Rock Imperium Festival

Judas Priest contra las expectativas

La tercera edición de la gran cita cartagenera con el rock y el metal internacional arranca este miércoles con la alargada sombra de Kiss planeando sobre la Cuesta de El Batel pero con un puñado de bandas encabezadas por los de Rob Halford que pretenden igualar e incluso subir el nivel

Este año serán cuatro jornadas y entre los grupos convocados están Saxon, Accept, Avantasia, Uriah Heep, Warlock, The Darkness y solistas como el legendario Yngwie Malmsteen

Judas Priest son los grandes cabezas de cartel de esta tercera edición del festival cartagenero.

Judas Priest son los grandes cabezas de cartel de esta tercera edición del festival cartagenero. / L. O.

Asier Ganuza

Asier Ganuza

Negarlo es absurdo: el listón está alto. Muy alto, más bien. Kiss lo puso el año pasado en el cielo, ese que la legendaria banda de Gene Simmons y Paul Stanley iluminó con fuegos artificiales durante su despedida en el aquel apoteósico –e histórico– show. Sin embargo, y pese a su todavía corta existencia, pocos dudan de que la tercera edición del Rock Imperium Festival de Cartagena cumplirá con las expectativas incluso de los más exigentes. Esta vez, el gran reclamo es Judas Priest, otra banda gigante, de esas que habita desde hace décadas el Olimpo del heavy metal, y aunque el resto de cabezas de cartel no están, quizá, a la altura de los del pasado verano –Helloween y Deep Purple son palabras mayores–, la promotora al cargo, la murciana Madness Live!, ha compensado con un día extra.

Serán un total de sesenta las bandas que actúen entre miércoles y sábado en la ciudad portuaria, la inmensa mayoría en la explanada de la Cuesta de El Batel, que se ha destapado como un espacio ideal para acoger festivales: hay espacio, hay césped –que ya sabemos lo que ocurre con el polvo de los descampados o las temperaturas que alcanza el asfalto– y, sobre todo, hay sombra, la que producen los árboles y la muralla. Además, el escenario pequeño –en el parking de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial– cuenta con toldo y barras en las que refrescarse el gaznate, lo que, unido a las ventajas ya citadas del doble stage principal, convierten a este ‘RIF’ en una de las citas más cómodas entre las de su clase, lo que no es baladí; y los que hayan estado en festivales forzados y ultramasificados –que tampoco es el caso, pese a que, como mínimo, rozará el sold out– lo sabrán perfectamente.

Por cierto, antes de entrar en detalle con las bandas que pueblan el cartel de este tercer Rock Imperium, merece la pena señala que, por primera vez, la organización ha preparado una programación paralela y gratuita con la que amenizar las mañanas de los festivaleros y, por qué no, involucrar al resto de vecinos de Cartagena. De ahí que ‘solo’ «la inmensa mayoría» de los conciertos tengan lugar en la Cuesta de El Batel. Porque tanto viernes como sábado, a partir de las 12.30 horas, la Plaza del Rey, junto al Arsenal Militar, acogerá a Scarecrow Avenue y Ángel Negro, respectivamente, dos bandas de la Región que ya pasaron por esta cita en las dos anteriores ediciones. Además, Shane Embury, bajista de Napalm Death, presentará en el Museo del Teatro Romano el día 22 –al día siguiente de la actuación de su grupo en el recinto del festival– su libro Life...? And Napalm Death (2022), mientras que en la Fundación Mediterráneo arranca este martes con Heavy metal (Gerald Potterton, 1981) un ciclo de cine gratuito.

El plato fuerte

Pero es obvio que a lo que viene la gente a Cartagena –porque un amplio porcentaje del público asistente procede de otras comunidades, incluso de países del viejo continente y más allá– es a disfrutar de los conciertos. Y va a ser difícil que a nadie se le enfríe el plato principal, porque Judas Priest serán prácticamente quienes inauguren esta tercera edición. El icónico Rob Halford y los suyos saltarán al escenario principal (‘Estrella de Levante Stage’) a eso de las diez de la noche del miércoles, dispuestos a presentar ante los miles de metaleros allí congregados –se espera que en trono a 20.000 por día– su último disco, el muy reciente Invincible shield (2024), decimoniveno de la banda de Birmingham. No obstante, y pese a la buena crítica recogida por el veterano sexteto –capital en la consolidación del heavy metal durante la década de los setenta y los años ochenta–, son muchos los que esperan con ansias los primeros acordes de himnos intemporales como Breaking the law y Painkiller, a los que el grupo debe gran parte de su leyenda.

Y otra banda británica legendaria –aunque, estos, de Londres y anclados más en el viejo hard rock– son Uriah Heep, grupo de culto al que se responsabiliza de ser uno de los impulsores del progresivo en los setenta. Cierto es que solo el guitarrista Mick Box se mantiene de la formación original, aunque el teclista Phil Lanzon y el vocalista Bernie Shaw ya forman parte, después de casi cuarenta años, de la formación más longeva de la banda, y también ellos estarán el miércoles desde las seis en el escenario principal. Actuarán después de Blackbriar, que abrirán fuego a las dos de la tarde, y del chileno Ronnie Romero, que ya pasó hace un año por la Cuesta de El Batel con Elegant Weapons, supergrupo que lidera, precisamente, junto a Richie Faulkner, de Judas Priest. Debieron quedar satisfechos con lo que vieron en la ciudad portuaria...

Será una jornada, la del miércoles, que no contará todavía con el tercer escenario, pero merece la pena atender a las cuatro bandas que pasarán por el ‘Cartagena Stage’, junto al principal (de hecho, forman parte de la misma estructura). Hablamos de los fineses Turmion Kätilöt, de los suecos Eclipse, de los estadounidenses Extreme y de los alemanes In Extremo; o, lo que es lo mismo, de black metal industrial, AOR, hard rock y folk metal . Vamos, que en este Rock Imperium hay propuestas para todos los gustos.

Tres días más

Esta tónica de variedad se repetirá en las tres jornadas restantes, que incluirán ya en torno a veinte conciertos cada una. Los grandes cabezas de cartel del jueves son Avantasia, el macroproyecto de power metal sinfónico del vocalista alemán Tobias Sammet, que ya maravilló al público cartagenero en la primera edición del Rock Imperium con un despliegue a la altura solo de las grandes bandas. De hecho, quizá por eso sean muchos los que tengan el foco puesto ese día en otros shows más que interesantes –y novedosos para los fieles del festival– como pueden ser los de los también germanos Kadavar, referentes del stoner rock psicodélico europeo; los progresivos estadounidenses Kamelot, y los noruegos TNT, puro hard rock, que además acaban de recuperar a su frontman más destacado, Tony Harnell. Aunque hay dos solistas que merece la pena citar también: por un lado, Richie Kotzen, que el año pasado nos regaló una de las mejores performances del festival con The Winery Dogs, y, por otro, Glenn Hughes, bajista británico con pasado en Black Sabbath y Deep Purple, banda de la que incluso fue vocalista en los setenta, tras la efímera salida de Ian Gillan. A esa etapa –y canciones– dedicará su espectáculo.

El viernes será el día de las que fueron las primeras confirmaciones de esta edición: de los fineses Beast in Black y, sobre todo, de los alemanes Accept y los ingleses Saxon, banda imprescindible de la histórica New Wave of the British Heavy Metal (NWOBHM), la que alumbró también a Def Leppard y Iron Maiden, entre otros. Con Paul Quinn a la guitarra y el inconfundible Peter ‘Biff’ Byford como vocalista, los de Barnsley llegarán a la ciudad portuaria con un show particularmente atractivo para aquellos que siguieran sus pasos durante sus primeros años: Castles & Eagles, un espectáculo con el que están celebrando el cuarenta aniversario de uno de sus discos más emblemáticos, el icónico The eagle has landed, un disco en directo grabado en diferentes ciudades de Europa durante su gira de 1981 y 1982. 

Ese día, como ya se ha avanzado, también actuarán Napalm Death, pioneros del grindcore, y Einar Solberg, vocalista de Leprous, que el pasado jueves deslumbró con sus dotes como cantante en la final del CreaMurcia de ‘Pop-Rock’ (igual que hiciera en la primera edición del Rock Imperium), mientras que, para los más atrevidos, cabría recomendar el show del francés Gautier Serre, más conocido como Igorrr, que combina géneros dispares que van desde el black metal al trip hop, pasando por la música barroca. 

Un total de sesenta bandas actuarán entre el miércoles y el sábado en la ciudad portuaria

Y para el sábado, en la jornada de clausura de esta tercera edición, el gran protagonista será Yngwie Malmsteen, considerado por muchos como uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. Eso sí, como siempre, hay varias bandas que merece también la pena destacar: por supuesto, Warlock, con la muy querida Doro Pesch al frente, y los ingleses The Darkness, que han sabido recuperar como pocos la esencia del glam rock de años pasados. Ellos –con los hermanos Hawkins pilotando la nave– se encargarán del cierre, previsto para en torno a la una y media de la madrugada, pero antes pasarán por allí Carcass, en la onda de Napalm Death; Green Lung, entre el doom y el stoner, y, por supuesto, los polacos Riverside, banda exquisita de progresivo procedente de Polonia. En fin, una constelación de estrellas del rock y el metal para confirmar a este como un festival de referencia a nivel nacional e internacional.