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Entrevista | Adrià Arbona Teclados y voz de Papa Topo

"Vivimos un momento bastante apocalíptico, y eso puede generar una rendición ante ese horizonte tenebroso"

La banda mallorquina ha regresado con ‘Presto y con toda la fuerza’, un disco que debe su nombre a Haydn y en el que, sin renunciar a la fantasía de siempre, muestran un carácter político y de compromiso social mucho más marcado

La banda Papa Topo.

La banda Papa Topo. / L. O.

Papa Topo regresó con su segundo álbum, Presto y con toda la fuerza, su obra más ambiciosa y compleja hasta la fecha. Pese a mantenerse fieles a su pop exagerado, melódico y pegajoso, han publicado un disco existencialista, invadido por la soledad, el desasosiego y la rabia que provoca la sociedad contemporánea.

Adrià Arbona, cantante y compositor del grupo, se ha dedicado a componer, arreglar y producir esta colección de canciones durante casi tres años. En esta etapa, sin renunciar a la fantasía que siempre ha caracterizado a Papa Topo, el carácter político y el compromiso social suponen el acento más destacado.

Además, en su estrecha relación de amistad con el cineasta Marc Ferrer, ha desarrollado proyectos que le han servido para intentar neutralizar una crisis compositiva de la que él habla en esta entrevista, entre otros temas. Les acompañan los murcianos Perdón.

Papa Topo + Mireya, Caray!

Fecha: Hoy, 20.30 horas.

Lugar: Cooperativa Ítaca, Murcia.

Precio: 15 euros.

El título del disco, Presto y con toda la fuerza, sugiere dinamismo y energía.

Es un disco muy violento y muy combativo, tanto en lo lírico como en lo musical, en el que yo he volcado toda mi rabia y mi desesperación, la que me produce el vivir en una sociedad machista y capitalista en la que uno se siente a veces como un gusano aplastado, y eso se transmite tanto en las letras como en lo sonoro del disco. Este título, que proviene de una obra de Haydn llamada Las siete palabras de Cristo en la cruz, me parecía que iba perfecto para el espíritu del disco.

En tiempos convulsos hay quien hace música para evadirse. ¿Este disco alza la voz? ¿De qué va el álbum?

Siento que en momentos convulsos como los que estamos viviendo ahora, tanto a nivel político como social, mucha gente busca evadirse zambulléndose en redes sociales, irse de fiesta, concibiendo cuerpos, etc. De hecho de eso va el disco . Y en lo musical he intentado hacer dos cosas: por un lado hacer una música divertida, accesible y pop, como siempre hemos hecho, pero por otro lado también que tenga una lectura política y profunda de lo que es vivir en la sociedad en la que estamos viviendo ahora mismo con el auge de la extrema derecha y el adormecimiento de la gente frente a ese peligro que nos acecha. Ese contraste entre lo banal y lo profundo era algo que ya veníamos haciendo Papa Topo de una manera más sutil, pero en este caso ha sido una cosa muy deliberada; buscamos hacer una música muy compleja, pero a la vez muy divertida. Y con las letras, lo mismo tiene un mensaje profundo detrás, pero están escritas de forma humorística, y valen para la evasión, pero también la reflexión y la lucha.

¿El disco nace de la búsqueda de una identidad? ¿Cuál sería la palabra que os define como banda?

Desde que empezamos Papa Topo, la gente nos decía que éramos un grupo ecléctico, que no había un hilo que uniera las canciones, que no éramos un grupo comprometido con ningún género. Eso me producía quebraderos de cabeza y me hacía sentir como que no era capaz de hacer una cosa unitaria, pero en estos años he abrazado esta idea del eclecticismo extremo. Y en este disco no solo contrastan las canciones entre ellas, sino que hay partes que pueden combinar música barroca con tecno ravero, y diría que eso es lo que ahora nos define a nivel sonoro. Somos un grupo que mezcla muchas cosas, y usamos los géneros como colores de una paleta, con fines expresivos. Siento que este eclecticismo viene de la cultura de Internet con la que yo crecí. Cuando empecé a consumir música más en serio fue descargándomela de Internet, y esto es lo que me ha hecho más abierto a todo tipo de géneros musicales. Esto se aprecia en mucha música millennial, de mi generación.

El sonido de Papa Topo ha mezclado elementos pop, queer, barrocos y, a veces, infantiles. ¿Qué nuevas influencias o referencias musicales, cinematográficas o culturales han sido clave para moldear este álbum?

En nuestra música hay una lista bastante interminable de referencias culturales, tanto música como libros o películas que consumimos, y en este disco hay muchísimos. Uno de los más evidentes ha sido el descubrimiento de Álvaro Retama, un autor de principios del siglo XX que escribió durante la dictadura de Primo de Rivera, y escribía novelitas así picantes, muchas de ellas de contenido homoerótico, muy humorísticas, escritas con bastante doble sentido y picardía; también era escritor de cuplés y escribía muchas letras bastante políticas, pero a la vez sarcásticas y provocadoras para su época, y la verdad es que esto me inspiro bastante respecto al tono de algunas canciones; también una autora más seria, Remedios Zafra, que estuve leyendo, y escribió sobre la precariedad en el mundo creativo y el mundo académico, y me marcó bastante leer sus libros.

La canción Por España fue un poco el inicio de todo este camino. ¿De qué manera conecta con Presto y con toda la fuerza?

Es una de las canciones que he escrito de las que estoy más orgulloso. Fue un punto de inflexión bastante importante en nuestra carrera, porque fue la primera vez que me atreví a hablar de temas que antes quizás me daban más pudor. Habla abiertamente del auge de la extrema derecha en España y de la gente nostálgica del franquismo, y de cómo se usa España como símbolo de opresión muchas veces, cuando debería ser todo lo contrario. Esa canción abrió la puerta a lo que ha sido este disco finalmente, a hacer una música más comprometida y hablar de temas más serios, aunque sin perder el humor y el espíritu pop, porque sentía una necesidad muy fuerte de hablar de ese tema por que no me parecía bien quedarme callado ante lo que para mi está siendo una gran tragedia, el ver cómo ideas que parecían ya extinguidas en nuestro país reviven, y no me apetecía seguir cantando de cosas más banales. Ya llegará el momento en que vuelva a cantar de tonterías, pero ahora mismo sentía que tenía que usar mi voz para protestar contra este mundo en el que estamos viviendo, que me oprime y me hace sentir bastante mal.

Si tuvieras que resumir en una frase la idea o el concepto principal que recorre Presto y con toda la fuerza, ¿cuál sería?

Diría que este disco es un grito de rabia, y que el tema del que habla, que es transversal a todas las canciones, es el de la soledad en el mundo contemporáneo.

Vuestra música y vuestra estética han tenido un componente muy visiblemente LGTBI. ¿Consideráis que vuestra música tiene una misión o responsabilidad dentro del activismo queer o es simplemente un reflejo natural de vuestra realidad?

No sé si diría que tengamos una visión concreta, pero sí que he estado pensando durante la composición de este disco que, siendo como es tan costoso a nivel económico y de esfuerzo el hacer un disco, hacer música en general, hacer arte, me parece un despilfarro de energías y medios inútil el hacer música de tonterías. Siento que, al menos en mi caso, que tengo recursos muy limitados y tengo que ver en qué invierto esos recursos, yo prefiero invertirlos en hacer música que hable sobre lo que yo pienso, lo que yo creo, y que de alguna manera sí luche a favor de lo que yo creo debería ser el mundo. Evidentemente sí, la lucha LGTBI es una parte muy importante de mi pensamiento, de mis ideas, porque yo he sido víctima de acoso escolar desde muy pequeño evidentemente por temas de homofobia, pero no solo, también por muchos otros motivos, y sí creo que es una de las luchas que recorren muchas de nuestras canciones, pero no me gusta centrarme solo en eso, sino que también creo que en el disco hay bastante crítica a temas de clase y otras movidas que también me parecen importantes.

¿Qué mensaje mandarías hoy?

Siento que estamos ahora viviendo un momento bastante apocalíptico, un poco la muerte del mundo tal y como lo conocíamos, y eso creo que puede generar mucho desasosiego y, por otro lado, una rendición ante ese horizonte tenebroso. Mucha gente lo ve como una causa perdida. Yo lo que creo que tenemos que hacer, aunque pueda sonar un poco panfletario, es todos usar nuestras plataformas, nuestra voz –en mi caso la música, pero cada uno tiene su manera de comunicarse con el mundo– y usar esta voz para luchar contra contra el fascismo y evitar que caigamos otra vez en donde estábamos en los años treinta.

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