Era uno de los conciertos más esperados en la Región para este 2022. Y no era para menos: no todos los días se recibe a uno de los iconos globales del pop de los últimos 40 años. Al frente de The Police y en solitario, Gordon Thomas Sumner (Wallsent, North Tyneside, Inglaterra, 1951), conocido como ‘Sting’, acuñó a mediados de los 70 un estilo singular, mezcla de punk, reggae y jazz. Sus grandes éxitos se cuentan por decenas y han acompañado a varias generaciones. En la Plaza de Toros de Murcia sonaron todos: Roxanne, So lonely, Every breath you take, Englishman in New York, Message in a bottle...el británico no se dejó ninguna en la guantera.

Con 70 años cumplidos, Sting sacó un nuevo disco, The Bridge (2021), un puente entre el confinamiento pandémico y un mundo de nuevo con giras y conciertos. Según Universal Music, muestra «una variedad de estilos y géneros» habituales en su carrera (rock n’roll, jazz, folk y música clásica) y trata sobre «la pérdida personal, la separación, la alteración, el confinamiento y la extraordinaria agitación social y política del momento». «Estas canciones están entre un lugar y otro, entre un estado mental y otro, entre la vida y la muerte, entre relaciones; todos estamos atascados en medio de algo. Necesitamos un puente», explicó el artista. 

Sin embargo, el grueso de su actuación en Murcia correspondía, más bien, al disco que facturó en 2019: My songs. Se trata de uno de esos trabajos clásicos en un artista que necesita hacer caja: regrabó sus viejos éxitos y les colocó un nuevo envoltorio. Este trabajo fue argumento suficiente para construir una lucrativa gira sin demasiado esfuerzo. Ya el The Police Reunion Tour dio para una gira de un año, aunque los músicos no se hablaran entre ellos. Fue un ‘take the money and run’ en toda regla. Por mucho que, en ese sentido, se le vean las orejas al lobo, nadie se quejó anoche en la Plaza de Toros cuando el carismático bajista presentaba cualquiera de las canciones que formaban discos ya clásicos como Outlandos d’Amour (1978), Reggatta de blanc (1979) o Synchronicity (1983), el que sería el último trabajo de estudio de The Police.