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Entrevista | Rosa Ribas Escritora

"Es emocionante que hayan visto cuál es mi propósito y muy halagador que lo reconozcan"

La autora catalana, que hoy recibe el Premio Cartagena Negra, se refiere al de la ciudad portuaria como un festival muy querido y reivindica el género ante la condescendencia y el clasismo de los críticos

La escritora Rosa Ribas, que hoy recibe el Premio Cartagena Negra.

La escritora Rosa Ribas, que hoy recibe el Premio Cartagena Negra. / Andreu Dalmau / EFE

Asier Ganuza

Asier Ganuza

Rosa Ribas llegó a primera hora de la tarde de ayer a la ciudad portuaria y, poco después de aterrizar, atendió a La Opinión. Será –cree– su tercera vez en Cartagena Negra –«estuve al principio y hace dos o tres años»–, pero esta es todavía, si cabe, más especial, pues esta tarde recibe, a partir de las 19.15 horas en el Luzzy, el premio de unas jornadas de las que habla con cariño, igual que cuando se le pregunta por el género que tanto le ha dado y al que ella tanto ha dado (de ahí el galardón).

¿Cómo valora este reconocimiento, el Premio Cartagena Negra? No es un premio cualquiera, además, es a toda una carrera (con lo que ello significa).

Pues, para empezar, me siento muy ilusionada y muy honrada. La verdad es que, cuando me lo dijeron, no me lo podía creer. Porque hablamos de un festival importante, y que piensen en ti para este premio es algo... maravilloso. Además, me hizo sentir como: «¡Guau! ¡Tengo una trayectoria!» [Risas]. Quiero decir: tu vas haciendo, escribiendo y publicando tus libros, pero no eres muy consciente del camino andado; sin embargo, ellos se han fijado en ti durante todo este tiempo, han visto el proyecto que tenían entre manos y te lo han reconocido, y eso te hace a ti también darte cuenta de esa carrera que has ido desarrollando. Así que sí, un premio así es algo muy gratificante, y más todavía si viene de un festival al que quiero tanto.

Decía Francisco Marín en la presentación del premio que con sus libros le dio al género negro «una nueva dimensión», ¿qué l e parecen sus palabras?

Una alegría. Es muy halagador y emocionante, sobre todo porque han visto cuál es mi propósito, o mi objetivo, que no es otro que escribir el género de una manera propia, personal, darle mi visión o mi mirada, mejor dicho. Porque lo que caracteriza a un escritor es su forma de contar, de ver, así que el que te lo reconozcan de esta manera es realmente agradable.

¿Cómo ve el género en la actualidad? Parece que el noir está más en boga que nunca...

Yo creo que vivimos un momento de muy buena salud y, también, de reconocimiento. O sea: hay una gran producción, por un lado, pero también hay cada vez más calidad, y eso ayuda a que se nos tome más en serio. Porque durante mucho tiempo otros autores se han referido a la novela negra como con cierta condescendencia, como tratándolo de ‘género menor’, y ahora lo que vemos es que estamos ante una literatura de prestigio y que ha ganado mucha fuerza en los últimos años por el buen hacer de sus escritores.

Se lo preguntaba, sobre todo, porque este martes ejercerá también como madrina de otro premio: el ‘Icue Negro’, al mejor debut dentro del género. Después de un tiempo en el que, efectivamente, el género negro parecía un tanto denostado por algunos grandes literatos, ¿vivimos quizá uno de los mejores momentos del noir en nuestro país?

Posiblemente. Piénsalo: cada vez hay más festivales que ofrecen premios a autores nóveles –o debutantes en el género, porque no todos son necesariamente jóvenes–, con lo que hay toda una ‘generación’ que se está atreviendo con el noir porque encuentran en él las herramientas que necesitan para contar sus historias, un terreno en el que desenvolverse con comodidad. Y eso también habla de la buena salud de la novela negra: que estas jornadas encuentren cada año cuatro buenos libros para optar a este galardón significa que hay mucha gente cultivando el noir, trabajándolo y siguiéndolo. Además, creo que es bueno que surjan nuevas voces, que aparezcan autores que nos ofrezcan nuevos acentos, que vengan de entornos diferentes, de lecturas diferentes, que presenten otros temas... Si echamos la vista atrás, ahora el género está más prestigiado y consolidado que nunca. Ahora, todavía quedan unos cuantos con miradas retrógradas e incluso clasistas que se niegan a reconocernos; no se dan cuenta de que lo que hay son buenas y malas obras, que el género es simplemente un instrumento. ¡Basta ya de pedanterías!

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