Murcian@s de dinamita

Emilio Chicheri : "Creador del rock murciano"

"Chicheri pensó en el rock madrileño, en el andaluz… Si ellos tienen el suyo, ¿por qué no podemos tener el nuestro, del Mar Menor hasta Yecla o Puerto Lumbreras?"

Emilio Chicheri

Emilio Chicheri / Ana Martín

Pascual Vera

Pascual Vera

A Emilio Chicheri la música le enseñó el valor de la camaradería, la amistad, la lealtad, la solidaridad, el humor, las bromas…

Cuando Emilio eligió la senda de la música para dedicarse a ella profesionalmente, no lo sabía. De haberlo sabido, habría optado por ese camino. Pero, a pesar de no saberlo, eligió dedicarse a ello, y eso es algo que habla a su favor.

Hoy, cuando han pasado 53 años desde que hacía sus pinitos con el grupo Accésit, de Lorca, su primer grupo importante, lo tiene claro: no podría haber optado por otro tipo de vida.

De Accésit a Acequia

Nacido en la pequeña localidad de Gérgal, donde Sergio Leone montaría su paraíso del spaguetti western, el pequeño Emilio Chicheri (aún sin las patillas y el bigote que le harían célebre) cantaba rancheras o entonaba por la Paquera de Jerez: «Mi vida ha sido siempre cantar».

Chicheri había llegado al grupo Accésit siendo un chaval para suplir al vocalista cuando cantaban entre semana y el titular no podía actuar porque trabajaba. Fueron sus padres musicales. Dormían todos juntos en una habitación, aquello «era un cachondeo continuo», rememora. Interpretaban temas de James Brown o Iron Butterfly, precursores del rock duro, como su célebre In-A-Gadda-Da-Vida, que duraba 17 minutos y emocionaba a los amantes del heavy.

Un día, un periodista le preguntó a Emilio qué tipo de música hacían. Chicheri pensó en el rock madrileño, en el andaluz… Si ellos tienen el suyo, ¿por qué no podemos tener el nuestro, del Mar Menor hasta Yecla o Puerto Lumbreras? La respuesta le vino sin pestañear: rock murciano, por supuesto, dijo. Y así quedó. El guitarrista, cantante y compositor principal de la mítica banda Acequia, creador de tantas letras para canciones de aquel rock inolvidable, no solo había compuesto e interpretado sobre los escenarios aquellas letras que hablaban de la Platería, de la Cresta del Gallo, del Yerbero… De lo nuestro. También lo había bautizado.

Los primeros años 80 fueron los mejores. En ese tiempo ganaron, junto a la también mítica Farmacia de Guardia, el primer Murcia Joven, grabaron un sencillo con dos canciones que se convertirían en auténticos himnos: El rock de la Platería y El trotacarreteras. Un centenar de actuaciones en poco más de dos años…

Los Trotacarreteras

Cuando venían Barón Rojo, Leño y otros grupos míticos del rock español los reclamaban junto a ellos, «y a todos les mojábamos la oreja», comenta Chicheri divertido. Eran los tiempos dorados de Acequia.

Quisieron ir a Madrid para probar suerte en la capital, pero no pudo ser. Un ictus dejó importantes secuelas en Emilio, que pudo recuperarse, pero ya no fue nunca lo mismo. Vendrían otros tiempos: Los Bluesfalos, el grupo Emilio Chicheri y los Trotacarreteras, junto a los hermanos Raúl y Jorge García y Germán Ramallo, que era un tributo a sí mismo en un tirabuzón que la música y el destino tejieron en su vida.

Quedarse solo en el paseo del Malecón, quizás bajo los efectos de algo que le puso melancólico, puede ser un momento de inspiración:

Toda la tarde estuve sentado

/ en el Malecón,

sin porros, ni chicas ni nada, corría por mi coco algo

/ de desilusión.

Y es que estaba solo, que no,

/ que no era yo,

nadie se acercaba

y se olía a cerveza.

Ahora, pasear con Emilio por el barrio de San Juan, el suyo y, en cierto modo, el de este cronista, es hacerlo con un icono: «Noto que me quieren, pero también yo los quiero a ellos». La vida es un toma y un daca, le recuerdo con aire filósofico.