Concierto
Varry Brava: "Ni en el norte son más fríos ni para hacer bien el amor hay que venir al sur"
El trío oriolano trae hoy por fin a Murcia su gira de presentación de ‘Sharipop’ (2024)

Aarön Sáez, Óscar Ferrer y Vicente Illescas / L.O.
La gira de salas de Varry Brava va tocando a su fin. El trío oriolano regresaba en octubre con un sexto largo, cuyo hedonismo y buena vibra se respiran desde el mismo título: Sharipop (2024). Bajo la producción de Tato Latorre, que trabajó con ellos en Arriva (2014), no solo está basado en el dance, sino también en el pop más guitarrero o la rumba incluso, y ha contado con grandes voces femeninas, como las de Suu, Javiera Mena, María de Juan, Bely Basarte o la de la mítica voz de los noventa KU Minerva.
La gira, que incluye noches de más de tres horas de fiesta, ha revolucionado las salas con un concepto de show diferente que va mucho más allá de una actuación en directo, y se plasma en minifestivales con invitados. La música es la protagonista, pero en el concierto –quizás el evento más emocionante y divertido que haya aparecido hasta ahora– les acompañan DJ’s y hay sorpresas para todos los asistentes; un espectáculo especial que busca recuperar el espíritu de las fiestas de la ruta del bakalao, parkineo incluido, en el que bailarás y te divertirás a lo grande.
Triunfantes y dinámicos, Los ‘Varrys’ (Aarön Sáez, Óscar Ferrer y Vicente Illescas) están aterrizando en el radar de todos los entusiastas de la música. Se siente como genuino momento «yo estuve allí» destinado a la grandeza.
¿Cómo habéis vivido los ‘Varrys’ este último año?
Óscar Ferrer: Con la ilusión de terminar y sacar nuestro sexto disco. No ha sido un año fácil. Compaginar vida personal, conciertos cada fin de semana y estar al tanto de todo el trabajo de un disco no es fácil. Teníamos ganas de meternos en ese mundo después de cuatro años sacando temas sueltos, y el aprendizaje, de nuevo, ha sido enorme. Era necesario meternos en este proceso para medirnos y saber mejor dónde estamos artísticamente.
¿Sharipop es un punto de inflexión en la carrera de Varry Brava? ¿Ha sido el proceso lo que diferencia este disco de otros anteriores?
Aarön Sáez: No lo sé, creo que es ahora cuando más estamos pensando en el sitio que estamos. Yo lo siento más bien como un cierre de ciclo, como una muestra de lo que ha sido Varry Brava hasta ahora, una depuración del estilo de algún modo, y que es ahora cuando nos toca mirar hacia adelante y ver qué sentimos y lo que nos apetece buscar.
Es ahora cuando nos toca mirar hacia adelante y ver qué sentimos y lo que nos apetece buscar
Habiendo estado de tour y con otros proyectos a la vez, ¿cuándo sentisteis que era momento de lanzar otro álbum?
Vicente Illescas: Era un deseo que anhelábamos desde hace tiempo. Una vez se asomó la normalidad a nuestras vidas después de la etapa covid y tras el impacto de Raffaella y una gira de más de 2 años, sentíamos que no podíamos demorarlo más, y las sesiones de maquetación de nuevas ideas comenzaron el verano de 2023. En cuestión de meses lo teníamos todo grabado.
Siendo tres cabezas pensantes en el proyecto, ¿cuál es vuestro proceso de creación?
O. F.: Hablamos mucho para saber dónde estamos a nivel individual y dónde estamos conectados como banda. Hablamos mucho para visualizarnos en el futuro con todo lo que somos y todo lo que escuchamos y vemos. Buscamos en nuestra relación de colegas de instituto para dar nuestra más sincera actitud irreverente, y a partir de ahí nos vamos una semana a una casa en la playa y escuchamos música y flipamos con esto y con lo otro y todo comienza a fluir.
¿Cómo definís el nuevo enfoque de Varry Brava en la producción y el sonido? ¿Influyó alguna situación personal en la construcción de este álbum? ¿De dónde parte el concepto del disco?
A. S.: Queríamos volver a algo un poco más orgánico. La búsqueda tenía que ver con sentir que andábamos de nuevo con un concepto más cercano al sonido de banda que con la mirada que veníamos dando en los últimos años, tal vez más sintética, más moderna también, pero en la que a veces no terminábamos de sentirnos del todo reflejados. Son momentos, son ideas y la mayor parte de las veces ni siquiera son ciertas, son solo sensaciones por las que te dejas arrastrar.
Sharipop ha contado con voces femeninas como las de Suu, Javiera Mena, María de Juan, Bely Basarte o KU Minerva. ¿Cómo fue lo de invitar a voces diferentes a cantar con vosotros?
V. I.: Pues un gustazo enorme. Gracias a Tato, que sugirió en todo momento tras darnos cuenta de que queríamos la presencia otras voces porque sentíamos que las canciones podían subir de nivel. La verdad es que fue un acierto en todas y cada una de ellas. El hecho de que todas las colaboraciones fueran femeninas no fue nada premeditado, y, una vez terminamos el disco, nos dimos cuenta de lo valientes que han sido prestando su arte a nuestras canciones.
Parece que el título de Sharirop se ha convertido en sinónimo de buen rollo. ¿Cómo salió ese título? ¿Qué significa para vosotros ese término que habéis acuñado?
O. F.: Salió en un momento de superbuen rollo componiendo en una de las casas que alquilamos para hacer canciones. Era un tarareo que finalmente dejamos como nombre de canción, y que luego se convirtió en nombre de disco. Es la semilla de una canción cómica, auténtica y desprejuiciada. La disfrutamos mucho en directo. Cuando un garito, una persona o una situación tiene sharirop, tiene duende, tiene mojo, engancha y sienta bien.
¿Por qué dedicarle un disco conceptual al baile? ¿Cómo se os ocurrió el concepto de la gira de salas, de microfestival? ¿Varryvisión dio pie a Sharipop?
A. S.: Todo el mundo nos decía que no hiciéramos gira de salas, así que decidimos hacerla, porque somos así de contestones en general con la vida, y, una vez decidido, quisimos apostar por ofrecer algo más, una sesión de música de cuatro horas, con concierto, DJ’s, fiestas, acciones, que pasaran cientos de cosas y que la fiesta no parara.
¿Habéis experimentado alguna regresión a vuestra adolescencia, a la pista de la Central? ¿Cómo recordáis aquellos años destroyer?
V. I.: ¡Nos pilló un poco críos! Sabíamos, o al menos, intuíamos lo que pasaba, pues tenemos familiares que vivieron la época. En mi caso tengo el recuerdo de cintas de cassette del Máquina Total, Blanco y Negro Mix, etc., y flipar con lo que sonaba. Me chocaba mucho que todo fuera producto nacional. Y por cosas del destino, nuestro productor de Sharipop estuvo currando en la mezcla de esos temas de entonces. Se cerró el círculo, y de qué manera.
Sharipop ha pasado ya por varias ciudades. ¿Dónde se baila más y mejor? ¿Sois más de bailar pegados o sueltos?
O. F.: Se baila en todas las ciudades, ni en el norte son más fríos ni para hacer bien el amor hay que venir al sur. Nuestro público da más que nosotros en cada concierto, y son la envidia del resto. Somos de bailar pegados y sueltos.
¿Habéis preparado outfit nuevo para esta ocasión? ¿Podéis dar detalles?
A. S.: Esta vez apostamos por la sencillez, que, viniendo de nosotros, siempre es algo extraño. Hemos elegido llevar siempre cuatro colores que han ido cambiando dependiendo de la ciudad que visitáramos, y así también teníamos algo de libertad a la hora de elegir los modelitos. Ha estado menos cerrado que otras veces, más abierto a lo que pasara cada día o que nos compráramos algo nuevo.
Ya está terminando esta gira. ¿La vais a prolongar, os preparáis ahora para festivales?
V. I.: El 31 de enero terminamos la gira en Madrid. Ha sido una experiencia única y reveladora, después de 5 años sin hacer salas. La idea es parar un poco y sentarnos: qué es lo que viene y cómo lo vamos a encarar. Lo que es seguro es que habrá festivales. Allá donde quieran Varry, tendrán Varry.
Lo que es seguro es que habrá festivales. Allá donde quieran Varry, tendrán Varry.
Hicisteis un alto en el camino para un concierto sinfónico en el gran Teatro de Orihuela. ¿Fue muy costosa la elaboración? ¿El primero de muchos?
O. F.: Fue un grandísimo trabajo y una gran idea de la Orquesta Sinfónica de Orihuela. Más de cincuenta músicos tocando detrás de nosotros en un teatro con Atanasio Die Marín; precioso, lleno hasta la bandera. Una noche única y muy especial para nosotros. No hay intención de hacer gira en este formato, pero no nos cerramos a repetir en alguna ciudad si hubiera mucho interés. Fue muy bonito y no nos importaría en absoluto.
Supongo que os dejaréis ver por el Benidorm Fest.
A. S.: Yo este año no puedo, porque estoy entre semana en Angouleme tocando con Carey, y el sábado en Madrid pinchando con Neoverbeneo, pero mis compis Oscar y Vicen sí que andarán por allí en la final.
En cada fecha estáis invitando a amigos para que se suban a cantar con vosotros. En Alicante fueron Nebulossa, y para Madrid, Alberto Jiménez. ¿A quién invitáis en Murcia? ¿Será Kuve una de ellos?
V. I.: Pues me encantaría decirte algo, pero la idea es que sea sorpresa. Estamos afinando esto porque precisamente en Murcia admiramos a un montón de amigos artistas, entre ellos Kuve, ¡que aprovecho para desearle toda la suerte del mundo para este Benidorm Fest que arranca en breve!
- Uno de los barrios más históricos de Murcia se convierte en un escenario medieval desde este viernes: 'Asados, arlequines y música en directo
- Un incendio en un ático de San Antón, en Murcia, se salda con un fallecido
- La Comunidad declarará Bien de Interés Cultural el yacimiento paleontológico del Río Argos en Caravaca
- En directo: FC Cartagena-Teruel
- Investigan las muertes de dos hombres cuyos cadáveres son hallados con minutos de diferencia en Murcia
- Dormir frente al mar, disfrutar de la naturaleza y terminar el día en Cartagena: así es la escapada a TAIGA Costa Cálida
- Un proyecto europeo de 4,5 millones impulsa la recuperación de la Sierra Minera
- Relevo en el trono del azahar: Ángela Muñoz y Leonor Antón ya son Reinas de la Huerta de Murcia