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La Opinión de Murcia

En su rincón
Ilustrador y bombero

Jorge Gómez: azul, sol y sal

Jorge Gómez. Javier Lorente

Por la costa de Isla Plana me encuentro en acción al artista Jorge Juan Gómez Cáceres, pintor, ilustrador y bombero, actividades todas tan necesarias para la humanidad. Mientras conversamos sigue trabajando y yo le hago unas fotos con el Mediterráneo al fondo. Al rato recoge su carpeta, sus colores al pastel y su mochila y nos vamos al bar El Ancla a tomar una tónica y a ver una exposición de marinas que allí tiene colgada. Mamen Macía, la dueña de este local que tanto apuesta por la cultura, me dice: «Jorge ha tenido que cambiar las obras por otras nuevas, porque ya las ha vendido todas: un éxito, como las sesiones que aquí hace pintando en directo». Y es que él, aunque es muy conocido como compañero artístico del dibujante Juan Álvarez, tiene una larga trayectoria individual y un excelente dominio de la pintura al aire libre. «Mi rincón favorito está siempre frente al mar, sus aguas nos inspiran, nos enamoran y también nos ayudan a enjugar las lágrimas, ya sabes…», dice, y me cuenta que también le gusta perderse por Cabo de Palos y por el Cabo de Gata, donde va a ir unos días a andar, bucear, pintar y tal vez olvidar.

El arte lo lleva en las venas: es familia del conocido pintor Antonio Gómez Cano, que siempre le contó su estancia en París, nieto de un gran ebanista e hijo de un histórico diseñador y constructor de carrozas. De niño pasaba las horas mirando cómo su padre dibujaba los proyectos de sus creaciones, y se maravillaba de cómo tenía sus lápices y sus colores siempre ordenados sobre la mesa. Por eso siempre le pedía a los Reyes juegos de rotuladores, con los que dibujaba los personajes de las películas de Disney y, después, los tebeos de Tintín. Aunque sus primeras ilustraciones profesionales las hizo con óleo, siempre gustó de sentir en sus manos los materiales pictóricos, el polvo de las tizas y el pastel. Veía complicado ganarse la vida con el arte y por eso estudió Educación Física. Le gustaba mucho el deporte y sobre todo el atletismo, y finalmente aprobó unas oposiciones a policía y otras a bombero, pero se decidió por este último cuerpo. «En el gimnasio conocí a Antonio Álvarez, que me presentó a su hermano Juan en 1984, y desde entonces empezamos a colaborar juntos: Juan es el que dibuja y yo el que da color a las obras», y me cuenta detalles y anécdotas de una gran trayectoria internacional, con secciones en El Jueves o en el mismísimo Playboy.

También me cuenta su amistad con el pintor Antonio López, al que conoció en uno de sus talleres. Luego coincidieron en los bomberos de Vallecas, porque López estaba utilizando la torre del parque para pintar una vista de Madrid. Y me cuenta algunos de sus encuentros y de sus muchas conversaciones con el gran pintor, del que confiesa que aprendió mucho y que le hizo pensar cuando le dijo que «España está aún por pintar, pero la costa de vuestra Región, más aún». También hablamos de otros referentes suyos, desde los impresionistas y sus trabajos al aire libre, a Soroya, Rusiñol, Vermer, Carl Larsson, Van Gogh o los murcianos Pedro Cano y Pedro Serna… «La naturaleza sigue siendo una fuente de inspiración y no hay nada mejor que observar sus cambios de luz y de color, según la hora del día o la estación. Hay cosas que no se pueden sentir al pintar de una foto, como estar pintando y que de pronto aparezcan unas nubes o que se vayan», dice.

Y añade: «Pese a todas las tropelías y agresiones realizadas o consentidas, nuestra Región sigue siendo un espectáculo formidable para los artistas. El Mediterráneo nos ha conformado durante siglos como un crisol de culturas y hay mil rincones y mil pueblos que me gusta descubrir, patear y pintar. Cada uno tiene su mirada y el punto de vista y el momento cambia totalmente la realidad, como tu famosa foto esa del Ayuntamiento y el puerto de Cartagena», me dice, mientras se entusiasma hablando de luces, colores y reflejos, y yo disfruto como un enano al lado de este amigo al que tanto admiro, un buen tipo, todo un maestro.

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