp’, autoconsciente y repleto de erotismo entre fetichista y verderón” que “se chotea sin tapujos del ‘pop art’, de las sagas de superespías y de la modernidad ‘sixties’ en general”.

Dentro de la propia filmografía de Franco varias voces señalan que esta etapa temprana forma parte de lo mejor de su carrera, hasta el punto de considerar esta cinta como “una de esas películas notables” de sus inicios, una “parodia de las películas policiacas, con gags realmente buenos”, un “guion divertido y con ritmo” y “una banda sonora tipo jazz de New Orleans marchosa y adecuada”.

El conde Drácula (1970), un terror “muy de serie B”

Si hay un nombre inseparable de la historia del terror es Drácula. Y si hay un título polémico dentro de las múltiples adaptaciones del clásico de Bram Stoker, ese es El conde Drácula (1970), dirigida por Jesús Franco y protagonizada por un reparto internacional.

En Filmaffinity la película ha sido definida sin rodeos como “una película de terror de serie B, pero muy de serie B”, que “no aporta casi nada al género tanto por la falta de medios como por la carencia de méritos artísticos”. Algunas de las críticas más duras la califican de “experimento de película de serie Z” con “momentos penosos pero a la vez irrisorios” y una realización que ha sido descrita como “torpe e inconsistente”.

Pero incluso entre las valoraciones negativas hay quien reconoce que “no es absolutamente desechable y olvidable, ni mucho menos” o que “los primerísimos planos (…) son impresionantes” y que pese a sus limitaciones la cinta deja “momentos y detalles ingenuos y torpes”, pero curiosamente memorables.

También existe una corriente que defiende su relevancia dentro del imaginario audiovisual del vampiro. Algunas críticas aseguran que es “la versión más fiel al libro” en determinados aspectos visuales y narrativos y se apunta que directores posteriores “tomaron muchas referencias de esta película”.

El muerto hace las maletas (1972) el “thriller de maletas negras”

Aunque en plataformas internacionales el rodaje se sitúa en otras zonas del Levante, El muerto hace las maletas aparece recogida en la lista oficial de la Región de Murcia Film Commission, que documenta las producciones rodadas total o parcialmente en el territorio.

Dirigida por Jesús Franco en 1972, la película parte de una inquietante premisa: “Un acuchillador hace las maletas de sus víctimas antes de matarlas”, en una historia basada en una obra de Bryan Edgar Wallace. La cinta se inscribe dentro del auge del denominado krimi europeo, un género que mezclaba crimen, misterio y elementos de terror psicológico durante los años 60 y 70.

Escóndete (2013) terror crudo en Torre Pacheco

La película, dirigida por Roque Madrid, se grabó en Torre Pacheco, concretamente en exteriores situados en antiguas instalaciones y espacios abandonados que aportan una atmósfera inquietante, cargada de tensión.

La premisa que impulsa la historia es: “Dos parejas jóvenes eligen como punto de encuentro nocturno unos barracones abandonados marcados por una leyenda”. Según esa leyenda 45 años atrás una joven fue abusada, estrangulada y quemada en ese mismo lugar por un grupo de soldados, un pasado que comienza a proyectarse de manera perturbadora sobre el presente.

Roja oscuridad (2018), terror experimental en San Javier

En pleno siglo XXI la Región de Murcia no solo ha servido como escenario de grandes producciones internacionales, sino también como espacio de creación para proyectos independientes que apuestan por el terror psicológico, el surrealismo y la experimentación. Un claro ejemplo es 'Roja oscuridad', dirigida por Chris Jiménez y rodada en Santiago de la Ribera, en el municipio de San Javier.

La cinta se mueve entre el thriller, el terror, la intriga y el cine experimental, con una narrativa inquietante desde su punto de partida: un hombre contempla el cuerpo de una joven asesinada sin recordar cómo ha llegado hasta allí, mientras Patricia, una artista atrapada en la frustración, comienza a recibir advertencias sobre una chica que está en peligro. A partir de ese momento, la historia se desliza por un terreno onírico en el que las pesadillas, los espíritus y las visiones se mezclan con la realidad.

Su propio enfoque genérico define el tipo de película ante el que estamos: crimen, thriller psicológico, asesinos en serie, surrealismo, drogas, elementos sobrenaturales, cine experimental y slasher. Una combinación poco convencional que convierte a la película en una rara avis dentro de la producción audiovisual murciana.

The Book (2024): el terror más reciente rodado en Lorca

Una de las incorporaciones más recientes al mapa del terror rodado en la Región de Murcia es The Book (2024), dirigida por Bernardo Hernández y grabada en Lorca, tal y como recoge IMDb en su localización oficial de rodaje.

La película sigue a Verónica, una joven periodista, que inicia una investigación personal para entender por qué dos personas muy cercanas a ella actuaron de la misma forma en el pasado. Convencida de que las respuestas se encuentran en sus propios orígenes, decide adentrarse en una búsqueda que mezcla misterio, thriller y terror psicológico.

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