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La pantalla de Miriam Alegría

José María López: "Cada vez hay más odio hacia los ciclistas y hablar de ello sin que se malinterprete es complicado"

Con más de un millón de seguidores y retos imposibles a sus espaldas -incluida una vuelta a España en bici de 4.251 kilómetros-, se ha convertido en uno de los referentes del ciclismo en redes. Entre humor, esfuerzo, madrugones, montañas y carreteras infinitas, ha construido una comunidad que ve en él algo más que un creador: una inspiración diaria

José María López.

José María López. / L. O.

Miriam Alegría

Miriam Alegría

¿Quién es José María López cuando se baja de la bicicleta y apaga la cámara?

Cuando me bajo de la bici soy una persona como cualquier otra: con mi trabajo fuera de las redes, con mi familia y una vida muy normal. A veces parece que estamos todo el día pedaleando o viajando, pero detrás hay una rutina muy sencilla.

Cuentas con más de un millón de seguidores. ¿En qué momento sentiste que tu pasión por el ciclismo podía convertirse también en tu trabajo?

Nunca imaginé que esto podría ser un trabajo. Empecé por hobby: me gustaban la tecnología, el deporte y editar vídeos. Cuando algunos empezaron a hacerse virales, llegó la primera marca que me ofreció un producto a cambio de aparecer en mis vídeos. Pasé años haciendo colaboraciones gratis hasta que un día, tras una discusión en casa, mi mujer me dijo: «Si vas a sacrificar tiempo con la familia, que sea por algo que te aporte». Ahí entendí que debía profesionalizarlo.

¿Recuerdas el primer vídeo que te hizo pensar: «Esto va en serio»?

Recuerdo varios de mis primeros virales, pero entonces no lo vi como algo serio. Mucha gente piensa que un vídeo viral te permite vivir de las redes, pero no es así. Hace falta constancia, estrategia y, sobre todo, tiempo.

Tus vídeos mezclan humor, emoción y deporte. ¿Dónde está el equilibrio entre entretener y respetar el esfuerzo ciclista?

Es difícil. Intento mostrar el día a día de un aficionado que nunca ha sido profesional: momentos de humor, momentos duros, viajes, anécdotas... Pero siempre con respeto. El tema del civismo es delicado: cada vez hay más odio hacia los ciclistas y hablar de ello sin que se malinterprete es complicado.

¿Qué te motiva cada día a seguir creando contenido?

La gente. Cada día recibo mensajes de personas que me cuentan que les motivo, que gracias a mis vídeos han conseguido algo o han retomado el deporte. Eso, para mí, lo es todo.

¿Qué crees que conecta tanto con tu comunidad?

Que me gusta hablar con la gente, escuchar y ayudar. Para mí las redes no son subir un vídeo y desaparecer: es construir una comunidad real, un grupo que comparte algo más que ciclismo.

Has participado en retos increíbles. ¿Cuál ha sido el momento más duro y el más emocionante sobre la bici?

La Cape Epic, en Sudáfrica, cuando caí enfermo, fue uno de los momentos más duros de mi vida deportiva. Pero el reto más grande fue la vuelta a España en bici: 4.251 kilómetros en 29 días. Viví momentos muy buenos y otros muy malos, pero lo hice con un objetivo solidario, y eso lo cambió todo.

¿Alguna vez te has planteado desconectar del todo?

Me gustan mucho las redes; consumo mucho contenido y también disfruto creándolo. Pero sí, a veces echo de menos desconectar durante una temporada.

¿Qué te ha enseñado el ciclismo que aplicas a tu vida diaria?

Para mí el deporte es una herramienta mental. Si tengo ansiedad, salgo a pedalear y vuelvo renovado. Si tengo un problema, corro un rato y ordeno la cabeza. Me ayuda a estar mejor física y mentalmente.

¿Qué tiene la Región de Murcia para ser uno de los mejores lugares de España para rodar?

Tiene de todo: playas, montañas, desierto, valles, naturaleza... Pero lo mejor de todo es el clima y la gente. Eso marca la diferencia.

Tres destinos murcianos imprescindibles para descubrir en bici.

La costa entre Puerto de Mazarrón y Águilas, especialmente Puntas de Calnegre, que es un paraíso. Las montañas entre Caravaca y Moratalla. Y toda la vega del Segura, desde Calasparra hasta Beniel, que es preciosa.

¿Qué falta por mejorar en seguridad vial y respeto al ciclista?

Faltan recursos para solucionar rápidamente puntos peligrosos, pero lo más importante es la concienciación. Vamos con prisa, con el móvil en la mano, y olvidamos que un despiste puede costar una vida.

¿Has sentido presión por mantener el ritmo o reinventarte?

Sí. Igual que las personas evolucionan, el contenido también. No puedes quedarte haciendo lo mismo. Si veo mis vídeos de hace dos o tres años, no tienen nada que ver con los de ahora. Y sí, esa presión de publicar constantemente existe.

¿El mensaje o encuentro más especial con un seguidor?

Un chico de Extremadura vino a verme durante una ruta. Después cenamos juntos y me contó su historia: había nacido sin orejas, sufrió bullying desde pequeño y estaba en pleno proceso de reconstrucción. Me dijo que, justo antes de entrar a quirófano, sus últimos minutos despierto los pasó viendo mis vídeos para relajarse. Estuvo 24 horas en quirófano. Nunca olvidaré ese momento.

Si pudieras salir a rodar con cualquier ciclista del mundo, ¿con quién sería?

Con mi hija. Estoy deseando que crezca un poco más para poder compartir aventuras con ella... Si ella quiere, claro.

¿Qué no veríamos nunca en tu perfil, aunque diera millones de visualizaciones?

Contenido de la vida privada —mía o de otros—. Tengo vídeos que serían virales, pero hay límites que no quiero pasar. El respeto está por encima de las visitas.

Y si mañana se apagan las redes, ¿seguirías pedaleando igual?

Seguramente sí. Y también seguiría ligado al deporte y al marketing de alguna forma. Son dos mundos que me apasionan y en los que he aprendido muchísimo. Estoy seguro de que mi futuro irá por ahí.

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