La Banda de Jutxa

Alberto Cantúa: "Gracias a la vida"

"Hemos conseguido llegar muy alto sin necesidad de pisar a nadie», asegura el músico, que se siente satisfecho de vivir «rodeado de respeto y admiración por parte de un público formidable"

Alberto Cantúa, guitarrista de la banda Viva Suecia.

Alberto Cantúa, guitarrista de la banda Viva Suecia. / L.O.

Jutxa Ródenas

Jutxa Ródenas

La capacidad de sorprenderme que he experimentado compartiendo mesa y mantel con mi invitado, les aseguro, va me hace prever una tarea compleja si desde hoy no quiero parecer una auténtica fanática. Y es que primero conocí al MÚSICO, así en mayúsculas. Ser guitarrista de Viva Suecia conlleva la responsabilidad de jamás rendirse. Algunas sabemos que esto va más allá de tocar bien un instrumento. Alberto Cantúa ha sobrepasado todas las expectativas que podía imaginar que colmasen a un ser humano.

Aún no han servido el aperitivo, y ha resonado hasta tres veces la palabra «bondad», mientras me cuenta que el único consejo que daría a quien empieza en esto es que se apoye en sus iguales, como él hizo en su día (habla de Second, amigos y compañeros). «Viva Suecia ha conseguido llegar muy alto sin necesidad de pisar o gritar a nadie, metafóricamente hablando», y ya ha logrado que me ponga a sus pies. En pocas ocasiones he presenciado un respeto tan elocuente.

Cantúa nació en Santiago de Compostela, aunque se siente murciano de corazón. Aquí es donde vive, siempre he presenciado tremenda conexión entre mi tierra y la suya... Iván Ferreiro, Julián Hernández, Pablo Novoa o Xoel López sirvan como ejemplo.

Me deleita el músico con un Maellolus de Emilio Moro, mientras me cuenta que la banda ha visitado recientemente la bodega vallisoletana, y tengo claro el cauce de nuestra conversación: la gastronomía. Esta es uno de los pilares fundamentales de la banda, junto a la dedicación, mucho trabajo y grandes dosis de humor.

Nuestra comida de domingo es sencilla y empieza con una marinera en el Café Bar, mientras confiesa que la ensaladilla rusa es su plato favorito, amén del cocido madrileño que prepara su madre, sin ser esta una amante de elaboraciones culinarias. Y como buen conversador, defiende largo y tendido a todas esas mujeres a las que les tocó trabajar dentro y fuera de casa sin ningún atisbo de queja.

Cuando me interesé por sus restaurantes favoritos casi lloro de la risa, apostar a caballo ganador es lo que tiene... El Churra, Alborada, Salzillo, Local de Ensayo, La Mestiza, Cp8, El Camarote, La Bocana o el Almo de Juan Guillamón son los destacados. Ya sabemos, pues, que de tonto no tiene un pelo. Más risas. Debe ser de los comensales que espera para felicitar al chef; el hecho de que los recuerde a todos por su nombre es algo que desprende una calidez extrema.

Ya se ha levantado como cinco veces para saludar a los fans de la banda que pasan por nuestro lado y aprovecho estas líneas para agradecer públicamente su visita al punto de infomacion de la carpa de enfermería que un par de semanas antes estaba instalada en Santo Domingo. Literalmente acababa de bajar del escenario del WarmUp, donde por unanimidad el público dictó una sentencia : Viva Suecia sí son profetas en su tierra tras, dar un concierto histórico en dicho festival.

—¿Eres buen cocinero?

—Para nada. Adoro comer, pero me estresa soberanamente cocinar. Los amantes de la comida tenemos derecho a que no nos guste cocinar, a cambio te ofrezco una vinoteca que poco a poco va tornando a más selecta y, además, voy encantado al Mercado de Verónicas para hacer la compra. Pero que cocinen los que saben y aman hacerlo.

Aunque le cambia la mirada cuando cuenta la manera sana y simple con la que Berta y él se desenvuelven en la cocina de casa.

—¿Con quién compartirías una mesa de domingo y por qué con Bruce Sprinteen?

—Para mí ha sido una catarsis haber asistido recientemente a sus conciertos, ha sido purificador, y por supuesto que compartiría mesa con el Boss. Pero también me encanta hacerlo con los Second, con Uri de Love of Lesbian y Artur, que además regenta el Aürt, un restaurante donde nos sentimos como en casa cuando visitamos Barcelona.

Termina nuestra comida dominical hablando de gratitud : «Estoy tan agradecido con la vida que me ha tocado...Vivo rodeado de respeto y admiración por parte de un público formidable, soy miembro de un equipo de trabajo excepcional, y no puedo más que aprovechar la ocasión para agradecer tanto a mi familia, pareja y compañeros de banda: Rafa, Fernando y Jess. Decirles: gracias. Es la actitud».