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Galería Regional | Cuadros para una exposición

Esteban Campuzano: la verdad sin artificios

Hay una verdad a la que solo puede acercarnos, plena de sentimiento y emoción, la pintura con mayúscula, el arte sin falsedad ni artificio, con la carga de literatura justa para no resultar falso ni pretencioso

Cuadro de Esteban Campuzano. Pareja Huyendo.

Cuadro de Esteban Campuzano. Pareja Huyendo.

Pedro Manzano

Pedro Manzano

Puede que los soles –esos lejanos astros que iluminan a diario nuestras vidas y siempre creímos que recorrían caminos inmutables– estén, en estos tiempos tan extraños y confusos, reconfigurándose, alineándose en nuevas e indeterminadas órbitas y elípticas, con consecuencias desastrosas para los que, cómodamente, creíamos observar el mundo desde una confortable posición de privilegio. Pero acaso sea esa una cuestión que trascienda nuestra limitada capacidad de comprensión y solo nos quede resignarnos, buscar refugio, escapar y huir.

Fijémonos atentamente en esta PAREJA HUYENDO que parece haber asumido su destino, aunque no logren descifrar la causa que ha podido provocar la nueva situación en que se hallan. Se nos hace difícil determinar la etnia de las figuras protagonistas del cuadro, la vinculación a un territorio concreto o las creencias que puedan profesar estos dos personajes que el pintor nos muestra en plena huida. No es necesario ver sus rostros para saber que huyen aterrados, cargados con sus escasas pertenencias, en un intento de salvar al hijo que uno de los sujetos representados carga sobre sus hombros. Quizá no haya de qué preocuparse, pues tal y como formularan, hace ya algún tiempo, los especialistas en bioart, Ionat Zurr y Oron Catts, en su ensayo ¿Utopía sin víctimas o hipocresía sin víctimas? conviene distanciarse de la vida para poder explotarla sin muchas consideraciones, pues cuanto más lejos esté uno de su víctima, más fácil es creer que no hay víctima alguna.

PAREJA HUYENDO. Una premonición. Esteban Campuzano pintó la escena, representada en el cuadro, en 2017, cuando nada parecía prever que los soles fueran a mutar el lugar habitual por el que solían aparecer en el horizonte, perturbando nuestras despreocupadas percepciones de que todo parecía marchar bien en nuestro organizado mundo. Seguridades y certezas: difícil cuestión.

Sí, quizá no debamos preocuparnos en exceso, y todo sea una acción artística, un tema, PAREJA HUYENDO, escogido al azar para hacer valer el dominio técnico del artista sobre la materia utilizada, una broma, la representación de una mentira o de una no verdad, todo con el fin de demostrar la capacidad del pintor de crearnos cierta sensación de duda y desasosiego a partir de una ¿simple? pintura. Un juego de ambigüedades; es sabido que al poder le resultan siempre más convenientes los que no logran distinguir la mentira y la verdad, lo real de lo ilusorio, que los incondicionales y dogmáticos.

Pero sí, hay una verdad, Campuzano la ha creado para nosotros con vibrante pincelada, con una expresividad apabullante, hay una pareja huyendo aterrada. Una verdad a la que solo puede acercarnos, plena de sentimiento y emoción, la pintura con mayúscula, el arte sin falsedad ni artificio, con la carga de literatura justa para no resultar falso ni pretencioso, un arte verdadero creado para hacernos partícipes y empáticos con la realidad por muy dura que esta se presente. Un cuadro que parece reivindicar una de las funciones principales del arte: su papel como elemento de transmisión de valores, no solo estéticos, también sociales, culturales, éticos… una manera de sentir y vivir en conexión con los otros, con el otro, con lo otro…

O puede que el pintor haya decidido enfrentarnos a un anticipo, una preparación a los tiempos por venir. Seguramente no contaban Ionat Zurr y Oron Catts, cuando plantearon sus propuestas de arte biológico –que fácilmente podrían haber culminado con un injerto en nuestra memoria–, con el poder de una simple antigualla procedimental, como es la pintura, para ayudarnos a reconsiderar el lugar que, como individuos, nos corresponde ocupar en el mundo.

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