Música

Fernando Gonzalo: "Homenajear a Queen daba vértigo y podíamos hacer el ridículo"

Productor de ‘We love Queen’ La Plaza de Toros de Caravaca de la Cruz se transmutará en una catedral del rock en homenaje y tributo a Queen. Fernando Gonzalo, productor del espectáculo, explica a La Opinión su visión particular de este montaje que hoy recala en la Región

Un momento del show, dirigido por Yllana, que se pondrá en escena en el marco de la Semana de Teatro de Caravaca de la Cruz.

Un momento del show, dirigido por Yllana, que se pondrá en escena en el marco de la Semana de Teatro de Caravaca de la Cruz. / L.O.

Enrique Soler

Enrique Soler

La Semana de Teatro de Caravaca sube el telón con la puesta en escena de We love Queen, un espectáculo musical de energía rebosante que rinde homenaje a la mítica banda liderada por Freddie Mercury. La plaza de toros caravaqueña se convertirá en toda una catedral del rock en homenaje y tributo a su banda favorita, los asistentes participarán en una divertida y original liturgia de exaltación y entusiasmo a la vida y obra de Queen. Además, uno de los asistentes será invitado a subir al escenario para completar y dar sentido a la ceremonia. Una espectacular puesta en escena con músicos en directo, bailarines, actores y cantantes multiplicado por el sentido del espectáculo de Yllana, se juntan para crear un show cargado de buena música y energía, y que pretende emocionar y divertir de principio a fin.

Fernando Gonzalo, productor del espectáculo, cuenta a La Opinión su visión particular de este montaje que ha atraído a miles de espectadores desde su estreno.

¿Cómo surge montar este musical, dedicado a una banda icónica como es Queen?

Ha sido un proyecto muy pensado y estudiado. Teníamos mucho miedo, porque intentar homenajear a una banda como Queen y a una voz como la de Freddie Mercury era algo que da mucho vértigo y miedo, porque lo más fácil es que te comparen; y la comparación con una persona de tal magnitud nos daba mucho miedo, porque realmente podíamos hacer el ridículo. Al final después de mucho valorar, y de intentar dar la vuelta al espectáculo, decidimos darle la dirección a Yllana y buscar un espectáculo que no perdiera la esencia de Queen: ese tempo, las letras, a la vez que conjugar el humor y que fuera un show muy participativo para todo el público. Así salió la idea y el proyecto.

Para un productor, ¿qué características tiene que tener un espectáculo para poder producirlo?

En el mundo en el que vivimos, siempre repito una frase: «Cada vez entiendo menos el negocio». Estamos en un momento que es difícil saber lo que funciona o lo que no, así como el gusto de las nuevas tendencias, en un mundo muy digital donde la Inteligencia a Artificial hace cosas que se nos escapan. En el caso de We love Queen fue un impulso: sabíamos que iba a salir la película, porque este espectáculo lleva ya en gira casi cinco años. Sabíamos que la película podía funcionar y fue el momento de sacar este espectáculo. Se ha convertido en el musical que más ha girado por toda España y que más éxitos está cosechando.

¿Cómo fue darle la dirección a Yllana, que también ha dirigido otros musicales de gran éxito?

Fue complicado, porque Yllana tiene que tener la idea muy clara de lo contrario no se suelen meter. Me reuní varias veces con Marco Ottone, llegamos a crear esa sinergia de complicidad, donde tenía la premisa de hacer algo divertido, donde el público participe; y, lo más importante, era que no hubiera comparaciones con la figura de Freddy. Al final lo tuvo claro y empezó el proceso creativo, donde nos inventamos esa catedral del rock, que supone una escenografía y puesta en escena impresionante con monjes con palo de santo dándote la bienvenida. Al final nadie imagina que el espíritu de Freddy se va a meter en una persona del público. Fue crear una locura que nos hiciera diferentes y que todo el mundo saliera diciendo: «Me he divertido y volvería a ir». Pero que nadie saliera haciendo comparaciones. Hoy recogemos el fruto de todo aquel proceso : después de casi cinco años seguimos teniendo mucho éxito.

Otro reto fue buscar una voz que se asemejase a la de Mercury...

Hicimos una audición con más de 20 voces, era muy complicado el conseguir lo que buscábamos. Teníamos gente que cantaba muy bien, pero luego había fallos en la interpretación. Encontramos un primer actor que hizo el inicio de la gira, pero tuvo problemas con las cuerdas vocales. Al final esto no es concierto: estar todos los días cantando era muy complicado. Después encontramos a Manuel Bartoll, que nos enamoró desde el primer momento.

Mucha gente encima del escenario, algo que en nuestros días es más complicado de ver de gira, sobre todo para un productor.

Estamos en un momento muy complejo, la situación económica es complicada con los gastos de transporte, montaje y actores. Al final todo ese encarecimiento de los precios también repercute en el precio de la entrada. Al final hay muchas compañías que se ven obligadas a realizar formatos mucho más pequeños. Siempre les digo a todos los programadores que cuiden bien la programación y que comuniquen que tipo de espéctalos han contratado. Cuando hablamos de We love Queen, hablamos de un musical que ha girado por los mejores auditorios y teatros de España.

¿Y lo siguiente?

A raíz de esta amistad que ha surgido por Yllana, los mejores de España, de cara a 2025, vamos a sacar un espectáculo que se llama We love disco. Nos hemos dado cuenta de que la música de los 90 está pegando con mucha fuerza.